El proyecto desarrollado por Cierto Estudio, h3o architects y Metrònom se centró en el sobrecalentamiento y la evaporación del agua, un proceso que hacía necesario un mantenimiento constante para preservar la icónica lámina de agua reflectante del edificio.
De esta manera, el agua que se evapora y desaparece sin dejar rastro se convirtió en el elemento principal de la instalación. Para hacer visible este fenómeno, la intervención incorporó un sistema que cuantificó, registró y evidenció el volumen de agua que se perdía por evaporación y que debía reponerse de forma continua.

«Plou Prou?» por Cierto Estudio + h3o architects + Metrònom. Fotografía por Simone Marcolin.
«La colaboración surgió a raíz de nuestra participación conjunta en el concurso para la curaduría del Pabellón Catalán en la Bienal de Venecia 2025 (entonces bajo el título No llueve suficiente / No plou prou). Hasta entonces no habíamos trabajado nunca juntos, pero la experiencia fue muy estimulante. Tras quedar finalistas, y coincidiendo con la convocatoria abierta de Barcelona 2026 Capital Mundial de la Arquitectura, decidimos seguir desarrollando aquella investigación, dándole una nueva forma en el Pabellón Mies van der Rohe y transformando la afirmación en una pregunta directa al visitante: ¿Llueve suficiente para sostener el consumo que hacemos del agua?».
Cierto Estudio, h3o architects y Metrònom.
La intervención incluyó la instalación de doce depósitos industriales elevados, destinados a almacenar el volumen de agua equivalente al evaporado por el estanque principal durante los catorce días que duró la instalación. Como complemento, un canal elevado recorrió el pabellón a modo de acueducto provisional y condujo el agua hasta la alberca mediante un goteo constante. Este fino hilo de agua vinculó la arquitectura con las infraestructuras hídricas ocultas de la ciudad y materializó el paso del tiempo.

«Plou Prou?» por Cierto Estudio + h3o architects + Metrònom. Fotografía por Simone Marcolin.
En el muro exterior del pabellón se presentaron las investigaciones de seis especialistas de distintas disciplinas: Marina Garcés, Pol Guasch, Pol Esteve, Miriam García, Marcos Navarrete, Marina Povedano y Arnau Pascual. Los diferentes textos, dedicados a la historia ecológica, hídrica y política de la montaña de Montjuïc, permanecieron ocultos a simple vista y solo pudieron leerse al ser rociados con agua mediante pulverizadores, invitando a los visitantes a activar el contenido como parte de la experiencia.
Con «Plou Prou?», los equipos establecieron un vínculo entre el Pabellón Mies van der Rohe y las infraestructuras invisibles del agua, entendiendo la arquitectura no como un objeto aislado, sino como un elemento activo de un ecosistema y de una responsabilidad compartida. Al mismo tiempo, la instalación recuperó el papel histórico de las fuentes como espacios de encuentro, intercambio y reflexión colectiva sobre el uso de los recursos hídricos.