Alventosa Morell Arquitectes propone para la Casa CLO un espacio de acceso amplio a doble altura que alberga el comedor y la cocina. Este núcleo conecta visualmente las áreas comunes de los tres volúmenes a través de una escalera metálica que conduce a una planta con un estudio a doble altura y una habitación, y a la planta superior, donde se sitúan dos dormitorios adicionales.
La estructura de madera, en sintonía con la verticalidad del bosque, esta conformada por diez pilares que descargan el peso de la intervención en tan solo diez bases puntuales. Esta estrategia, permite limitar la intervención en el terreno, evitando grandes movimientos de tierras y adaptándose con precisión a la configuración natural de los árboles.

Casa CLO por Alventosa Morell Arquitectes. Fotografía por José Hevia.
Descripción del proyecto por Alventosa Morell Arquitectes
Ubicada en una pequeña localidad costera de Tarragona, la Casa CLO crece sobre un terreno empinado y boscoso, adaptándose a la topografía y la vegetación existente para ofrecer espacios confortables entre las copas de los árboles.
La parcela posee un suelo rocoso y una pendiente muy pronunciada, con acceso únicamente en la parte más baja del terreno. Desde lo alto, se puede observar el mar a lo lejos, tamizado por el pinar. Los clientes, una familia de Barcelona, adquirió esta porción de tierra para construir su segunda residencia, con el plan de empezar lentamente a pasar más tiempo en la tranquilidad del bosque y la cercanía del mar. Ellos buscaban construir una vivienda que respondiera al entorno, y conociendo la filosofía del estudio nos dieron rienda suelta para proponer la estrategia y materialidad.
Trabajamos con una estructura en madera, donde todo el peso descarga sobre diez pilares, permitiendo limitar la intervención en el terreno a solo diez bases puntuales. Esta estructura ligera replica la propia verticalidad del bosque y la lleva a la altura de los espacios.
Los árboles existentes, la pendiente y la normativa guiaron la estrategia del proyecto. Cualquier movimiento de tierras para nivelar el terreno era muy costoso, por lo cual decidimos distribuir el programa en tres volúmenes en diferentes niveles en lo más alto del terreno para aprovechar las vistas al mar. A su vez, la implantación de estos volúmenes se adapta a los árboles existentes para evitar su tala, generando un giro en la planta que otorga una configuración orgánica en el conjunto.
Por normativa, tuvimos que realizar una excavación en la línea de calle, que aprovechamos para ubicar el aparcamiento. Desde allí, una escalera situada en el lateral de la parcela permite ascender hasta la parte superior del terreno, conectando primero con la piscina y finalmente con la terraza de acceso. Al entrar en la vivienda se encuentra el comedor a doble altura y la cocina. Este gran espacio conecta visualmente las áreas comunes de los tres volúmenes. Una escalera metálica da acceso a las otras tres plantas, conduciendo primero a un segundo nivel donde se sitúan un estudio a doble altura y una habitación, y a dos habitaciones más en la última planta.