La intervención planteada por MAKER architecten se desarrolla a partir de un «casco» existente al que se incorporan diferentes grados de confort y adaptación según las necesidades de cada programa. La envolvente se concibe como un sistema estratificado y modificable, mientras que los componentes interiores pueden reorganizarse según la orientación, el uso, las aperturas o las instalaciones.
Constructivamente, el proyecto prioriza la conservación y reutilización de los elementos existentes, entre ellos la estructura modular de hormigón, las unidades sanitarias prefabricadas y los paneles de madera comprimida Fontex. Los nuevos elementos incluyen envolventes de madera, revestimientos de corcho y aislamientos de fibras de hierba. A su vez, las fachadas, las cubiertas y las particiones interiores se resuelven mediante sistemas desmontables y reversibles.

Laboratorio vivo WVDM por MAKER architecten. Fotografía por Séverin Malaud.
Descripción del proyecto por MAKER architecten
Los más de 300 dormitorios estudiantiles modulares del campus de la VUB, proyectados por el arquitecto moderno Willy Van Der Meeren en 1972, estuvieron en riesgo de demolición. Hoy, los 12 módulos que conforman el proyecto no solo actúan como catalizadores para su preservación, sino que también impulsan la transición del resto de los edificios hacia un modelo de rehabilitación circular. El proyecto se centra principalmente en la conservación de las estructuras de hormigón y las unidades sanitarias, así como en la reutilización de materiales, tanto in situ —paneles Fontex, elementos de hormigón y baldosas de las terrazas— como fuera del lugar —moquetas, aislamiento, luminarias, sanitarios y cocinas—.
Partimos de un «casco» que responde a las necesidades básicas de cualquier programa en términos de uso y confort. Las cualidades de lo «existente», como la inercia térmica y la modularidad, se aprovechan al máximo y se complementan con una envolvente de alto rendimiento construida con materiales bioecológicos. Sobre ella pueden incorporarse capas reversibles adaptadas a usos específicos.
Tres estrategias de rehabilitación escalables abordan distintas condiciones específicas. TENT minimiza el uso de materiales mediante la máxima conservación de lo existente; COCOON adapta el confort y el consumo energético a los usos específicos, en lugar de aplicar un estándar uniforme; y LAYERING pone el énfasis en una construcción adaptativa y desmontable de la envolvente. Cada estrategia se evalúa mediante distintas herramientas a partir de cuatro pilares: energía, patrimonio, sostenibilidad y economía.
La estructura modular, por su capacidad de adaptación, permite utilizar sistemas constructivos compuestos por componentes compatibles e intercambiables, ensamblados como un juego de mecano. Se crea así un banco de materiales abierto, genérico y escalable, pero adaptable a aplicaciones específicas. El objetivo es estandarizar las soluciones mediante la modularidad, al tiempo que se amplían las posibilidades de reutilización y se reduce el impacto económico mediante la máxima compatibilidad entre componentes. Este enfoque promueve una arquitectura dinámica y orientada por sus usuarios, capaz de reinventarse continuamente en respuesta a los cambios y a los nuevos desafíos.
La forma responde al método de ensamblaje y a la disponibilidad de los materiales. Como una machine à habiter, la rehabilitación forma parte de un proceso dinámico de ocupación de materiales y funciones.
-Impulsores de sostenibilidad, conceptos y resultados específicos de desempeño ambiental:
Nodos en una red
El proyecto inicia una transición para transformar el campus en un ecosistema circular. Con más de 300 módulos y una ubicación central, el proyecto opera a escala de campus. Estos módulos, como píxeles dentro de una estructura tridimensional, funcionan como nodos clave de una red que articula las infraestructuras sociales y educativas, la gestión de la energía y el agua, los espacios verdes y la movilidad sostenible.
Banco de espacios
Gracias a su escala y a su compromiso a largo plazo, la VUB puede preparar sus edificios para responder a necesidades cambiantes. Al concebir el conjunto inmobiliario como un banco de espacios, los edificios pueden adaptarse a múltiples escenarios de uso, permitiendo desplegar espacios y funciones de manera eficiente y con intervenciones mínimas sobre el entorno construido.
Banco de materiales
El proyecto explora métodos constructivos escalables basados en componentes prefabricados, estratificados, reutilizables e intercambiables. Los muros y las fachadas siguen el principio de kit of parts: elementos constructivos versátiles, compatibles y manejables, diseñados a partir de dimensiones modulares y ensamblados de forma reversible. Esto optimiza la producción, facilita el almacenamiento y maximiza el potencial de reutilización.
Reutilización y recuperación
Durante la ejecución se puso especial énfasis en la reutilización de materiales procedentes de la propia rehabilitación, como la estructura modular de hormigón, las unidades sanitarias prefabricadas y los paneles de madera comprimida Fontex. También se recuperaron elementos procedentes de otros lugares, como aparatos sanitarios, luminarias, aislamientos, moquetas y cocinas.
