La decisión forma parte de la 37.ª edición del Praemium Imperiale, cuyos galardonados fueron anunciados simultáneamente el 8 de septiembre en Tokio, París, Roma, Berlín, Nueva York y Londres. Junto a Libeskind han sido premiados Jenny Holzer en pintura, Andy Goldsworthy en escultura, Herbert Blomstedt en música y Cate Blanchett en teatro/cine.
La elección de Libeskind resulta especialmente significativa por la propia naturaleza del premio. Instituido por la Japan Art Association en 1988, el Praemium Imperiale nació vinculado a la idea de que las artes pueden superar fronteras culturales y contribuir al entendimiento entre los pueblos. No reconoce únicamente la excelencia disciplinar, sino también la influencia internacional de una obra y su capacidad para intervenir en la sociedad.

Reflections at Keppel Bay, Singapur, 2011. Cortesía de Hufton+Crow.
En ese contexto, la trayectoria de Libeskind adquiere una lectura que va más allá de las geometrías angulares con las que habitualmente se identifica su arquitectura. Vacío, fractura, ausencia y memoria han sido materiales recurrentes en proyectos donde el espacio se convierte en instrumento para enfrentarse críticamente a la historia.
El Museo Judío de Berlín, inaugurado en 2001, fue la obra que situó internacionalmente esa investigación. Posteriormente, proyectos como el Museo de Historia Militar de Dresde, el Monumento Nacional del Holocausto en Ottawa o el plan director para la reconstrucción del World Trade Center en Nueva York trasladaron esa misma preocupación a situaciones donde arquitectura, memoria colectiva y espacio público se superponen.

Museo Judío de Berlín, Alemania, 2001. Fotografía por Roland Horn. Cortesía de The Japan Art Association.
Nacido en Łódź, Polonia, en 1946, y emigrado a Estados Unidos durante su adolescencia, Libeskind llegó a la arquitectura después de una temprana formación musical. Fundó su estudio en Berlín en 1989, tras ganar el concurso para el Museo Judío, y trasladó su sede a Nueva York en 2003 después de ser seleccionado como responsable del plan director de Ground Zero.
El Praemium Imperiale reconoce así no solo una firma formal fácilmente identificable, sino una posición mantenida durante décadas: la arquitectura entendida como una forma de narrar, recordar y tomar posición frente a la historia.
Libeskind recibirá la medalla del premio el próximo 28 de octubre en Tokio, de manos del príncipe Hitachi, patrón honorario de la Japan Art Association. Cada galardonado recibe además 15 millones de yenes. Al día siguiente, Libeskind impartirá en Tokio una conferencia conmemorativa dedicada a su arquitectura.