Apartándose de los estilos preconcebidos de los mobiliarios. Ben van Berkel complejiza la idea de la silla sin apartarse de la sencillez en un mundo en contanste transformación. Un juego estilístico entre lo curvilíneo y las líneas rectas que confluyen fuera de las casillas conocidas en un nuevo lenguaje de diseño, producido desde la experiencia de Unstudio.
El contexto de la silla, centra su atención en las discuciones que existen sobre el mobiliario en la segunda residencia, una casa de vacaciones.
Expresando las diferentes situaciones experimentadas en los paisajes vacacionales unificadas en una misma pieza, como si el objeto se hubiera materializado de todas estas historias, y pudieras llevarlo con tus propias manos hacia tu casa.
El contexto de la silla, centra su atención en las discuciones que existen sobre el mobiliario en la segunda residencia, una casa de vacaciones.
Expresando las diferentes situaciones experimentadas en los paisajes vacacionales unificadas en una misma pieza, como si el objeto se hubiera materializado de todas estas historias, y pudieras llevarlo con tus propias manos hacia tu casa.
“Queríamos una silla cuya estabilidad, ligereza y ergonomía diera respuesta a nuestros ejercicios de ingeniería, en los que no nos arrugamos ante la dificultades de reproducir curvaturas complejas y fomentar la organicidad en los grandes proyectos. Que fuera sostenible, pura, con lo mejor del diseño que nos permite pensar en el futuro pero con la nobleza de la madera como material y la experiencia acumulada del pasado.”
Ben van Berkel
La idea que sea sólo una pieza única y atractiva no escapa de la funcionalidad y eficiencia correspondiente antes, durante y posterior a su fabricación. La sostenibilidad de la madera está conformada por un armazón de madera maciza de roble mecanizada y curvada durante un proceso experimental de prensado y vaporizado. Una carcasa de roble con espesor variable de 16mm y 22mm de espesor compuesto por veinte láminas trabajadas para optimizar el curvado y disposiciones alternas para mejorar la resistencia.
Los acabados finales, se distribuyen entre la pieza fabricada en polipropileno para el apilado que se ajusta al vaciado de la curvatura en la sección trasera del respaldo tapizado, que varía dependiendo del relleno de espuma del asiento o la simplicidad de la madera directa que se adapta a la forma humana. Finalmente, el acabado se da con esmalte pigmentado y recubrimiento final de tinte transparente con tacto sedoso. Una secuencia de procedimientos sutíles, cuidando el formato estilizado de la silla en forma y utilidad.