La ampliación y renovación proyectada por Arias Garrido Arquitectos y GMM Ingeniería y Arquitectura, inicia el recorrido hacia el cementerio con una plaza cubierta, pensada como antesala y lugar de estancia. Hacia el oeste, la destacada cubierta del proyecto se extiende sobre el tanatorio y el crematorio, generando un gran espacio previo a las salas e incorporando dos nuevas salas de velatorio que se suman a las existentes. A lo largo de la fachada sur, el proyecto consolida un nuevo espacio de transición entre el edificio y el jardín y, hacia el este, la cubierta se prolonga hasta la cafetería también renovada. En el interior, se integra un espacio cerrado para la descarga de féretros.
La propuesta combina una estructura mixta de hormigón y acero (pórticos y cerchas metálicas en las nuevas cubiertas, con muros puntuales de hormigón armado) y una envolvente que alterna el ladrillo existente de los velatorios con hormigón visto. Los accesos principales y el lateral utilizan carpinterías de aluminio. En el interior predominan los panelados de madera, complementados con techos de lamas en las zonas más representativas.

Reforma y ampliación del Tanatorio de las Contiendas por Arias Garrido Arquitectos + GMM Ingeniería y Arquitectura. Fotografía por Javier Arias Madero.
Descripción del proyecto por Arias Garrido Arquitectos y GMM Ingeniería y Arquitectura
La intervención propone una ampliación y reforma integral del Tanatorio Municipal de Las Contiendas de Valladolid con una idea clara: transformar el conjunto actual, fragmentado en piezas independientes, en una única unidad arquitectónica, reordenando y dignificando lo existente para dotarle de una lectura unitaria y de un funcionamiento más claro y eficiente para usuarios y personal. Se reconstruye así un sistema de relaciones, definiendo un recorrido continuo y protegido que refuerza el carácter de acompañamiento del programa.
Para ello, el proyecto incorpora una gran cubierta metálica que cose los edificios existentes y, a la vez, construye los nuevos espacios interiores y exteriores cubiertos. El ámbito hoy vacío que inicia el recorrido hacia el cementerio se convierte en el nuevo epicentro del complejo: una plaza cubierta a modo de marquesina, pensada como antesala de acogida y lugar de estancia. Desde este punto se garantiza el desplazamiento a cubierto entre los principales usos.
Hacia el oeste, la cubierta se extiende abrazando tanatorio y crematorio, generando un gran espacio previo a las salas y completando el programa con la incorporación de dos nuevas salas de velatorio que se suman a las existentes. La reforma reorganiza también la circulación interna entre tanatorio y crematorio e integra un espacio cerrado de descarga de féretros, mejorando la operativa y la discreción de los servicios.
A lo largo de la fachada sur, el proyecto consolida una franja de transición entre edificio y jardín mediante un porche longitudinal que prolonga la circulación protegida. Este elemento no solo mejora el confort climático, sino que actúa como estructura de continuidad, enlazando las distintas piezas y reforzando la relación del tanatorio con su entorno paisajístico. En paralelo, se interviene en la zona de personal con una remodelación parcial, reestructurando espacios y renovando instalaciones. Hacia el este, la cubierta se prolonga hasta la cafetería, que se reforma y amplía potenciando su papel como servicio complementario del conjunto.
La materialidad refuerza esa vocación unitaria y contemporánea, manteniendo la continuidad con lo existente. La propuesta combina una estructura mixta de hormigón y acero (pórticos y cerchas metálicas en las nuevas cubiertas, con muros puntuales de hormigón armado) y una envolvente que alterna el ladrillo cara vista existente de los velatorios con hormigón visto en ámbitos singulares y panel sándwich metálico en zonas técnicas y de servicio. Los grandes frentes de acceso y el cierre lateral del espacio previo a los velatorios se resuelven mediante carpinterías de aluminio. En el interior predominan los acabados cálidos, como panelados de madera que son complementadas con techos de lamas en zonas más representativas.
En conjunto, la propuesta entiende la rehabilitación como una oportunidad para mejorar la calidad espacial, la claridad de uso y la dignidad del recorrido, reforzando la coherencia del complejo sin renunciar a su implantación en el jardín. La ampliación se integra como una prolongación natural de lo existente, al servicio de un tanatorio más legible, más confortable y mejor adaptado a las necesidades actuales.