Un nuevo atrio estructura y organiza los diferentes espacios propuestos por Laos Arquitectura + Mercè Zazurca Codolà + César Sánchez Medrano: como elemento central y de articulación, el atrio interior funciona no solo como elemento de integración social, si no que a su vez, regula climáticamente la totalidad del edificio. Como complemento, la incorporación de vegetación como elemento decorativo aporta calidez a la atmósfera interior y mejora las cualidades tanto térmicas como acústicas.
Para su ejecución, el Centro Social de Sants presenta una estructura ligera de sistemas industrializados, completados con forjados de CLT, que reducen los tiempos de construcción y minimizan las intervenciones sobre la cimentación existente. Alineado con criterios de sostenibilidd, la propuesta integra soluciones pasivas y activas que buscan disminuir la demanda energética y mejorar el confort térmico interior.
En conjunto, el proyecto se ofrece como un nuevo espacio cultural que apuesta por la regeneración urbana valorando la esencial del barrio, apostando por la cohesión social y posicionando la vida comunitaria en el centro de la arquitectura.

Centro Social de Sants por Laos Arquitectura + Mercè Zazurca Codolà + César Sánchez Medrano. Fotografía por Jose Hevia.
Descripción del proyecto por Laos Arquitectura + Mercè Zazurca Codolà + César Sánchez Medrano
La rehabilitación integral del Centro Social de Sants nace de una premisa clara: situar a las personas, las actividades y la vida comunitaria en el centro de la arquitectura. El proyecto transforma un edificio residencial de 1950, profundamente alterado, en un equipamiento contemporáneo y flexible, para ser un punto de encuentro activo para el barrio, sin renunciar a su memoria ni a su identidad urbana.
El edificio existente, de planta baja y dos plantas piso, presentaba importantes limitaciones funcionales, espaciales y ambientales: escasa iluminación y ventilación, circulaciones fragmentadas y una compartimentación rígida incompatible con los usos sociales actuales. Se mantiene únicamente la primera crujía del edificio original, por su consistencia estructural y su valor urbano, mientras que el resto del volumen, con deficiencias constructivas, se sustituye por una nueva edificación más ligera, eficiente y adaptable. La incorporación de una nueva planta se compensa con la reducción de la profundidad edificable, liberando espacio para la creación de un atrio interior que organiza y clarifica el programa, al tiempo que garantiza luz natural en todos los espacios.
El atrio se convierte en el elemento central y vertebrador del proyecto. Funciona como corazón climático y social, articulando circulaciones y jerarquizando espacios. Más allá de su función ambiental, el atrio actúa como espacio de encuentro, interacción y apropiación colectiva. La vegetación introducida en el atrio, en la remonta, en el patio posterior y la fachada trasera no solo mejora el confort térmico y acústico, sino que se convierte en un elemento arquitectónico que cualifica y humaniza los espacios.
La nueva construcción se resuelve con una estructura ligera y sistemas industrializados, con forjados de CLT que reducen el impacto ambiental y minimizan las intervenciones sobre la cimentación existente. Los espacios existentes conservados se valorizan mediante intervenciones respetuosas que refuerzan la memoria material y el vínculo emocional con el barrio, mientras que los nuevos espacios se definen con materiales cálidos, naturales y de bajo impacto ambiental, generando entornos saludables para acoger actividades sociales, culturales, educativas y de formación.
En planta baja, el Centro Social gana transparencia y permeabilidad. Los patios — el atrio central cubierto y el patio posterior — amplían las posibilidades de uso y los espacios disponibles. Las circulaciones, se convierten en lugares habitables donde se generan encuentros informales, exposiciones y actividades colectivas.
Se combinan soluciones pasivas y activas para reducir la demanda energética y mejorar el confort interior: efecto regulador del atrio, ventilación cruzada, control solar, aprovechamiento de la inercia térmica del subsuelo y la vegetación que filtra y humaniza los espacios.
El Centro Social de Sants es el resultado de una arquitectura comprometida con la sostenibilidad y la regeneración urbana. Una intervención que entiende la rehabilitación como una oportunidad para fortalecer vínculos sociales, consolidar la identidad del barrio y poner la arquitectura al servicio de la vida cotidiana y la cohesión comunitaria, demostrando cómo un equipamiento puede ser motor de ciudad, cultura y convivencia.