Más allá de su colaboración con Le Corbusier y Pierre Jeanneret, Charlotte Perriand desarrolló una trayectoria propia, marcada por una concepción innovadora del habitar. Sus viajes por Europa y Asia, especialmente los seis años que vivió entre Japón y Vietnam, enriquecieron su pensamiento y le permitieron incorporar a sus proyectos principios como la funcionalidad, el bienestar y las enseñanzas de la arquitectura y las artes tradicionales.
El recorrido expositivo que alojará la Fundació Joan Miró abarca desde los primeros años de formación de Perriand hasta 1955, con especial atención a sus diseños expositivos como espacios de experimentación para nuevas formas de vida. La muestra reúne algunas de sus obras más representativas: entre ellas Bar sous le toit (1927), Salle à manger 28 (1928) y una reconstrucción de Équipement intérieur d’une habitation (1929), concebido junto a Le Corbusier y Pierre Jeanneret y reproducido por Cassina.
Estas piezas permiten comprender la evolución de una creadora que diluyó las fronteras entre la arquitectura, el interiorismo, el mobiliario, la fotografía y el arte, defendiendo una auténtica síntesis de las artes al servicio de la vida cotidiana.

Charlotte Perriand en la chaise longue reclinable, 1928. Cortesía de Archives Charlotte Perriand. VEGAP, Barcelona 2026.
La presentación en Barcelona incorpora, además, una mirada inédita sobre la relación entre Charlotte Perriand y Josep Lluís Sert, arquitecto de la Fundació Joan Miró. Ambos coincidieron en 1928 en el estudio de Le Corbusier y mantuvieron una estrecha amistad, así como un constante intercambio intelectual durante décadas. Perriand asistió a la inauguración de la Fundació en 1976 por invitación de Sert, un vínculo que también tendrá presencia tanto en la exposición como en el catálogo.
La publicación que acompaña la muestra reúne ensayos de especialistas internacionales y textos de la propia Perriand, entre ellos el primer capítulo de su autobiografía y varios escritos fundamentales sobre su concepción del diseño. Como cierre del recorrido, un espacio de mediación permitirá al público descubrir la reconstrucción de Équipement intérieur d’une habitation, uno de los manifiestos más influyentes del movimiento moderno y una obra clave para comprender la aportación de Perriand a la arquitectura doméstica del siglo XX.

Charlotte Perriand, comedor del estudio-apartamento de la plaza Saint-Sulpice, 1927. Fotografía por Jean Collas. Cortesía de Archives Charlotte Perriand.
Organizada por la Fundació Joan Miró en colaboración con los Kunstmuseen de Krefeld y el Museum der Moderne Salzburg, y con el patrocinio principal de la Fundación BBVA, la exposición se inscribe en el marco de la Capital Mundial de la Arquitectura y refuerza el papel de Barcelona como un espacio de encuentro entre distintas tradiciones y corrientes del pensamiento moderno.