Para la Fundación Universitaria Compensar, Bermúdez Arquitectos sitúa en las primeras plantas los locales comerciales y la biblioteca. En la tercera planta se encuentra el vestíbulo principal, al que se accede desde el espacio público mediante una escalera mecánica, mientras que las plantas superiores albergan espacios académicos y para empresas.
La estructura que envuelve la fachada, combinada con cuatro grandes apoyos que contienen los espacios técnicos y las escaleras de evacuación, libera los espacios interiores al eliminar la necesidad de apoyos intermedios y potencia su flexibilidad.

Fundación Universitaria Compensar por Bermúdez Arquitectos. Fotografía por Jairo Llano.
Descripción del proyecto por Bermúdez Arquitectos
La densificación urbana y las crecientes demandas de nuevas instituciones académicas en los centros urbanos están en la base de la proliferación de campus universitarios verticales en la ciudad de Bogotá. Este caso, localizado en el centro geográfico de la ciudad, es especialmente interesante debido a los requerimientos específicos de hibridación de programas tradicionalmente separados pero que al juntarlos se logra un espacio único en el país donde academia, bienestar y empresa pueden encontrarse de manera simbiótica.
Los primeros niveles están destinados a locales comerciales y a la biblioteca, abiertos a toda la ciudadanía. Solo hasta el nivel 3 aparece el vestíbulo principal, al cual se accede por medio de escaleras mecánicas directamente desde el espacio público. En el corazón del edificio (pisos 9 y 10) se encuentra el espacio de bienestar con programas de educación no formal para todos los grupos de edad que hace la transición entre el espacio de la empresa en los pisos inferiores – que incluye espacios de alquiler de espacios y un pequeño centro de convenciones para generar interacción – y los pisos superiores que albergan los espacios académicos propiamente dichos de la universidad.
La estructura en fachada, combinada con las 4 grandes patas que contienen los espacios técnicos así como las escaleras de evacuación, permite no tener apoyos intermedios en los espacios interiores, potenciando la flexibilidad de los mismos. El recorrido vertical se hace a manera de paseo arquitectónico a través de escaleras mecánicas que se mueven por todo el edificio mezclando los diferentes programas, invitando a la interacción entre poblaciones y despertando la curiosidad de todos los visitantes.