El estudio de arquitectura MARS Architectes ha proyectado la Residencia de Estudiantes Lourmel en el XV distrito de París, próxima al parque André Citroën y al ecobarrio Boucicaut. Construido sobre la antigua rampa de acceso a un aparcamiento, el edificio se incorpora a un conjunto de la década de 1960 caracterizado por grandes fachadas de hormigón y un amplio jardín interior protegido.

La propuesta actúa como una pieza de mediación entre la escala monumental de las construcciones existentes, el espacio público y el paisaje interior de la manzana, mediante una arquitectura más fragmentada, permeable y doméstica. La transparencia de la planta baja, la apertura de perspectivas hacia el jardín y la rehabilitación paisajística del patio permiten recuperar la continuidad vegetal y transformar el edificio en un filtro entre la calle y el corazón verde del conjunto.

MARS Architectes divide la residencia en cuatro volúmenes ligeramente desplazados entre sí. Los bloques se elevan sobre un zócalo común que reúne el vestíbulo, el aparcamiento de bicicletas, la lavandería, el gimnasio, el espacio de trabajo y la cafetería, organizados mediante un recorrido continuo adaptado a los desniveles del terreno. En las plantas superiores, terrazas, jardines colgantes y miradores, se prolongan los espacios colectivos hacia el paisaje parisino.

Las fachadas se construyen a partir de una retícula repetitiva que introduce ritmo, sombra y variaciones de luz, reinterpretando la ortogonalidad de los edificios existentes. En el exterior, una envolvente modulada y de gran espesor, formada por marcos sucesivos y retranqueos, controla la entrada de luz, genera sombra y aporta profundidad a las fachadas, mientras que en las cubiertas, la construcción se fragmenta para incorporar terrazas, plataformas ajardinadas y miradores. 

Lourmel Student Housing by MARS Architectes. Photograph by Charly Broyez

Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.

Descripción del proyecto por MARS Architectes 

Emplazamiento
Construida en la década de 1960, la residencia actual es fruto de esa época singular en la que París experimentaba —en los márgenes de su tejido urbano haussmaniano— con formas arquitectónicas heredadas de los *grands ensembles* (grandes conjuntos habitacionales). Situada entre las calles Rue des Cévennes, Rue de Lourmel y Rue Lacordaire, en las inmediaciones del parque André Citroën y del nuevo eco-barrio Boucicaut, la parcela ocupa una posición geográfica estratégica.

El conjunto conforma una vasta manzana ajardinada sobre una losa de hormigón, concebida como un corazón verde interior; hoy en día, este espacio está catalogado como zona verde protegida y constituye un eslabón discreto dentro de la red verde del suroeste de París. En torno a este vacío central se alzan estructuras de una escala inusual para París: fachadas largas y rectilíneas —imponentes, casi telúricas— que forman verdaderos muros de hormigón. Su escala, continuidad y precisión ortogonal reflejan una estética de masa y orden —heredada de una audaz tradición funcionalista— que domina el paisaje del jardín y condiciona fuertemente tanto sus usos como su percepción.

Integración urbana
La residencia de estudiantes Lourmel se ubica dentro de este complejo consolidado, construida sobre el emplazamiento de la antigua rampa de aparcamiento. El proyecto introduce un espacio intermedio —de menor altura y más fragmentado— que se desliza entre las grandes fachadas de los edificios existentes sin competir con ellas.

Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.
Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Charly Broyez.

Esta fragmentación responde a un doble enfoque. En primer lugar, genera un contraste de escala y composición frente a la potente ortogonalidad de los edificios preexistentes: en lugar de un volumen continuo, la residencia se divide en cuatro bloques diferenciados y ligeramente desplazados; sus posiciones rompen la linealidad de las fachadas circundantes y suavizan la sensación de masa en el corazón de la manzana. No obstante, esta fragmentación no es meramente una estrategia formal. Responde a un contexto normativo y urbano muy restrictivo, marcado por normas estrictas relativas a los ángulos de visión y a la proximidad de los edificios vecinos.

