En el barrio valenciano de Quatre Carreres, Gustavo Marina Paisajistas ha llevado a cabo una intervención paisajística sobre los 47.000 metros cuadrados que rodean el Roig Arena, proyectado por HOK y ERRE Arquitectura. La propuesta fue concebida como una pieza fundamental que busca establecer un vínculo con el resto de la ciudad, un umbral que teje la relación entre la escala metropolitana y la experiencia del cuerpo.

La intervención se ocupa del territorio ignorado que rodea al recinto: el exterior de este gran equipamiento pasa de ser considerado el telón de fondo del edificio a ocupar el importante rol de ser el primer contacto con el ciudadano. Aquí, el espacio exterior es valorado como una infraestructura de relevancia en la ciudad, no como un decorado.

Situada en medio de hitos urbanos representativos, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, los Jardines del Turia, L'Alqueria del Basket y la Ciudad del Rugby, la intervención desarrollada por Gustavo Marina Paisajistas articula una trama históricamente fragmentada y pone en actividad una gran porción de suelo que hasta entonces había permanecido infrautilizada.

La propuesta se estructura a partir de dos ámbitos complementarios: el Parc de l'Afició, con 17.000 m² de espacio verde de uso libre, y los 30.000 m² de calles, plazas y recorridos reorganizados que conectan el recinto con el barrio y sus equipamientos. Materialmente, la propuesta aborda la idea del paisaje como infraestructura activa: por medio de sutiles transiciones, los pavimentos se esponjan en las zonas de mayor permanencia, mientras que la masa vegetal se densifica donde el programa lo requiere y la topografía canaliza flujos sin necesidad de señalética.

El proyecto resulta así capaz de ordenar, sin imponer. El terreno intervenido refleja que el paisajismo no es decoración, sino estructura urbana, que en esta oportunidad se balancea entre el evento, 20.000 personas saliendo simultáneamente de un concierto, y la cotidianeidad de un vecino del barrio que lo atraviesa un martes por la mañana.

Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.

Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.

Descripción del proyecto por Gustavo Marina Paisajistas 

Cuando en septiembre de 2025 abrió sus puertas el Roig Arena en el barrio valenciano de Quatre Carreres, los focos se dirigieron casi inevitablemente hacia la piel cerámica de 8.600 lamas proyectado por HOK y ERRE Arquitectura, hacia los 400 millones de inversión privada de Juan Roig, hacia los 20.000 espectadores que caben en su pista. Era lógico.

Pero había otra historia sucediendo al mismo tiempo en los 47.000 metros cuadrados que rodean el recinto: una intervención paisajística que, lejos de comportarse como un remate ornamental, actúa como la pieza que costura todo el conjunto con la ciudad.

Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.
Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.

Existe una tensión recurrente en el proyecto de grandes equipamientos contemporáneos: la de un edificio que concentra toda la energía proyectual hacia su interior, dejando el espacio exterior como residuo de lo que sobra entre la fachada y la acera. El estudio valenciano lleva años trabajando exactamente en ese territorio ignorado, con una convicción que en el caso del Roig Arena se convierte en tesis: el exterior de un gran equipamiento no es el fondo del edificio, sino el primer espacio que habita el ciudadano. El umbral entre la escala metropolitana y la experiencia del cuerpo.

En Quatre Carreres, ese umbral tenía una responsabilidad añadida. Insertada junto a referentes urbanos de primer orden —la Ciudad de las Artes y las Ciencias, los Jardines del Turia, L'Alqueria del Basket, la Ciudad del Rugby— la intervención debía además resolver una trama históricamente fragmentada y activar una gran bolsa de suelo que hasta entonces había permanecido infrautilizada.

El paisaje, en este contexto, no podía limitarse a acompañar. Tenía que articular.

Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.
Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.

La respuesta parte de una lógica de gradiente. No hay una frontera nítida entre el asfalto y la naturaleza, entre lo duro y lo blando, entre la circulación y la estancia. El proyecto trabaja con transiciones: pavimentos que se esponjan en las zonas de mayor permanencia, masa vegetal que se densifica donde el programa lo requiere, topografía que canaliza flujos sin necesidad de señalética. Es la idea del paisaje como infraestructura activa, capaz de ordenar sin imponer, de dirigir sin cerrar.

«Uno de los aspectos más exigentes de la intervención fue gestionar los flujos y los usos en un entorno con una concentración de equipamientos de escala muy diferente: el arena, el colegio, el aparcamiento, el parque público. La clave estuvo en pensar el exterior no como la suma de esos bordes, sino como un sistema continuo que los articula».

Sofía Escribá, arquitecta directora de proyectos en Gustavo Marina Paisajistas.

Esa lectura sistémica se traduce en una cadena de decisiones que sólo parecen invisibles cuando funcionan bien. La intervención se organiza en dos ámbitos complementarios: el Parc de l'Afició, con 17.000 m² de espacio verde de uso libre, y los 30.000 m² de calles, plazas y recorridos reorganizados que conectan el recinto con el barrio y sus equipamientos.

Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.
Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.

En el corazón del sistema, las praderas onduladas del Parc de l'Afició se conciben como topografía habitable. Pequeñas variaciones de nivel permiten sentarse, tumbarse, jugar, entrenar o reunirse sin imponer un programa único. La vegetación no actúa como decorado sino como infraestructura climática y ecológica: más de 200 árboles, 13.500 arbustos y una paleta de más de 100 especies mediterráneas forman una matriz estratificada que genera sombra densa en verano, reduce la temperatura superficial del entorno y mantiene interés paisajístico durante todo el año. Floraciones escalonadas, cambios de follaje y variaciones estacionales hacen visible el paso del tiempo y amplían las oportunidades de refugio y conectividad para insectos, aves y otra fauna urbana.

