En Espacio Joven, Óscar Miguel Ares integra la ciudad en el edificio a través de este espacio, que funciona como plaza, regula la temperatura, favorece la ventilación y establece conexiones visuales y espaciales entre las diferentes áreas. Estas áreas acogen diversas actividades sociales y culturales, creando un punto de encuentro e integración generacional.
La propuesta parte de la premisa de causar el menor impacto constructivo posible y de dar valor al material mediante la recuperación de las fábricas y piedras originales, el uso de la estructura original y la minimización de los residuos de construcción y demolición.

Espacio Joven por Óscar Miguel Ares. Fotografía por Gabriel Gallegos Alonso.
Descripción del proyecto por Óscar Miguel Ares
Tudela de Duero es un municipio asentado a orillas del río que le da nombre. Su casco histórico, configurado sobre una trama medieval contenida por el perímetro de una antigua muralla hoy desaparecida, dio lugar a un tejido urbano compacto, donde calles y plazas se comprimieron hasta su mínima expresión.
En el interior de esta estructura urbana se encontraba la antigua sede de la Hermandad de Ganaderos y Agricultores, un conjunto formado por tres edificaciones heterogéneas que la intervención reúne bajo una misma identidad arquitectónica.
Bajo estas premisas, el objetivo del proyecto no podía ser otro que liberar espacio en el corazón de la parcela. La estrategia consistió en esponjar el interior del conjunto para dilatar el patio existente y transformarlo en un nuevo vacío urbano. Conectado físicamente con el exterior, este espacio pasa a funcionar como una plaza pública, prolongando la ciudad hacia el interior del edificio.
Además, este espacio de PLAZA integra la ciudad en el edificio y sirve como regulador de temperatura y ventilación, además de permitir establecer ricas conexiones visuales y espaciales entre los distintos ámbitos.
El edificio cuenta con un programa funcional flexible y accesible, capaz de acoger una diversidad de actividades sociales y culturales de diferente índole. En la planta baja, el programa recoge varios espacios de aula, así como dependencias administrativas. La planta superior acoge más espacios flexibles y una gran sala polivalente adaptable a distintas configuraciones y programas. Más que un edificio, es una infraestructura para el desarrollo de actividades propuestas por la comunidad, sin usos específicos predeterminados. Un equipamiento concebido como lugar de encuentro de la comunidad e integración generacional.
La intervención se desarrolla a partir de diversas estrategias proyectuales que, además de incorporar un carácter social, intentan provocar el menor impacto constructivo posible. Para ello, se opta por:
1. RECUPERACIÓN de fábricas y piedras originales, tanto en fachadas como en el interior, conviviendo los distintos estratos que han acontecido a lo largo de la vida del municipio.
2. RECICLAJE, gracias al aprovechamiento del 80 % de la estructura original, recuperada y reconvertida.
3. Prevención y minimización de RESIDUOS de construcción y demolición (RCD), gracias al desmontaje preciso de elementos existentes y a la decisión de mantener las fábricas originales vistas en el interior, dotando al edificio de un zócalo perimetral de instalaciones.
El tratamiento constructivo, en su apuesta por integrar las distintas fábricas existentes y dar valor a lo material, constituye la base de esta intervención de rehabilitación.
De esta manera, la arquitectura refuerza el vínculo entre las personas y el territorio, potenciando la identidad colectiva en el medio rural.