Los dos edificios planteados por Giulia de Appolonia para este cosido urbano, una sala polivalente y la sede de piragüismo, son idénticos en dimensiones y forma, aunque uno es blanco, aéreo y ligero; el otro, oscuro, pesado y arraigado al terreno, generando una tensión abstracta entre ambos volúmenes.
La estructura de la sede de piragüismo es de planos macizos de hormigón visto que se alternan con grandes superficies acristaladas, estableciendo fuertes relaciones visuales con el paisaje natural a la vez que transmite solidez, peso y arraigo al terreno.
La sala polivalente cuenta con una estructura de acero, compuesta por una cubierta de cercha en cajón que se sostiene sobre cuatro pilares en las esquinas y núcleos de servicio cilíndricos que alternan hormigón visto con estructura metálica; la envolvente, de paneles perpendiculares que, en función de su posición y función, son transparentes u opacos.

Cosido urbano en Sesto Calende por Giulia de Appolonia. Fotografía por Filippo Poli.
Descripción del proyecto por Giulia de Appolonia
El proyecto propone un delicado proceso de cosido urbano en una ubicación céntrica, junto a la sede municipal, pero situada en el umbral entre el entorno natural y el construido. La presencia de una carretera que, por un lado, divide el área de intervención en dos parcelas independientes y, por otro, ofrece una gran visibilidad desde diferentes cotas a través del puente sobre el río Ticino, añade complejidad y matices al desafío del diseño. En este contexto, las cubiertas se convierten en una fachada adicional de los edificios.
El tema central del proyecto es el vacío, concebido como elemento de conexión entre los dos volúmenes construidos y su entorno. Los espacios exteriores se articulan en una serie de «ambientes» diferenciados: el bulevar arbolado que conecta la plaza con el Ayuntamiento; el sistema de rampas que desciende hacia el río Ticino y crea un lugar para contemplar el agua; las zonas de aparcamiento en superficie y subterráneas, conectadas mediante un paso inferior; la plaza de aproximadamente 1.000 m² destinada a acoger eventos; y las áreas destinadas al tráfico público y de servicio.
Los dos edificios -una sala polivalente con capacidad para unas 450 personas y sus instalaciones auxiliares, y la sede del club de piragüismo- son idénticos en dimensiones y forma, pero opuestos en carácter. El primero es blanco, aéreo y ligero; el segundo, oscuro, pesado y arraigado al terreno. Su contraste genera una tensión abstracta entre ambas áreas.
Las soluciones tecnológicas adoptadas difieren entre ambos edificios, contribuyendo a definir sus respectivas identidades materiales. El edificio CSCK se caracteriza por una estructura maciza de hormigón visto, aislada interiormente mediante un sistema de tabiquería en seco y acabada exteriormente con un esmalte marrón oscuro, que transmite una imagen de solidez, peso y arraigo al terreno. Estos planos macizos se alternan con grandes superficies acristaladas, estableciendo fuertes relaciones visuales con el paisaje natural circundante y el río Ticino.
La sala polivalente, por el contrario, se define mediante una estructura de acero compuesta por una cubierta de cercha tipo cajón optimizada y cuatro pilares en las esquinas que sostienen el volumen elevado. Los núcleos de servicio cilíndricos alternan tramos estructurales de hormigón visto con elementos de estructura metálica, sin que estos últimos aparezcan en la planta baja. En ambos edificios, la estructura de la cubierta es de madera. También en esta parcela, el zócalo semienterrado que alberga el aparcamiento está construido en hormigón.
En la sala polivalente, la envolvente está formada por paneles perpendiculares de aproximadamente 2,5 metros de anchura que, según su posición y función, son transparentes u opacos. En conjunto, forman un filtro visual que modula las vistas y perspectivas desde el interior hacia el paisaje circundante. Los volúmenes cilíndricos, por su parte, están cerrados con vidrio en perfil en U, parcialmente oculto mediante tabiques interiores opacos.