La resiliencia hídrica forma parte de la geometría del espacio público. Los pavimentos permeables recogen la escorrentía de las áreas duras y la conducen hacia pozos de infiltración que reducen la presión sobre la red de saneamiento en episodios de lluvia intensa —una respuesta directa al contexto climático valenciano. La solución técnica queda integrada en la composición del paisaje, demostrando que la infraestructura puede mejorar simultáneamente el funcionamiento ambiental y la calidad espacial.

La dimensión biofílica del proyecto trasciende la presencia vegetal. No se trata únicamente de introducir naturaleza en el entorno del arena, sino de diseñar un espacio donde la relación entre las personas y los sistemas naturales sea continua y perceptible: el sonido del agua, la variación estacional de las especies, la sombra cambiante del arbolado, la presencia de fauna urbana como indicador de salud ecológica. El paisaje se convierte así en un entorno que nutre, de forma casi inconsciente, el bienestar de quienes lo habitan.

Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.
Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.

La sostenibilidad no se formula aquí como declaración de intenciones sino como criterio de proyecto. La selección de más de 100 especies mediterráneas adaptadas al ciclo hídrico valenciano reduce la dependencia de riego artificial. Los pavimentos permeables y los pozos de infiltración gestionan el agua de lluvia en origen, disminuyendo la presión sobre la red de saneamiento. La estratificación vegetal —arbolado, arbustos, vivaces y cubresuelos— genera un sistema capaz de evolucionar y ganar densidad con el tiempo, reduciendo progresivamente la temperatura superficial y ampliando la cobertura de sombra sin necesidad de intervención constante.

La accesibilidad universal atraviesa el proyecto como condición de partida, no como añadido normativo. Los recorridos se diseñan con pendientes controladas y superficies continuas que garantizan la movilidad de personas con diversidad funcional. Las áreas de juego son inclusivas, pensadas para distintas edades y capacidades. Los espacios de estancia se distribuyen a lo largo de los principales itinerarios, permitiendo que el parque sea habitable para cualquier persona, independientemente de su velocidad o forma de desplazarse. El resultado es un espacio intergeneracional en el sentido más literal: un lugar donde conviven el niño que juega, el mayor que pasea y el vecino que simplemente atraviesa el barrio de camino a casa.

Hay en esta forma de proyectar una posición que va más allá del caso concreto: una deuda reconocible con la tradición del landscape urbanism anglosajón y con la escuela que entiende el espacio exterior como infraestructura de ciudad, no como decorado. Una línea que conecta con la obra de Gustafson Porter, con los paisajes de Piet Oudolf para el High Line o con las intervenciones de West 8 en entornos de gran escala, y que en el contexto español aquí una expresión propia, adaptada a la idiosincrasia del territorio y del clima mediterráneo.

Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.
Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas. Fotografía por Milena Villalba.

El proyecto se concibió de forma autónoma y con criterio propio, coordinándose técnicamente con ERRE Arquitectura —autores del Roig Arena y del planeamiento del entorno— para garantizar la coherencia entre el espacio construido y el espacio exterior, entre los accesos del arena y los recorridos del parque. En esa coordinación, se desarrolla la propuesta desde la conceptualización hasta la dirección facultativa con un lenguaje y una estrategia propios, donde cada decisión vegetal, material o topográfica responde a una lógica de uso y habitabilidad, no a una subordinación estética al edificio.

El resultado es un espacio que trabaja bien en los extremos: funciona cuando hay 20.000 personas saliendo simultáneamente de un concierto y funciona cuando un vecino del barrio lo atraviesa un martes por la mañana. Esa doble condición —la del evento y la de la cotidianeidad— es quizá el reto más honesto que puede plantearse el diseño de exteriores en equipamientos de esta naturaleza. Y es también el terreno donde el paisajismo demuestra, con más claridad que en ningún otro, que no es decoración. Es estructura urbana.

Más información

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Proyecto paisajístico
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GM Paisajistas.- Gustavo Marina.

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Arquitectos
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Arquitectura del edificio y planeamiento.- ERRE Arquitectura + HOK.

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Equipo de proyecto
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Arquitecta directora de proyecto.- Sofía Escribá.

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Constructora
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Licampa 1617 SL.

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Promotor
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Licampa 1617 SL.

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Superficie
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47.000 m². 
Parc de l'Afició.- 17.000 m².
Espacio urbano circundante.- 30.000 m².

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Fechas
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2025.

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Localización
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Quatre Carreres, Valencia, España.

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Vegetación
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+200 árboles / 13.500 arbustos / +100 especies mediterráneas.

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Fotografía
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Dirigido por Gustavo Marina, GMPaisajistas es un estudio de paisajismo con sede en Valencia, dedicado al desarrollo de proyectos de paisajismo y jardinería desde 2019. Ofrecen soluciones integrales que abarcan desde la conceptualización inicial hasta la supervisión del proyecto y la asistencia técnica.

Consideran que el diseño paisajístico desempeña un papel fundamental en la creación de ciudades y comunidades más sostenibles y saludables.

Con más de 20 años de experiencia, GMPaisajistas cuenta con un equipo multidisciplinar —integrado por paisajistas, arquitectos y expertos en BIM— que colabora para enriquecer cada proyecto desde diversas perspectivas.

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Publicado en: 15 de Septiembre de 2026
Cita:
metalocus, AGUSTINA BERTA
"Entre el evento y la cotidianeidad. Parque Roig Arena por Gustavo Marina Paisajistas" METALOCUS. Accedido el
<https://www.metalocus.es/es/noticias/entre-el-evento-y-la-cotidianeidad-parque-roig-arena-por-gustavo-marina-paisajistas> ISSN 1139-6415
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