El eje de la intervención desarrollada por Wignall & Moore parte de un concepto celestial: treinta estelas de piedra de Portland representan el cielo nocturno tal como se habría visto sobre Brookwood en el momento en que cesaron los disparos y se firmó el Armisticio, durante la madrugada del 11 de noviembre de 1918. La disposición de las estelas toma como referencia las estrellas más brillantes visibles en ese preciso instante. Cada una recibe el nombre de la estrella que representa, reforzando así la conexión del cementerio con el tiempo, la memoria y el lugar.
Las estelas emplean un sistema de cimentación que permite su instalación segura sin la necesidad de utilizar hormigón, preservando así, la integridad del entorno. La propuesta incorpora además especies de flores silvestres mediante una plantación basada en criterios de gestión sostenible. El resultado, un paisaje vivo y en constante evolución, pensado para favorecer la vida silvestre, proporcionando un entorno amable para las futuras generaciones.

Monumento conmemorativo en el cementerio Brookwood por Studio Wignall & Moore. Fotografía por Agnese Sanvito.
Descripción del proyecto por Studio Wignall & Moore
El estudio Wignall & Moore recibió el encargo de la Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth (CWGC) de proyectar un nuevo monumento conmemorativo de 1914-1918 en el Cementerio Militar de Brookwood, en Surrey, para honrar la memoria de más de cuatrocientos militares británicos e irlandeses que sirvieron en la Primera Guerra Mundial, cuyas tumbas nunca fueron identificadas formalmente y cuya contribución no fue plenamente reconocida durante más de un siglo. El nuevo monumento ya está terminado y ha sido inaugurado oficialmente por Su Alteza Real la Princesa Ana, Presidenta de la Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth.
Cielo, Piedra y Paisaje
«Queríamos que el lugar transmitiera una sensación de reflexión más que de monumentalidad; un espacio donde los visitantes pudieran detenerse, reflexionar y reconectar con historias individuales de pérdida y conmemoración».
Bradley Moore, Director del estudio Wignall & Moore.
El proyecto buscaba crear un paisaje que transmitiera una sensación de contemplación, perdurabilidad y una profunda conexión con su entorno, además de incorporar una relación significativa con la protección del medio ambiente. En lugar de crear un único monumento, Studio Wignall & Moore concibió el lugar como un «bosque conmemorativo» de piedras y vegetación: un paisaje para pasear y al que regresar, que aúna arquitectura, horticultura e historia en un entorno natural que invita a la tranquilidad.
«En el centro de la propuesta se encuentra un concepto celestial».
«En colaboración con la Real Sociedad Astronómica, cartografiamos el cielo nocturno tal como se habría visto sobre Brookwood en el momento en que cesaron los disparos y se firmó el Armisticio, en la madrugada del 11 de noviembre de 1918. Luego, trasladamos la posición de las estrellas más brillantes visibles en ese preciso instante a la disposición de las estelas en el suelo, cada una nombrada según la estrella que representa, reforzando así la conexión del cementerio con el tiempo, la memoria y el lugar».
James Wignall, director de Studio Wignall & Moore.
Se encargaron treinta estelas conmemorativas de piedra de Portland para la instalación, con una piedra adicional a modo de dedicatoria. Estos monumentos se distribuyen en un entorno boscoso con árboles recién plantados, prados de flores silvestres y brezales, desarrollados en estrecha colaboración con el paisajista Tom Stuart-Smith OBE. El proyecto y la vegetación del monumento crean un espacio natural tranquilo y verde, rico en biodiversidad, donde los visitantes pueden detenerse, reflexionar y conectar con la historia de aquellos conmemorados en el Cementerio Militar de Brookwood, el cementerio de guerra de la Commonwealth más grande del Reino Unido.
Antecedentes del proyecto
La investigación continua del Equipo de Conmemoraciones de la CWGC y los investigadores voluntarios del Proyecto In From The Cold reveló que cientos de militares adicionales fallecieron a causa de heridas, enfermedades o traumas relacionados con su experiencia en la guerra tras regresar a casa después del servicio militar. Este monumento ofrece ahora a quienes murieron de esta manera un lugar permanente de conmemoración continua, y ha sido pensado con espacio para añadir otros 800 nombres a medida que continúe la investigación.
La piedra como expresión del tiempo
Las estelas utilizadas para el monumento por Studio Wignall & Moore están talladas en piedra de Portland, el material tradicional para monumentos, y provienen de los bloques más grandes disponibles de los mismos estratos geológicos de donde la CWGC obtuvo su primera piedra conmemorativa. Sus dimensiones están determinadas por los límites naturales de la cantera de Dorset.
Ocho de las estelas, dispersas por todo el recinto, muestran sus caras naturales sin pulir, que normalmente se eliminan durante el proceso de acabado.
«La inclusión de las caras sin pulir revela la historia incrustada en la piedra, dejando al descubierto vestigios de antiguos lechos fluviales, vegetación fosilizada y otras formaciones creadas a lo largo de millones de años. De este modo, el diseño trata la piedra no solo como un material de construcción, sino como una expresión del tiempo, conectando los actos individuales de recuerdo con un paisaje temporal mucho más amplio»
Bradley Moore, Director del estudio Wignall & Moore.
A pesar de su considerable tamaño, las estelas se apoyan en un innovador sistema de cimentación que permite su instalación segura sin el uso de hormigón, reduciendo el impacto ambiental del proyecto y preservando la integridad del paisaje. Seis bancos monolíticos de piedra de Portland se ubican también en todo el monumento, alineados con el arco del sol, invitando a los visitantes a detenerse, sentarse y disfrutar del paisaje, transformando el monumento de un lugar de paso en un lugar de reflexión.
Gestión paisajística a largo plazo
La plantación introduce especies de flores silvestres, especies que atraen a los polinizadores y especies propias de brezales, seleccionadas por su capacidad para prosperar en el suelo arenoso, pobre en nutrientes y de bajo pH del lugar, sin necesidad de riego prolongado, junto con más de 400 árboles recién plantados. El enfoque se basa deliberadamente en la gestión sostenible, creando un paisaje vivo y en constante evolución, diseñado para fomentar la resiliencia climática y la biodiversidad durante décadas, apoyando la vida silvestre y proporcionando un entorno apacible para las generaciones venideras.
Proyectado para la Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth, Studio Wignall & Moore ofrece un nuevo modelo de memoria, uno que puede evolucionar a medida que la historia continúa desarrollándose.