El proyecto ideado por JPAM City Makers se estructura a partir de un programa residencial de 480 viviendas, de las cuales 432 corresponden a vivienda protegida y 48 a vivienda libre. El programa se distribuye entre 216 viviendas de protección social y 216 viviendas tasadas, con una composición tipológica de 98 viviendas de una habitación, 288 de dos y 94 de tres.
Uno de los principales ajustes introducidos en la propuesta es la incorporación de un polideportivo público con piscina de aproximadamente 9.000 m² en el bloque U7. Las viviendas inicialmente previstas en este bloque se redistribuyen entre los demás edificios residenciales, mientras que las plantas bajas incorporan nuevos equipamientos y usos.
Por otro lado, el bosque urbano conserva 539 árboles existentes e incorpora 382 nuevas plantaciones. Aproximadamente el 25% de la superficie del espacio público se plantea como suelo permeable, favoreciendo la infiltración del agua y las estrategias de adaptación climática.

Habitar el bosque urbano por JPAM City Makers.
Descripción del proyecto por JPAM City Makers
Una propuesta flexible que integra las aportaciones ciudadanas y las necesidades institucionales.
La propuesta «Habitar el bosque urbano» (JPAM) ha sido valorada como una solución con una elevada capacidad de adaptación para incorporar las demandas ciudadanas y las necesidades planteadas por las distintas instituciones implicadas, sin alterar sustancialmente el modelo urbanístico inicialmente planteado.
El informe de valoración destaca especialmente su flexibilidad y versatilidad, así como su capacidad para recoger, priorizar y jerarquizar las aportaciones realizadas durante el proceso de participación ciudadana en esta fase. Todo ello sin desvirtuar la propuesta original.
En los dos criterios analizados, la propuesta ha obtenido la máxima puntuación: 33 puntos sobre 33 en integración de las demandas ciudadanas e institucionales y 15 puntos sobre 15 en movilidad.
Incorporación de nuevos equipamientos y usos
Una de las principales fortalezas de la propuesta es su capacidad para integrar nuevos equipamientos y servicios públicos mediante ajustes limitados sobre la ordenación inicial.
Entre las principales incorporaciones se encuentra un gran polideportivo público con piscina, de aproximadamente 9.000 m², situado en el bloque U7. Esta solución permite clarificar el uso inicialmente previsto para este bloque y aportar una nueva centralidad al entorno de la plaza Easo.
La incorporación del polideportivo lleva aparejada la redistribución de las viviendas inicialmente previstas en ese bloque hacia los otros edificios residenciales, con ajustes mínimos sobre el conjunto de la ordenación. Esta redistribución permite, además, reforzar la presencia de las mansardas, un elemento que enlaza con la arquitectura característica del Ensanche donostiarra. La propuesta incorpora asimismo el uso de las plantas bajas como equipamientos de proximidad.
El conjunto plantea una combinación de usos residenciales, equipamientos y actividad en planta baja que busca generar un barrio con servicios de proximidad y actividad urbana. La tipología edificatoria híbrida, con distintos usos integrados en los edificios, combina una interpretación contemporánea con elementos vinculados a la tradición arquitectónica del Ensanche.
Un «bosque urbano» reforzado como refugio climático
La propuesta mantiene y refuerza uno de sus principales elementos diferenciales: la creación de un gran bosque urbano concebido como refugio climático, junto con una red de espacios verdes y recorridos peatonales que articulan el nuevo ámbito.
Se conserva una parte significativa del arbolado existente, con 539 árboles mantenidos, a los que se suman 382 nuevas plantaciones, hasta alcanzar un total previsto de 933 árboles.
El espacio público incorpora además aproximadamente un 25% de su superficie como suelos permeables, favoreciendo la infiltración del agua y la adaptación climática.
La propuesta mantiene otros elementos de calidad urbana como la continuidad de los recorridos peatonales, la accesibilidad universal, las plantas bajas activas, la integración de la nueva edificación con la escala del entorno y la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza
El planteamiento permite, asimismo, incorporar en fases posteriores materiales sostenibles, criterios de circularidad y medidas de urbanismo inclusivo y de mejora de la seguridad.
Un modelo residencial con 480 viviendas
La propuesta eleva el programa residencial inicialmente previsto de 470 a 480 viviendas, con un potencial de crecimiento de hasta 525 viviendas, en función de cómo se concreten finalmente las reservas destinadas a zonas comunes.
De las 480 viviendas planteadas, 432 serán viviendas protegidas, el 90 % del total, mientras que las 48 restantes serán viviendas libres, equivalentes al 10 %.
Dentro de las viviendas protegidas, el reparto previsto contempla 216 viviendas de protección social (VPS) y 216 viviendas tasadas (VT).
Por número de habitaciones, el programa residencial se distribuye de la siguiente manera:
- 98 viviendas de una habitación: 20%.
- 288 viviendas de dos habitaciones: 60%.
- 94 viviendas de tres habitaciones: 20%.
Tres alternativas para la movilidad
En materia de movilidad, la propuesta plantea tres escenarios alternativos, todos ellos compatibles con el modelo urbano general y con una clara prioridad de los desplazamientos peatonales y ciclistas.
Las tres opciones contemplan diferentes grados de intermodalidad entre tren y autobús, manteniendo en todos los casos la preeminencia de los recorridos peatonales y ciclistas dentro del espacio público.
Una propuesta adaptable sin perder su coherencia urbana
El informe concluye que «Habitar el bosque urbano» presenta una elevada capacidad de adaptación a distintas decisiones futuras y a diferentes soluciones de movilidad, manteniendo al mismo tiempo la coherencia general de la ordenación.
La incorporación de nuevos equipamientos, la redistribución de las viviendas, el refuerzo del bosque urbano y las diferentes alternativas de movilidad se plantean, por tanto, como ajustes compatibles con los principales valores de la propuesta inicial.
El resultado mantiene una combinación de actividad residencial, equipamientos públicos, comercio de proximidad, espacios verdes y movilidad sostenible, con el objetivo de configurar un nuevo ámbito urbano conectado con su entorno y con una elevada calidad del espacio público.