Los bloques giran, se desplazan y oscilan para encontrar la orientación más favorable dentro de la profundidad de la parcela. Este ajuste preciso permite abrir vistas, evitar confrontaciones visuales demasiado directas, crear perspectivas diagonales y ofrecer a las habitaciones una conexión más abierta con el exterior. Así, la forma fragmentada del proyecto se convierte en la expresión visible de una búsqueda de habitabilidad: transforma las limitaciones en calidad espacial mediante la articulación de la normativa, la luz, las vistas y la privacidad. El contraste se extiende al color, donde cada volumen afirma su propia presencia en un entorno dominado mayoritariamente por la uniformidad mineral. Esta diferenciación no es un mero efecto gráfico; permite percibir con claridad la diversidad de situaciones espaciales: desde el frente urbano, los retranqueos y los umbrales hasta la relación con el jardín.

Por último, esta estrategia de contraste se complementa con una atención minuciosa al tratamiento del suelo, la transparencia y la continuidad paisajística. El proyecto no se limita a ocupar un solar disponible; redefine la relación entre la calle y el interior de la manzana, revela la profundidad del jardín interior y contribuye a recomponer un paisaje compartido. Así, Lourmel actúa como un elemento mediador —arquitectónico, doméstico y paisajístico a la vez— capaz de introducir una escala más humana en un complejo fuertemente marcado por la masividad, la repetición y el orden.

Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.
Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.

La intervención no se circunscribe al nuevo edificio. Abarca también la remodelación del patio y de las zonas verdes de la residencia existente, espacios que originalmente estaban poco aprovechados y se caracterizaban por superficies excesivamente impermeables. En colaboración con paisajistas, el interior de la manzana se ha rediseñado como un proyecto paisajístico integral.

Se han reorganizado los senderos y la vegetación, y se ha maximizado la permeabilidad de las superficies. La incorporación de zonas de juegos infantiles en el patio dota al proyecto de un alcance que trasciende la mera función de residencia estudiantil. De este modo, Lourmel mejora el entorno vital de todo el complejo residencial.

El paisaje no es un mero complemento decorativo del edificio; desempeña un papel activo en la transformación de la manzana al recuperar un suelo más dinámico, más absorbente y mejor adaptado al uso cotidiano.

Desde la calle
En su relación con la calle, el proyecto adopta un enfoque opuesto a la lógica de alineación continua que caracteriza tanto al tejido urbano haussmaniano como a los grandes complejos residenciales vecinos. En lugar de integrarse directamente en el entorno construido existente, los volúmenes giran y se desplazan siguiendo un movimiento que retrocede hacia el centro de la manzana. Este ligero giro en la forma del edificio refleja una intención clara: no crear un nuevo frente edificado, sino facilitar una transición entre el espacio público y el paisaje interior. La fragmentación y el desfase de los bloques generan así una ruptura deliberada en la linealidad de la calle, introduciendo un ritmo más poroso y abierto, en claro contraste con las fachadas largas y continuas de los complejos existentes.

Esta estrategia espacial hace visible el jardín interior desde el espacio público y reafirma una permeabilidad urbana deliberada. La transparencia de la planta baja, las vistas despejadas y el retranqueo gradual de los volúmenes refuerzan el concepto de corredor ecológico, extendiendo la red verde a escala del barrio. El proyecto no se limita a discurrir junto a la calle; la atraviesa simbólicamente, invitando a la mirada y a los seres vivos a adentrarse en la manzana. El paseo arbolado que surge entre los bloques se convierte así en un espacio de transición —tanto urbano como paisajístico— donde la arquitectura deja de ser un límite para transformarse en un filtro, revelando una nueva forma de vivir la calle: más abierta y en mayor sintonía con la continuidad.

Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.
Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.

Espacio común
Los volúmenes habitacionales se elevan sobre el terreno, liberando un nivel compartido que alberga las instalaciones comunitarias de la residencia: el vestíbulo de acceso, el aparcamiento de bicicletas, la lavandería, el gimnasio, la sala de trabajo y la cafetería. El zócalo no se trata como una simple base técnica o una planta baja de circulación; por el contrario, se convierte en el lugar donde la residencia adquiere una dimensión colectiva.

Los programas se organizan a lo largo de un recorrido en bucle que sigue las variaciones de nivel del terreno. Desde la calle, la entrada y el aparcamiento de bicicletas constituyen los primeros espacios de uso cotidiano. En un nivel superior, sobre la rampa, se sitúan la lavandería, el gimnasio, el espacio de *coworking* y la cafetería. Una escalera conecta esta última zona de nuevo con la entrada, cerrando el circuito.

