Estudio Ods Arquitectos ha conservado la fachada principal y los cinco volúmenes del conjunto que, gracias a su calidad constructiva, permiten reutilizar muchos de los elementos preexistentes. La volumetría interior cambia para dar cabida al nuevo programa, respetando la estructura original de cubierta a dos aguas.
El conjunto resultante elimina dos volúmenes para crear dos patios, uno exterior y otro interior. El exterior funciona como transición al interior; en cambio, el patio interior, por su orientación al sur y su mayor tamaño, funciona como el corazón de la casa, desde el que fluyen los recorridos entre las diferentes estancias, entre los espacios interiores y exteriores. La ventilación se aprovecha de estos flujos y se potencia gracias a las terrazas de los pisos superiores que se abren a él, al estanque y a las plantas trepadoras, actuando todos como un convector de refrigeración del aire.
La materialidad original se observa en los muros de mampostería, que dialogan con los materiales de los elementos incorporados en la reforma, como el mortero de cal hidráulica, la piedra natural o el hormigón visto, que consiguen una armónica paleta de colores y texturas.

Casa en Olhão por Estudio Ods Arquitectos. Fotografía por Frederico Martinho.
Descripción del proyecto por Estudio Ods Arquitectos
La intervención se sitúa en el sur de Portugal, en Olhão, en un edificio industrial que formaba parte de un conjunto de cinco edificaciones construidas a principios del siglo XX para responder a la creciente demanda de la industria conservera en el contexto de las dos guerras mundiales.
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, y a partir de las décadas de 1950-60, la industria conservera comenzó a declinar. Con el paso del tiempo, cuatro de los edificios fueron demolidos y reemplazados por construcciones residenciales. En el lugar de la antigua fábrica, se nos solicitó la construcción de una vivienda. Debido a la calidad constructiva del edificio original, que permitía su reutilización, y al interés por preservar la memoria de estas fábricas, que representan un período significativo en el desarrollo de la ciudad, decidimos mantener todo el perímetro y la volumetría del edificio existente, introduciendo en su interior un nuevo programa residencial.
Al norte, se preservó la fachada original, caracterizada por grandes vanos enmarcados en mampostería de piedra caliza, a los que se les añadieron nuevos marcos y un portón de madera pintado de amarillo que denota la nueva función del espacio. En el interior, propusimos una nueva volumetría que respeta la estructura original, definida por una cubierta a dos aguas. Además, restamos áreas de construcción para crear dos patios: un patio de entrada y un patio central.
El patio de entrada funciona como una antecámara en la transición entre el espacio público y privado, un lugar de uso práctico donde se puede guardar la bicicleta o tomar una ducha después de regresar de la playa. Este espacio también mejora la ventilación cruzada de la casa y favorece la iluminación natural de los espacios interiores.
Al sur, el patio principal, por su escala y orientación solar, se establece como el corazón de la casa: una sala exterior, creando una conexión fluida entre el salón y la cocina. Delimitado por el perímetro del edificio original y la nueva volumetría, este patio proporciona excelentes condiciones de habitabilidad en el interior de la manzana.
Desde el patio a nivel de planta baja, a través de la sucesión de terrazas entre los pisos, se puede acceder a la cubierta por el exterior, donde una terraza ofrece vistas privilegiadas sobre la ciudad. El patio también integra un pequeño estanque y una planta trepadora, elementos que aportan una dimensión sensorial al espacio. El sonido del agua y los reflejos crean una atmósfera de serenidad y contemplación, buscando equilibrar la rigidez de las líneas geométricas. El juego de sombras proyectadas por estos elementos añade dinamismo visual, transformando el patio en un escenario en constante cambio a lo largo del día.
En cuanto a los materiales, se mantuvo la mampostería de piedra, mientras que los nuevos elementos, concebidos con un enfoque contemporáneo, buscan dialogar armoniosamente con la textura y el color de la piedra existente. Se optó por el uso de materiales naturales, como morteros a base de cal hidráulica, sin aplicación de pintura, en los paramentos; marmorite base cemento en los pavimentos; piedra natural de la región en diversos elementos; hormigón visto en los techos; madera con pintura a base de agua en los marcos; corcho en los aislamientos, entre otros, dotando a la intervención de una atmósfera donde predominan los tonos naturales y las superficies sin acabados ni pinturas.