Fran Silvestre Arquitectos es un estudio de arquitectura con sede en Valencia, fundado en 2005 por el arquitecto Fran Silvestre. El estudio desarrolla su actividad en el antiguo taller del escultor Andreu Alfaro, un espacio de 7.000 m² en el que trabaja un equipo multidisciplinar de más de 50 profesionales. Su producción abarca proyectos residenciales, culturales, corporativos y públicos en distintos países, caracterizados por la pureza formal, la modulación, la serialización y el uso innovador de materiales y tecnologías.
Fran Silvestre nació el 5 de julio de 1976 y se graduó en Arquitectura por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia en 2001, obteniendo la licenciatura con matrícula de honor. Un año después se tituló como urbanista en la Technische Universiteit Eindhoven (TU/e), también con la máxima calificación. Es doctor arquitecto por la Universidad Politécnica de Valencia, donde obtuvo el título de doctor en diseño con la calificación de Sobresaliente Cum Laude.
Su formación profesional se completó con una beca para trabajar en el estudio del arquitecto portugués Álvaro Siza, Premio Pritzker, con quien ha mantenido colaboraciones posteriores. Paralelamente, ha desarrollado una intensa actividad académica: es profesor del Departamento de Proyectos de la Universidad Politécnica de Valencia desde 2006 y de la Universidad Europea desde 2009. En 2011 fue subdirector de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia y en 2018 obtuvo la Cátedra Victor L. Regnier en la Universidad Estatal de Kansas (KSU), en Estados Unidos. En la actualidad dirige también la Escuela de Postgrado MArch en Arquitectura y Diseño. Es bisnieto de Valentín Silvestre Fombuena, considerado, según los registros de la OEPM, el inventor más prolífico de la segunda mitad del siglo XIX.
A lo largo de su trayectoria profesional ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio de la Fundación Caja de Arquitectos (2001), el Premio del Colegio de Arquitectos COACV (2010) y el Red Dot Design Award (2013). En 2012 fue elegido por el Ministerio de Cultura y Deporte como embajador de la arquitectura española en Estados Unidos. Ha sido galardonado con el NYCxDESIGN Award (2016), el German Design Award en varias ediciones (2016, 2020, 2021 y 2024), el IF Design Award (2021), el Premio Delta de Bronce de los ADI Awards (2024), así como con el primer premio de la XIII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU) en la categoría de diseño. En 2022 recibió el Primer Premio con medalla de oro en la categoría de Arquitectura otorgado por la Federación Internacional de Arquitectos y Diseñadores.
Su obra ha sido presentada en museos e instituciones internacionales como el MoMA de Nueva York y el Museu Serralves de Oporto, y ha sido invitado a impartir conferencias y seminarios en universidades y organismos como la KSU, la AIA de Nueva York o Virginia Tech. Su trabajo ha sido ampliamente publicado en revistas especializadas como Architectural Record, GA Houses, On-Diseño o Interni, así como en editoriales de referencia como Phaidon, Taschen, Thames & Hudson y GG. Diversas monografías han recogido la producción del estudio, entre ellas las publicadas por TC Cuadernos, A.Mag y Arianuova, destacando la monografía editada por Rizzoli (Nueva York), con textos del crítico Philip Jodidio.
Los proyectos de Fran Silvestre Arquitectos se encuentran repartidos por países como China, Estados Unidos, Brasil, Tailandia, Egipto, Croacia, Italia, Australia y España. A lo largo de su trayectoria, el estudio ha trabajado en proyectos de pequeña y gran escala, entre los que destacan la Casa Atrium (2009), la Casa de la Ladera de un Castillo (2010), la Casa del Acantilado (Alicante), la Casa Balint (Valencia), la Casa en Hollywood Hills (Los Ángeles), la Casa Sabater (Orihuela), el master plan Zibo (China), el Hotel-boutique en Vis (Croacia) y la Torre Eólica (Valencia).
La arquitectura del estudio está profundamente influenciada por la obra de Álvaro Siza y de Andreu Alfaro. Según el crítico David Cohn, la obra de Fran Silvestre no se sitúa en la búsqueda de una autenticidad perdida ni en la armonía ideal de la geometría perfecta, sino en la creación de entornos que, desde la abstracción y la precisión proyectual, eleven la experiencia de la vida cotidiana hacia un compromiso más intenso y consciente con el entorno.