La forma del edificio responde al método de (des)ensamblaje y a la disponibilidad de los materiales. El resultado final refleja la manera en que los componentes se ensamblan reversiblemente, así como la pátina propia de los materiales reutilizados. Como una machine à habiter, la rehabilitación forma parte de una aproximación dinámica al uso de los materiales y de las funciones. Los nuevos materiales se seleccionaron por sus propiedades bioecológicas, como las envolventes de madera, el revestimiento de corcho y los aislamientos a base de fibras de hierba.
Investigación y evaluación
Las cuatro estrategias fueron evaluadas mediante herramientas que abarcan los ámbitos de la energía, el patrimonio, la sostenibilidad y la economía. Se compararon y analizaron datos cuantitativos y cualitativos relativos al impacto ambiental, el potencial de desmontaje, la incorporación de materiales circulares, el coste total de propiedad, la capacidad de respuesta técnica y el impacto sobre el patrimonio.
-Estrategias empleadas para reducir el consumo energético operativo:
El enfoque de las estrategias de rehabilitación se centra en la mejora de la envolvente y en la optimización del confort.
Se distinguen cuatro estrategias diferentes, cada una de las cuales reduce el consumo energético operativo de una manera específica, adaptándose al programa y al sistema constructivo.
«Tent»
Cuestiona el uso, a menudo excesivo, de materiales en las rehabilitaciones. Esta estrategia prioriza la conservación de la estructura existente con un uso mínimo de materiales, un presupuesto limitado y un nivel básico de confort. La consecución de la estanqueidad de la envolvente constituye un aspecto central.
«Cocoon»
Cuestiona la necesidad de proporcionar un confort uniforme y homogéneo en todo el edificio. En su lugar, el confort se adapta al uso. Un «capullo» interior dentro del módulo proporciona un alto rendimiento acústico, térmico y arquitectónico. Las instalaciones técnicas se incorporan mediante un sistema plug-and-play. El resto de los espacios recibe únicamente las prestaciones básicas de confort.
«Layering»
Se centra en una configuración de la envolvente preparada para el cambio. La envolvente constituye un sistema complejo en el que sus distintos componentes suelen tener diferentes ciclos de vida y necesidades de mantenimiento. Las técnicas se integran en consecuencia. Esta estrategia estratificada incorpora la adaptabilidad, con capas interiores diseñadas para permitir modificaciones reversibles según la orientación, la función, las aperturas de las ventanas y los sistemas técnicos.
«Fur»
Busca proporcionar un confort constante y continuo. Toda la estructura se aísla y los puentes térmicos se resuelven de manera eficiente. Esta estrategia emplea materiales de mínimo impacto ambiental, aislamientos de altas prestaciones y técnicas pasivas. La inercia del edificio permite almacenar energía térmica de manera eficaz, absorbiendo el calor durante el día y liberándolo durante la noche para estabilizar las temperaturas interiores.
-Estrategias empleadas para reducir el carbono incorporado:
Trabajar con lo existente
El WVDM Living Lab tiene como objetivo desarrollar estrategias innovadoras de rehabilitación que aborden cuatro aspectos fundamentales: energía, patrimonio, sostenibilidad y economía. El laboratorio considera que estos aspectos no pueden abordarse de manera aislada en un proyecto de rehabilitación bien planteado e innovador. Al contrario de lo que a veces se presupone, no solo son compatibles, sino que pueden reforzarse mutuamente. El objetivo del laboratorio es identificar y demostrar las sinergias entre ellos.
El enfoque patrimonial se materializa en un diseño en el que la «reversibilidad» desempeña un papel fundamental: las intervenciones propuestas son reversibles, preservan el patrimonio y minimizan el impacto ambiental al permitir la futura reutilización de los materiales. El proyecto ofrece un análisis integral y demuestra cómo el patrimonio no debe entenderse únicamente como un legado del pasado, sino también como un elemento capaz de contribuir activamente al desarrollo sostenible de nuestra sociedad.
Reutilización y recuperación
Durante la ejecución se puso especial énfasis en la reutilización de materiales procedentes de la propia rehabilitación, como la estructura modular de hormigón, las unidades sanitarias prefabricadas y los paneles de madera comprimida Fontex. También se recuperaron elementos procedentes de otros lugares, como aparatos sanitarios, luminarias, aislamientos, moquetas y cocinas.
Materiales bioecológicos
Los nuevos materiales se seleccionaron por sus propiedades bioecológicas, como las envolventes de madera, el revestimiento de corcho en fachada, los revestimientos interiores de madera y el aislamiento a base de fibras de hierba.
Reversibilidad técnica
La reversibilidad técnica de los componentes —en las fachadas, cubiertas y sistemas de tabiquería interior— garantiza su posibilidad de reutilización, permitiendo conservar al máximo la energía incorporada durante futuras adaptaciones del edificio.