La propuesta ideada por HEMAA se organiza en una sola planta alrededor de una amplia calle interior acristalada que recorre el edificio de norte a sur, conecta sus dos accesos y funciona como eje de circulación y encuentro. A lo largo de ella se distribuyen tres pabellones: el primero alberga el área cultural, con una sala polivalente de doble altura para 180 personas, un estudio de danza y una cocina; los otros dos, reúnen la sede municipal, la guardería y los espacios socioculturales.
A nivel constructivo, el edificio combina una estructura de entramado de madera con aislamiento de balas de paja, un sótano de hormigón y fachadas de ladrillo macizo trabajadas como zócalos, celosías y relieves. Por otro lado, la cubierta ajardinada retiene el agua de lluvia, posteriormente reutilizada para el riego, mientras que la cubierta ligera de la calle interior incorpora paneles fotovoltaicos. A su vez, las carpinterías de madera con protecciones solares exteriores y el cerramiento acristalado de doble piel de la sala polivalente mejoran el comportamiento térmico, lumínico y acústico del edificio.

Centro de Servicios Públicos Jacques Prévert por HEMAA. Fotografía por Sergio Grazia.
Descripción del proyecto por HEMAA
Un puente dentro del barrio
En Évry-Courcouronnes, HEMAA ha diseñado la Maison des Services Publics Jacques Prévert (MSP), un equipamiento unificador que materializa las políticas públicas y los servicios comunitarios locales. Abierto a todos los habitantes de la ciudad, constituye un nuevo punto de encuentro que conecta dos distritos: Les Pyramides y Le Bois Sauvage. Bajo una misma cubierta, el edificio reúne un programa diverso, multifuncional e inclusivo, compuesto por distintos servicios públicos: una sede municipal de proximidad, un centro de apoyo a la crianza, una guardería con capacidad para 30 niños, un espacio cultural con una sala polivalente para 180 personas y un estudio de danza, un área sociocultural con salas de arte, música y talleres, y un tercer lugar con acceso a internet para todos.
Un edificio en continuidad con el espacio público
Iluminada naturalmente y ampliamente acristalada, una gran calle interior recorre el edificio de norte a sur y constituye su columna vertebral. El edificio se configura como un espacio para múltiples usos y encuentros, invitando a los habitantes a acceder a este centro comunitario intergeneracional. La calle interior está acompañada por un patio ajardinado destinado a los niños más pequeños y se encuentra salpicada de zonas exteriores de descanso accesibles para todos, que contribuyen a crear un ambiente cálido, acogedor y favorable al intercambio.
Como prolongación directa del espacio público, esta calle interior también estructura la relación entre el edificio y la ciudad. Rodeada por espacios públicos en sus cuatro lados, la MSP cuenta con dos accesos diferenciados en sus fachadas norte y sur, situados en ambos extremos de la calle interior, que favorecen la conexión con las dos plazas de acceso. El equipamiento establece un fuerte vínculo con su entorno: el paseo Jules Ferry —una vía verde que atraviesa la ciudad hasta el Sena— y la plaza Jules Vallès, donde el proyecto afirma su presencia mediante un gran escaparate y el acceso a la guardería.
Un edificio que celebra el patrimonio de Évry
Mientras que los cerramientos de vidrio juegan con la transparencia hacia las plazas de acceso, la fachada maciza de ladrillo establece un diálogo con el patrimonio arquitectónico de la ciudad nueva de Évry-Courcouronnes, cuyos referentes emblemáticos incluyen el conjunto Les Pyramides, de Michel Andrault y Pierre Parat, y la catedral de Mario Botta. En conjunto, estas arquitecturas contribuyen a definir la identidad todavía en construcción de esta nueva ciudad.
La explanada Jules Vallès, situada junto al área de recepción de actividades múltiples, está protegida por una marquesina y delimitada espacialmente. La fachada de la Allée de la Poule Rousse se concibe como un peristilo que protege de la calle los jardines infantiles. Una serie de celosías oculta la zona de entregas y el acceso al aparcamiento subterráneo. Según su ubicación, el ladrillo adopta diferentes configuraciones —como zócalo, celosía o elemento saliente— para generar juegos de sombras y relieves.