Esta organización confiere al zócalo un estatus particular: los distintos usos no están aislados, sino que permanecen visualmente conectados. Los niveles, las vías de circulación y los programas mantienen una relación visual constante. Entre la calle, el jardín y las estancias, el zócalo crea un paisaje interior: un umbral de cierto espesor más que un límite.

Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.
Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.

Fachadas
La fachada nunca es una mera pantalla. En palabras de Henri Lefebvre, es un «momento del espacio social»: un lugar donde convergen la percepción, el uso y la representación. En el contexto de los grandes conjuntos residenciales, las fachadas se han reducido con demasiada frecuencia a superficies neutras, repetidas hasta la saciedad, generando una monotonía visual que acaba pesando sobre la propia experiencia urbana. Este proyecto adopta una postura distinta, reivindicando la fachada como un campo de profundidad, sombra y ritmo.

La repetición del patrón —que evoca un tartán arquitectónico— no es aquí sinónimo de uniformidad. Por el contrario, se apoya en una retícula rigurosa para crear espesor, relieve y una sutil variación lumínica. La sombra se convierte en materia; el retranqueo, en ornamento. Este enfoque se hace eco de la intuición de Gottfried Semper, para quien el ornamento no es un añadido superficial, sino una expresión de la propia construcción y de su lógica subyacente. Lejos de ser una decoración aplicada, la fachada opera mediante capas, marcos sucesivos y una repetición controlada, ofreciendo a la ciudad una lectura vibrante y cambiante, en radical contraste con la monotonía plana de los edificios circundantes.

Esta postura cuestiona también la interpretación simplista del célebre aforismo de Adolf Loos. Si el ornamento gratuito puede constituir un delito, la ausencia total de relieve y matiz puede representar, a escala urbana, otra forma de violencia simbólica. Aquí, el ornamento renace a través de la sombra, la profundidad y la repetición habitada, en consonancia con el pensamiento de John Ruskin, para quien el valor de un edificio reside en la atención dedicada a lo que se revela a la vista, más que a lo que permanece oculto.

Al asumir esta responsabilidad, el proyecto afirma que la calidad de las fachadas contribuye directamente a una forma de urbanidad más justa y generosa. La atención al exterior no se separa del interior: es su expresión visible. Una fachada de gran espesor y articulada, sensible a la luz y a las vistas, anuncia espacios habitables diseñados con el mismo esmero. En este sentido, el proyecto actúa como una pieza faltante del tejido urbano, capaz de revalorizar la imagen de los grandes conjuntos residenciales no mediante la ruptura o el rechazo, sino a través de una rigurosa reinterpretación de sus principios. Propone una comprensión renovada de la repetición: ya no impuesta, sino controlada; ya no monótona, sino habitada; ya no masiva, sino profundamente urbana.

 

[2]

Espacios compartidos
Los espacios compartidos constituyen la estructura invisible del proyecto, lo que Aldo van Eyck denominaba espacios intermedios: lugares del «entre», ni totalmente privados ni plenamente públicos, pero esenciales para la construcción de vínculos sociales. A menudo reducidos a zonas residuales o estrictamente funcionales, aquí se conciben como verdaderos espacios de vida colectiva: lugares por los que no solo se transita, sino donde es posible detenerse, observar y encontrarse con los demás. El vestíbulo, las zonas de circulación, los rellanos y las escaleras se transforman en entornos generosos y de gran riqueza espacial, abiertos al paisaje y bañados por luz natural, prolongando en el interior la porosidad y la profundidad desarrolladas en las fachadas.

Esta atención a los espacios compartidos refleja una concepción exigente de la arquitectura como marco para las relaciones humanas. Herman Hertzberger nos recordaba que «la calidad de un edificio se mide por la forma en que permite a sus habitantes apropiarse de los espacios colectivos». Aquí, la circulación no se limita a una serie de pasillos, sino que se convierte en una secuencia de espacios amplios que ofrecen vistas al jardín, momentos de respiro visual y situaciones propicias para la apropiación cotidiana. La transparencia de la planta baja, la relación continua con el entorno ajardinado y la continuidad visual entre el interior y el exterior afirman que la vida colectiva comienza en el mismo instante en que se accede al edificio.

