Mediante sutiles giros entre sí, el conjunto residencial desarrollado por Díaz y Díaz Arquitectos se adapta al trazado de la Rúa Prado Novo, promoviendo una arquitectura que busca integrarse en el sitio. La relación con la naturaleza se prolonga hacia el interior de las viviendas: las plantas bajas cuentan con jardines privados, mientras que las superiores incorporan amplias terrazas. De esta manera, el proyecto diluye los límites entre los espacios interiores y exteriores, proporcionando condiciones adecuadas de confort y calidad de vida.
Para su ejecución, se optó por un sistema constructivo eficiente y de bajo mantenimiento, basado en el uso de materiales como la chapa metálica minionda en el zócalo común, el SATE en las plantas superiores y la madera en terrazas, balcones y otros elementos exteriores. En conjunto, estos recursos aportan una imagen unitaria y, al mismo tiempo, cálida y vinculada al entorno.
Descripción del proyecto por Díaz y Díaz Arquitectos
El conjunto de viviendas de promoción pública de Valdecorvos plantea una arquitectura que busca crear un entorno residencial de calidad, integrando arquitectura, paisaje y sostenibilidad. Situado en una de las principales áreas de expansión de Pontevedra, junto a espacios verdes como el Parque das Regas, la propuesta establece una relación directa entre las viviendas y su entorno natural.
La ordenación se desarrolla mediante cuatro edificios exentos: el bloque 1, de planta cuadrada, y los bloques 2, 3 y 4, de planta rectangular. Su disposición favorece la entrada de luz natural, la ventilación cruzada y la permeabilidad visual, generando entre ellos espacios libres que actúan como conectores y lugares de encuentro, descanso y convivencia.
Los edificios se adaptan al trazado de la Rúa Prado Novo mediante ligeros giros entre sí. La imagen arquitectónica combina tres materiales principales: chapa metálica minionda en el zócalo común, SATE en las plantas superiores y madera en terrazas, balcones y otros elementos exteriores. Esta combinación aporta una imagen unitaria y, al mismo tiempo, cálida y vinculada al entorno.
La relación entre arquitectura y naturaleza se extiende a las propias viviendas. Las plantas bajas cuentan con jardines privados y las superiores con amplias terrazas, favoreciendo la continuidad entre los espacios interiores y exteriores en las 74 viviendas que conforman el conjunto y proporcionando unas condiciones adecuadas de confort y calidad de vida. La madera aporta, además, calidez y una escala más humana, favoreciendo la integración paisajística y contribuyendo a los objetivos de sostenibilidad de la propuesta.
En conjunto, el proyecto apuesta por un modelo de construcción eficiente y sostenible, de bajo mantenimiento, mediante una arquitectura estrechamente relacionada con el lugar y orientada a generar un entorno residencial integrado, habitable y comunitario.