Los arquitectos Javier Pérez-Herreras y Francisco Javier Quintana de Uña, que forman parte de Taller Básico de Arquitectura, son conscientes del entorno donde actúan, la naturaleza en su estado más puro. Debido a ello realizan una intervención poética del lugar transformándolo en un volumen permeable y transparente generando una conexión interior-exterior atractiva alejada del modelo convencional de oficina.
Al igual que se puede observar con Frank Lloyd Wright en su intervención en el Edificio Johnson Wax de 1939, los arquitectos no hacen desaparecer el bosque, en el entramado vertical es donde se encuentran los puntos de luz artificial representando un símil con la naturaleza de donde emana la luz que permite generar un espacio atractivo llegado el atardecer.
Taller Básico de Arquitectura permite generar un ambiente sensorial fuertemente enlazado con la naturaleza y con un gran valor poético.
Al igual que se puede observar con Frank Lloyd Wright en su intervención en el Edificio Johnson Wax de 1939, los arquitectos no hacen desaparecer el bosque, en el entramado vertical es donde se encuentran los puntos de luz artificial representando un símil con la naturaleza de donde emana la luz que permite generar un espacio atractivo llegado el atardecer.
Taller Básico de Arquitectura permite generar un ambiente sensorial fuertemente enlazado con la naturaleza y con un gran valor poético.
Descripción del proyecto por Taller Básico de Arquitectura
El Campus Arbea de Alcobendas es un pequeño bosque de grandes abetos y pinos que oculta una arquitectura de pabellones. En uno de dichos pabellones se instalan estas nuevas oficinas. Su fachada más larga queda abierta al bosque y su espalda a un juego de patios que descubre una naturaleza de menor porte.
En su centro de gravedad construimos un gran biombo grueso, que da habitación a los despachos y salas de reuniones que demandan mayor intimidad. A uno y otro lado de este trazo surge otro bosque que modifica el orden de una estructura de hormigón previa. Un nuevo bosque de postes y ramificaciones tetraédricas de madera de abedul, que se extiende hasta los abetos y pinos que quedan al exterior.
El resultado es un bosque luminoso cuya geometría organiza y da escala a un nuevo lugar interior. Un lugar hecho bosque.