En un sentido más amplio, estos espacios compartidos contribuyen a una reinterpretación positiva del legado de los grandes complejos residenciales. Frente a desarrollos que a menudo han generado espacios colectivos anónimos o incluso disuasorios, este proyecto apuesta por una arquitectura de la hospitalidad. Al aportar calidad, luz y generosidad a los espacios compartidos, reafirma que la dignidad de la vivienda no reside únicamente en la privacidad del hogar, sino también en estos espacios intermedios que fomentan el sentido de pertenencia.

De este modo, los espacios compartidos se convierten en el corazón cívico del proyecto: un lugar donde el urbanismo de la vivienda masiva se transforma en urbanidad vivida, y donde el esmero puesto en el interior se hace tangible desde el momento mismo en que se cruza el umbral.

Lourmel Student Housing by MARS Architectes. Photograph by Raphael Renard.
Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.

La habitación de estudiante de Lourmel es el resultado de una reflexión crítica sobre el modelo estándar de alojamiento estudiantil. En esta tipología, la superficie disponible suele verse absorbida por una acumulación de funciones compactas: una entrada profunda, un baño sin ventanas, una pequeña cocina que invade la estancia principal y zonas de almacenamiento dispersas. Por ello, una parte de la superficie permanece sin habitarse plenamente, como si las limitaciones dimensionales generaran inevitablemente espacios secundarios, oscuros o residuales.

El proyecto adopta el enfoque opuesto, buscando que toda la superficie resulte legible y aprovechable. Las instalaciones técnicas y las zonas húmedas se agrupan en una franja compacta, pero esta racionalización no replica el modelo convencional de un baño único y cerrado. El inodoro se separa de la ducha, estableciendo una jerarquía de uso más cómoda. Por su parte, la ducha goza de luz y ventilación naturales, lo que transforma radicalmente su condición: deja de ser un recinto ciego adosado al dormitorio para convertirse en un espacio que aporta profundidad y luminosidad al conjunto.

El tabique corredero refuerza este planteamiento. Permite modificar el carácter del baño según el momento: cerrado, garantiza la privacidad necesaria; abierto, amplía la percepción espacial, deja pasar la luz e integra la ducha en la continuidad visual de la estancia. Así, el límite no es fijo, sino que actúa como un mecanismo para expandir el espacio, permitiendo usos diversos sin necesidad de aumentar la superficie total.

Esta organización libera una zona de estar más amplia y sencilla, orientada directamente hacia la ventana. Mientras que la habitación de estudiante convencional suele sacrificar espacio en zonas de acceso o rincones mal iluminados, Lourmel articula toda la planta en torno a la luz. El gran ventanal, la compacidad de la franja de servicios y la ausencia de espacios residuales permiten aprovechar al máximo cada metro cuadrado. El dormitorio deja de ser una suma de funciones rígidamente delimitadas para convertirse en un espacio continuo, luminoso y versátil, donde la superficie limitada recupera su verdadera habitabilidad.

Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.
Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes. Fotografía por Raphael Renard.

Jardín colgante
En esta manzana densamente edificada, cualquier nueva construcción altera un equilibrio ya de por sí frágil: las distancias entre viviendas, las vistas desde las plantas superiores, la continuidad del paseo verde y la percepción del centro de la manzana. El paisaje se convierte así en una condición esencial para la armonía. No se trata simplemente de incorporar vegetación al proyecto, sino de restablecer una serie de relaciones cuidadosamente pensadas entre el nuevo edificio, las viviendas existentes, el patio renovado, las residencias de estudiantes y las vistas lejanas de París.

Esta atención al detalle se extiende a la propia forma del edificio. En la parte superior, los volúmenes no culminan en una única cubierta que abarque toda la huella del edificio; por el contrario, se fragmentan en una serie de plataformas ajardinadas, terrazas y miradores, cada uno con su propia forma, acceso y carácter. Estas superficies no son meras cubiertas técnicas ajardinadas, sino verdaderos espacios exteriores comunitarios: umbrales suspendidos donde la residencia adquiere un carácter más libre, abierto y casi propio de un pueblo.

