Architecten Jan de Vylder Inge Vinck y AgwA replantearon radicalmente el edificio, concebido en 1948 en el marco de la reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial e inaugurado en 1954, planteando una reutilización respetuosa que guía el proyecto, para revelar y realzar lo ya existente.
El edificio con el que se encontraron se había construido en una zona hundida en la parte occidental de la ciudad, sobre una antigua fábrica de vidrio proyectada por el arquitecto Joseph André. Sus 60.000 m², formando dos grandes volúmenes, conectados por un gran vestíbulo con grandes escaleras y una gran cúpula vidriada, alojaban grandes salas de exposiciones (una de ellas con luces libres de 60 m), en las que se celebraron todo tipo de actividades; desde ferias comerciales hasta exposiciones domésticas, salones del automóvil o espectáculos caninos. Las plantas inferiores se habían utilizado para instalaciones deportivas y un cuartel de bomberos.

Palacio de Exposiciones de Charleroi por el architecten jan de vylder inge vinck y AgwA. Fotografía por Filip Dujardin.
La rehabilitación propuesta por Jan de Vylder e Inge Vinck y AgwA planteó un decapado del edificio existente. Eliminó los cerramientos exteriores del vestíbulo para transformarlo en un espacio de transición entre el interior y el exterior, con un conjunto de plataformas urbanas en tres plantas con miradores cubiertos, con una estructura de «energía cero». La intervención incluye un gran atrio abierto hasta el nivel inferior, que ilumina con luz natural la oscura planta baja y expone elementos antes ocultos, como las chimeneas de la antigua central térmica.
Un presupuesto muy ajustado, vinculado a los programas europeos de recuperación FEDER, y la constatación de que, a pesar de la propuesta inicial, solo se necesitaba un tercio de la superficie original, llevaron a replantear el programa funcional, transformando el aparcamiento subterráneo propuesto en uno en altura, en el ala sur, para aprovechar la estructura existente y reducir la necesidad de envolvente aislante a tan solo 25.000 m², quedando climatizadas únicamente las dos plantas inferiores del volumen norte.

Palacio de Exposiciones de Charleroi por el architecten jan de vylder inge vinck y AgwA. Fotografía por Filip Dujardin.
La escombrera sobre la que se asienta el edificio se expuso y se sembró con plantas autóctonas para crear un paisaje de gran riqueza ecológica. Además, durante la construcción, surgió la necesidad de integrar un centro de congresos.
La intervención aplica las normas vigentes, como duplicar las barandillas verdes para cumplir con los estándares de seguridad. Los elementos demolidos se convierten en mobiliario urbano. El hormigón antiguo se protegió con pintura blanca anticarbonatación. Las superficies se repintaron de blanco o con los códigos de color de usos anteriores (por ejemplo, verde para las pistas de tenis), restaurando la familiaridad y ayudando a las personas a reconectar con el edificio en su nueva forma. Se aprovechó la ventilación natural. Los materiales son duraderos y sencillos; la vegetación requiere poco mantenimiento. La flexibilidad original del edificio se realza y se proyecta hacia el futuro. Esta renovación no es un punto final, sino que permite que el edificio evolucione y cobre nueva vida.

Palacio de Exposiciones de Charleroi por el architecten jan de vylder inge vinck y AgwA. Fotografía por Filip Dujardin.
Las reflexiones en torno a este proyecto dieron lugar a la creación de los talleres Oversize, una iniciativa multidisciplinar e interuniversitaria de tres años de duración, entre la UCLouvain, la KU Leuven, la ULiège, la ULB y la TU WIEN.
El proyecto es uno de los 7 finalistas en los Premios EUmies / Mies van der Rohe 2026.