La instalación expuesta por el artista Oriol Vilanova y comisariada por Carles Guerra, transforma las postales en documentos inestables, marcados por la circulación y la pérdida, compuesta por una constelación cambiante de fragmentos que se resiste a cierres narrativos.
La obra instalada en el Pabellón como un dispositivo no jerárquico, evita tanto una lectura cronológica como una clasificación rígida. Su lógica es iterativa y abierta, privilegiando la duración frente al cierre. En este sentido, Los restos no opera exactamente como una exposición, sino como un proceso en devenir, en el que la recopilación, la ordenación y la re-presentación emergen como formas de pensamiento.

Los restos. Pabellón de España por Oriol Vilanova y Carles Guerra. Fotografía por Roberto Ruiz.
Aquí, las cuestiones recurrentes en el trabajo del artista -relativas al valor, la memoria y la circulación de las imágene- se intensifican. El coleccionismo se plantea como una actividad que pone en cuestión las distinciones entre los ámbitos privado e institucional, así como entre el apego afectivo y la clasificación sistemática, basándose en la repetición, el cuidado y la contingencia.
Además, «Los restos» se despliega a través de iteraciones adicionales con un libro realizado por Zak Group con textos de Carles Guerra, Catherine Mayeur, Pedro G. Romero, Joëlle Tuerlinckx y Oriol Vilanova, que funciona como documento y obra de arte. Al combinar ensayos críticos con una extensa secuencia visual de postales, la publicación reformula el proyecto en formato libro, retomando su lógica modular y presentando el archivo como un dispositivo especulativo y portátil.

Los restos. Pabellón de España por Oriol Vilanova y Carles Guerra. Fotografía por Oriol Vilanova.
Además, durante la Biennale Arte 2026, el proyecto se extiende más allá de la instalación a través de «The Phantom of Liberty (2026)», una instalación performativa.