El nuevo hub creativo proyectado por Arquitectura-G dispone de casi 500 m² organizados en: un estudio-plató dedicado a educación; un área de conferencias; una window gallery que acogerá exposiciones que podrán verse desde la calle; un espacio para empresas creativas, tales como OFFF Barcelona, y que permitirá sinergias de negocio en el ámbito de la creatividad y el diseño; y una cafetería de Nomad Coffee.
"Hasta ahora en Barcelona se ha prestado mucha atención al ecosistema tecnológico, pero actualmente agencias de diseño, productoras y creativos son algunos de los agentes catalizadores de negocios más importantes de la ciudad, fundamentales en la proyección de la marca Barcelona. Acid House Barcelona pretende visibilizar esta realidad y ser, por tanto, un conector entre negocio y entorno creativo", explica Albert Folch, director creativo y fundador de Folch Studio.
Acid House Barcelona es una iniciativa de Folch Studio que cuenta con el apoyo de adidas Originals, la escuela de diseño Elisava, Folch Studio, Nomad Coffee, OFFF Barcelona y Vice Media.
Descripción del proyecto por Arquitectura-G
El proyecto consistió en la transformación de una antigua fábrica en un centro cultural y creativo para el emprendimiento y la innovación empresarial. El edificio se compone de dos pasillos, el principal, un volumen de techo inclinado doble y el segundo, un espacio de techo de doble altura. El proyecto está ubicado en el barrio de Poblenou de Barcelona y se adapta a diferentes tipos de negocios y proyectos, como Folch, Elisava, Vice, Nomad Coffee, Whitehorse y Offf, todos unidos bajo el nombre de Acid House Barcelona.
El proyecto está planificado para un período de 10 años, lo que finalmente llevó al proyecto a ser influenciado por una economía de medios. Al ubicar estratégicamente a los diferentes actores involucrados, se ha respetado y preservado la configuración y distribución del espacio preexistente de la fábrica: una oficina en el pasillo principal, aula, baños, oficina y espacio de trabajo en el adyacente.
El área de contacto directo con la calle en la planta baja se ha utilizado para colocar oficinas, escaparates, cafeterías y salas de reuniones, por lo que sirve como filtro con los espacios privados.
Con el objetivo de unificar el espacio, los muy diversos materiales y texturas preexistentes de la fábrica, fueron pintados con un solo color. La yuxtaposición de los cerramientos de vidrio y los pisos de madera, el yeso rociado combinado con las texturas de las paredes de mampostería, así como las vigas remachadas y enredadas en el pasado industrial del lugar, se ordenan y valoran.
Las posibilidades de uso diferente de los espacios se expresan a través de muebles móviles, como mesas móviles, stands o escaleras, que finalmente se desprenden de la materia construida fija. La vegetación aporta una nota colorida al conjunto y se pone en uso encerrando una sala de reuniones en el espacio principal.