De este modo, los niveles superiores del edificio adquieren un carácter singular. Los estudiantes no solo están en contacto con la naturaleza desde sus habitaciones o el patio; pueden acceder, dentro de la propia estructura del edificio, a espacios exteriores elevados que ofrecen vistas oblicuas y panorámicas del horizonte parisino. El paisaje ya no se mantiene a distancia, como un telón de fondo observado desde las ventanas. Se extiende por todo el edificio, desde la planta baja reinventada hasta los miradores verdes, dotando a la residencia de una serie de espacios exteriores intermedios situados entre las habitaciones, las zonas comunes y el cielo.

Leer más
Contraer

Más información

Label
Arquitectos
Text

MARS Architectes. Arquitectos.- Sylvain Rety, Julien Broussart, Raphaël Renard. 

+ + copy Created with Sketch.
- + copy Created with Sketch.
Label
Colaboradores
Text

Cálculo estructural.- Batiserf / CAP Structure.
Ingeniería de fluidos y electricidad.- Choulet / Innovation Fluides.
Economía de la construcción.- LTA.
Acústica.- META.
Paisajismo.- Bassinet Turquin.

+ + copy Created with Sketch.
- + copy Created with Sketch.
Label
Cliente
Text

GECINA.

+ + copy Created with Sketch.
- + copy Created with Sketch.
Label
Superficie
Text

2.100 m².

+ + copy Created with Sketch.
- + copy Created with Sketch.
Label
Fechas
Text

2025.

+ + copy Created with Sketch.
- + copy Created with Sketch.
Label
Localización
Text

Rue des Cévennes, 86. 75015 - París, Francia.

+ + copy Created with Sketch.
- + copy Created with Sketch.
Label
Presupuesto
Text

8,3 millones de €.

+ + copy Created with Sketch.
- + copy Created with Sketch.
Label
Fotografía
Text

Charly Broyez, Raphael Renard.

+ + copy Created with Sketch.
- + copy Created with Sketch.
MARS Architectes es un estudio francés de arquitectura fundado por Sylvain RetyJulien Broussart Raphaël Renard en 2012, tras haber trabajado en prestigiosos estudios de arquitectura como SANAA o Ateliers Jean Nouvel. La agencia se hizo notar ese mismo año durante el concurso internacional de la Biblioteca Central de Helsinki al obtener una mención de honor frente a las más prestigiosas agencias internacionales.

En 2014, la agencia MARS Architectes fue galardonada por el Ministerio de Cultura, al convertirse en la ganadora de los «Albums des Jeunes Architectes et Paysagistes», un premio otorgado a los jóvenes estudios franceses más prometedores. MARS Architects decide entonces reunir a todos los ganadores de esta promoción para fundar el colectivo de arquitectos AJAP 14.

En la actualidad, desarrollan múltiples tipos de proyectos: viviendas colectivas sociales o privadas, viviendas para estudiantes, equipamientos deportivos, equipamientos culturales como el futuro centro cultural de Villefranche-de-Rouergue que está siendo objeto de una importante rehabilitación en un entorno histórico protegido, equipamientos administrativos como el de la Subprefectura de Palaiseau situado en el clúster francés de la meseta de Saclay.

Además, el estudio colabora estrechamente con la inmobiliaria GECINA desde 2014 en programas de vivienda, ampliación de tejados y viviendas para estudiantes en París. El primer proyecto nacido de esta colaboración, «14 viviendas en el corazón de un bloque», es además unánimemente aclamado por la crítica: nominado para el Premio Mies 2022 de la UE, finalista del Premio Nacional de la Construcción en Madera 2021, finalista del Trofeo «Séquences bois», y finalista del Premio AMO en el apartado de «implantación más atrevida».
Leer más
Publicado en: 17 de Septiembre de 2026
Cita:
metalocus, CAMILA DOYLET
"Entre bloques y jardines. Residencia de estudiantes Lourmel por MARS Architectes" METALOCUS. Accedido el
<https://www.metalocus.es/es/noticias/entre-bloques-y-jardines-residencia-de-estudiantes-lourmel-por-mars-architectes> ISSN 1139-6415
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...
Loading content ...