Según Clifford Beers Housing, que está desarrollando el proyecto con Coalition for Responsible Community Development, están elevando el edificio a los «estándares actuales, para que pueda volver a servir a la comunidad que lo rodea como una transición de salida del sistema de acogida de jóvenes y adultos, así como proporcionar vivienda asequible a adultos con necesidades especiales.»
Descripción del proyecto por Koning Eizenberg Architecture
"La rehabilitación y ampliación de un hito como el YMCA, construido en 1926, restaura los espacios principales, reconfigura la vivienda original y añade unidades de sustitución con un enfoque innovador. El diseño restablece el papel de este edificio como un importante foco de la comunidad y eleva las viviendas de acuerdo a los estándares contemporáneos.
El ejemplo clásico de la arquitectura colonial del Renacimiento español, diseñado por el arquitecto Paul R. Williams, ofreció a la comunidad afroamericana un espacio de recreo y alojamiento en la década de los años 20, pero en 2007 había caído en mal estado. Hemos restaurado el exterior, los elementos históricos clave y ampliado las unidades de vivienda, lo que hizo necesaria una nueva ala residencial. La integración creativa de nuevos sistemas constructivos lanzó la cubierta existente para su uso como jardín y espacio social para vincularlo al edificio histórico de nueva construcción.
La delgada y transvertilada ampliación recibe sombra por el sur por la serie de paneles fotovoltaicos verticales envueltos al norte con una placa metálica perforada que se rebaja en las esquinas para enmarcar las vistas de la ciudad. Estas características de sostenibilidad convierten al nuevo YMCA en candidato al LEED Gold certification.
KEA juega hábilmente a "vintage vs. contemporáneo." La cubierta, un espacio que conecta el edificio nuevo y el antiguo, cuenta con una superficie elastomérica color bermellón formada por las baldosas de terracota que planteó Williams. El parasol de aluminio que da sombra al tiempo que desmaterializa visualmente el nuevo volumen está perforado por un patrón que es una abstracción de los bajorrelieves de 1920 que se encuentran en la entrada principal. El gimnasio ha sido rehabilitado, pero la piscina ahora contiene una sala de estar para el disfrute de los vecinos, quedando su contorno y los mosaicos que la rodean visibles. Encapsulada en geotextil y láminas de foam como relleno con una capa final de hormigón, la piscina podrá algún día recuperar su uso original.
KEA reinterpretó el rol tradicional del edificio, que sigue siendo tan necesario. «No se trata exactamente de reutilización adaptativa —era vivienda entonces y lo sigue siendo hoy», dice la directora de la firma, Julie Eizenberg. «Uno tiene que respetar la enorme importancia que este lugar tuvo para la comunidad en su día. Definitivamente no queríamos perder eso».