Aunque la materialidad proporciona unidad arquitectónica al proyecto, los distintos conjuntos que componen este programa multifuncional se diferencian claramente mediante una organización espacial legible y bien estructurada. Tres pabellones, correspondientes a diferentes áreas programáticas, se disponen a lo largo de la calle interior. Hacia el este, el primer pabellón alberga el espacio cultural, que integra la cocina de catering, el estudio de danza y la gran sala polivalente de doble altura. A ambos lados de un patio central se sitúan otros dos pabellones, perpendiculares a la calle interior, que reúnen la sede municipal, la guardería y el espacio sociocultural.
Un edificio basado en un enfoque ambiental
Tradicional y natural al mismo tiempo, el ladrillo refleja el enfoque ambiental que guía el proyecto, construido mediante una estructura de madera y aislamiento de paja. Su tonalidad roja reafirma el carácter público del edificio. Tanto de día como de noche, la construcción actúa como una señal urbana llamativa y, al mismo tiempo, familiar dentro del barrio.
El edificio está coronado por una cubierta ajardinada visible desde las viviendas cercanas. Estos jardines elevados refuerzan la presencia vegetal del lugar como prolongación de las plantaciones del espacio público. Las cubiertas se conciben como un refugio ecológico situado en la intersección de los espacios verdes de la ciudad. La diversidad de hábitats creada favorece la multiplicación de entornos adecuados para especies amenazadas de flora y fauna, así como para la nidificación de aves. Esta cubierta vegetal se inspira en las dinámicas de la naturaleza para fomentar la biodiversidad y combatir la fragmentación del paisaje. Por su parte, la cubierta ligera de la calle interior incorpora paneles fotovoltaicos que producen parte de la electricidad consumida directamente en el edificio.
Los principios constructivos establecen las condiciones fundamentales para garantizar una construcción baja en carbono. La estructura está realizada íntegramente mediante un entramado de madera, aislado con balas de paja de 37 centímetros colocadas de canto. El sótano de hormigón bajo en carbono y las fachadas de ladrillo macizo fueron objeto de una evaluación técnica ATEx debido a la singular combinación de madera y ladrillo.
La gestión de las aguas pluviales se basa en su retención en la cubierta ajardinada, complementada con un depósito de recogida. El agua almacenada se reutiliza para regar la vegetación mediante un sistema de goteo, garantizando un suministro controlado que favorece el desarrollo de las raíces.
Las carpinterías de madera incorporan persianas exteriores para proteger los espacios de la radiación solar y permitir su oscurecimiento cuando sea necesario. En la gran sala polivalente, el confort acústico se garantiza mediante un cerramiento acristalado de doble piel.
Un edificio diseñado para convivir
Ejemplar desde el punto de vista ambiental, la MSP también destaca por su funcionamiento. Su organización en una sola planta y la calle interior permiten que los usuarios se orienten con facilidad. Concebido a partir de la convivencia y el intercambio, el edificio crea las condiciones necesarias para establecer una estrecha relación entre el interior y el exterior, así como una mayor permeabilidad con la ciudad.
En el interior, la madera se utiliza en techos, paredes y mobiliario, aportando calidez y confort acústico, cualidades que contribuyen a crear una atmósfera acogedora. Desde su inauguración, el edificio ha albergado numerosos acontecimientos, entre ellos la instalación de un colegio electoral, una fiesta vecinal y una cena de iftar. Como símbolo de esta hospitalidad, la calle interior, generosamente dimensionada, constituye un espacio central preparado para ser plenamente apropiado por la comunidad.
Mucho más que un equipamiento público, el edificio representa a un barrio en proceso de revitalización y a un territorio en plena transformación. Como corazón del proceso de renovación urbana que se desarrolla en el sector, la Maison des Services Publics es un edificio político en el sentido más auténtico y noble de la palabra: un lugar para reunirse, afrontar desafíos y tender puentes entre las diferencias; un lugar desde el cual construir ciudad.