Tras 17 años, la Torre BBVA de Sáenz de Oiza, es declarada BIC

05/05/2017
Tras 17 años, la Torre BBVA de Sáenz de Oiza, es declarada BIC
[MAD] España
metalocus, JOSÉ JUAN BARBA
Imagen desde el interior de Azca. Ciudad de Azca. Fotografía © Jesús Arenas
Hace 17 años el 6 marzo de 2000, el mismo año de la muerte de su autor, se anunciaba a bombo y platillo la inminente declaración de BIC de la emblemática torre del BBVA diseñada por Fco. Javier Sáenz de Oiza. La propuesta surgió casi a escondidas ante el temor de su derribo y teniendo como referencia la demolición del edificio de la "Pagoda" de Miguel Fisac. No fue tan rápido y ha tardado bastante mas de lo deseable, pero por fin, ayer se confirmaba por Paloma Sobrini la declaración del edificio como BIC, Bien de Interés Cultural, una de las máximas calificaciones urbanísticas que puede recibir un edificio para su protección y conservación.
Con 107 metros de altura, 37 plantas y poco más de 36 años (el proyecto se construyo entre 1978 y 1981), la actual torre, diseñada por Fco Javier Sáenz de Oiza, fue inicialmente conocida como torre del Banco Bilbao, pasando por BBV y BBVA. Ahora tras su venta y una reforma bastante respetuosa realizada por el estudio de Ruíz Barbarín Arquitectos, pasa a ser conocida como Castellana 81, es un referente de la arquitectura del siglo XX en Madrid y en España, la torre se levanta en una de las esquinas de la Castellana, en la manzana conocida como AZCA, una zona con centros comerciales y oficinas donde se intentó emular la imagen de modernidad de las ciudades americanas en las décadas en 1970.
 
El entorno afectado por la declaración de BIC tiene una superficie de 3,97 hectáreas abarcando también el viario perimetral del paseo de la Castellana, algunas calles interiores del complejo AZCA y una serie de parcelas cuya modificación podría afectar a la contemplación del BIC, cuyo exterior se ha mantenido sin cambios aparentes, salvo en los logotipos corporativos como comentaba anteriormente.

El proyecto fue lanzado por el Banco Bilbao para crear su nueva sede en Madrid, en el nuevo distrito financiero de la capital, que repetía y emulaba los planteados en otras capitales europeas. La formula elegida fue comenzar con un concurso restringido en 1971, al que fueron invitados arquitectos como Corrales y Molezún, Antonio Bonet, el equipo de Rafael de La-Hoz Arderius, Gerardo Olivares y José Chastang, Miró y Fco Javier Sáenz de Oiza.

El proyecto lo ganaría Oiza. Colaboraron con él en el concurso de este proyecto los entonces jóvenes arquitectos o estudiantes Francisco Alonso, Javier Azofra, Alfonso Valdés, José Carlos Velasco y Javier Vellés. Tras ganar el concurso Oiza en 1972 renovaría por completo a casi todos sus colaboradores, esa es una historia poco conocida, que algún día contare.

La situación de la parcela planteada para el concurso tenía ventajas e inconvenientes. Su visibilidad la hace ser la entrada desde la Castellana al complejo de Azca, un referente indiscutible en el eje viario más importante dentro de la ciudad, La Castellana. Una de las mayores dificultades técnicas para su ejecución radicó en el hecho de estar construida sobre el túnel del ferrocarril que recorre la Castellana, lo que obligó a disponer una cimentación amortiguada. El diseño y el cálculo de la estructura contó con la colaboración de los ingenieros Carlos Fernández Casado. Javier Manterola y Leonardo Fernández Troyano.

Estructura

La solución estructural dispone de dos grandes "núcleos" de hormigón -situados a ambos lados de los túneles del tren-, por los que se trasmiten las cargas de la estructura al terreno y por los que además discurren los conductos de instalaciones y  comunicaciones. El armazón central sostiene seis plataformas de hormigón presentado y cada una soporta cinco pisos de estructura metálica, en total 37 plantas, incluidas las plantas de instalaciones.De ellos, cada cinco plantas, parten fuertes voladizos y losas, sobre los que, mediante pilares metálicos, se levantan las plantas técnicas. Esta disposición estructural, se refleja en sus fachadas, desde el exterior.

Cerramiento

El cerramiento es independiente de la estructura, y se realiza mediante un muro cortina que está acabado en acero Corten (un material que se oxida en su cara exterior, al mismo tiempo que se protege frente a la corrosión atmosférica), la fachada se completa con unas singulares pasarelas de mantenimiento que recorren todo el perímetro de la torre en cada uno de los niveles, unos elementos que caracterizan la imagen exterior del edificio. Completan la fachada, lunas tintadas en color bronce, la carpintería de aluminio que queda oculta por las planchas de acero que se atornillan a los perfiles (en la reforma actual incluso se han fabricado tornillos de bronce nuevos para sustituir a los desgastados).

Sáenz de Oiza

Francisco Javier Sáenz de Oiza. (Cáseda, Navarra,l 12 de octubre de 1918 - Madrid, 18 de julio de 2000). Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid de la Universidad Politécnica, en 1946, recibiendo el "Premio Aníbal Alvárez" al mejor expediente académico y ese mismo año gana el premio nacional de Arquitectura. En 1947 viaja a los Estados Unidos para ampliar su...leer más

BARBA

José Juan Barba (1964). Arquitecto por la ETSA Madrid (1991). Doctor Arquitecto ETSA de Madrid (2004). Mención especial en los premios nacionales de terminación de estudios (1991). Funda su estudio en Madrid, 1992 (www.josejuanbarba.com). Es crític...leer más