El jardín proyectado por gaSSz arquitectos, se plantea como un espacio abierto e inclusivo organizado en varias plataformas adaptadas a la topografía y conformado por múltiples especies. Es destinado para realizar actividades al aire libre y, a su vez, sirve como complemento para los espacios interiores de investigación, educación y divulgación. El prototipo está articulado en torno a varios pabellones: las estaciones de compostaje y reciclaje, el invernadero, el umbráculo sobre los bancales de los huertos Urbanos, el merendero «El Anillo de asambleas», y la «PergoLab», una estructura de mayor tamaño que alberga un espacio para actividades cubierto, conformado por una grada móvil y dos paredes de trepadoras.
Para la construcción de los pabellones se optó por una estructura de acero desmontable y atornillada, materializados con soluciones circulares que convierten los residuos en recursos, como por ejemplo, los escombros de la demolición utilizados para rellenar los gaviones del vallado y las plataformas, los rellenos de tierra existentes para formar los taludes y las plataformas adaptados a la topografía, y el caucho de neumáticos triturado para el pavimento continuo y flexible.

Jardín Circulante para el CIEC por gaSSz arquitectos. Fotografía por Emilio Parra Doiztúa.
Descripción del proyecto por gaSSz arquitectos
El Jardín circulante del CIEC es el prototipo de un espacio al abierto, inclusivo e inter-especie, para el disfrute de actividades al aire libre, complementarias a las que suceden en sus espacios interiores: investigación, reunión, educación, divulgación, etc. Organizado en varias plataformas o terrazas adaptadas a la topografía y contenidas por muros de gaviones rellenos con escombro de demolición. Las jaulas de los gaviones vacías. Sirven para configurar el cerramiento del jardín, sirviendo de soporta especies trepadoras. El jardín está articulado en torno a varios pabellones, construidos con estructura de acero desmontable y atornillada: Las estaciones de Compostaje y Reciclaje, el Invernadero/Semillero, el Umbráculo sobre los bancales de los huertos Urbanos, el Merendero el Anillo de asambleas, y la PergoLab, una estructura de mayor tamaño que alberga un espacio para actividades cubierto, equipado con una grada móvil y flaqueado por dos paredes de trepadoras. Su cubierta agro-voltaica forma parte del Laboratorio de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) junto con las testbeds o mesas móviles para cultivo. Estas estructuras funcionan como habitaciones exteriores acondicionadas –conditioned outdoor rooms (B. Rudofsky) gracias a sus elementos de sombra y vegetación y mobiliario, sirviendo de estancia al aire libre durante el año, e incluso como refugio climático durante el estío.
El jardín se concibe como un ecosistema productivo, con su jardín formado por árboles frutales, plantas tapizantes y arbustivas -especies endémicas y autóctonas- con los bancales de los huertos urbanos, que rodeadas de aromáticas y frutales atraen a diversos polinizadores –insectos, pájaros, murciélagos- y abordan los retos de la soberanía alimentaria en entornos urbanos. Los hoteles de insectos, integrados en los muros de gavión se realizan también con distintos materiales de desecho, la Central de compostaje produce compost con los detritos del Centro y del jardín, recirculándose luego como fertilizante; la estación de reciclaje recircula material sobrante utilizado en las actividades del FabLab y finalmente el laboratorio SBN, formado por las mesas de cultivo a nivel de suelo y las ubicadas en lo alto de PergoLab, donde se ensayarán y monitorizarán distintas soluciones de cubiertas vegetales –intensivas y extensivas- para implementar en las cubiertas de Madrid, como una acción local y efectiva contra la emergencia climática, que además promueve la biodiversidad urbana; y finalmente el propio jardín, donde se ensayarán cultivos sostenibles y adaptados al clima local, los huertos urbanos donde se ensayarán distintas especies y soluciones de fertilización ecológica.
La dotación de paneles fotovoltaicos sobre la PergoLab, cubre la demanda energética del jardín y reduce la del CIEC, y podría ser autosuficiente si ésta se extendiera al resto de estructuras adaptadas en el jardín (compostaje y reciclaje). Además, forman parte de la cubierta agro-voltaica en la que se produce una sinergia entre paneles y cultivos: los paneles protegen a los cultivos del exceso de frío y calor, y los cultivos ayudan a reducir el sobrecalentamiento de los paneles. La Fundación Juan XXIII, centrada en la inclusión socio-laboral, se ocupa del mantenimiento del espacio y de la programación del Laboratorio de Soluciones Basadas en la Naturaleza, con grupos de personas en situación de vulnerabilidad psicosocial.
Circularidad
El CIEC -Centro de Innovación en Economía Circular- ‘recircula’ la sede destinada al ‘MAR de Reciclaje’ del anterior consistorio. Análogo a su predecesor y enfocado en el emprendimiento y el fomento del ecosistema empresarial, promueve la transición hacia un modelo de producción y consumo sostenibles y demuestra la viabilidad de un entorno construido, alineado con los ODS y con la reducción de emisiones.
La colección de materiales desechados y recirculados empleados en la construcción de este espacio público, tiene una afección directa en la descarbonización y la reducción de emisiones, al aprovechar la energía embebida en los mismos. En el Jardín del CIEC se combinan estrategias reversibles y estructuras desmontables, con soluciones materiales circulares que convierten los residuos en recursos:
. Envases producen perfiles de plástico reciclado del mobiliario y cerramientos.
. Escombros de demolición rellenan los gaviones del vallado y plataformas.
. Caucho de neumáticos triturado usado en pavimento continuo y flexible.
. Reciclando vidrio se produce el ligante de calcín para el terrizo de árido calizo.
. Velas náuticas obsoletas reutilizadas como umbráculo en los huertos.
. Rellenos de tierra existentes usados para formar taludes y plataformas.
. Con chatarra se produce el acero de las estructuras, fabricadas en taller, atornilladas en obra y desmontables en el futuro.
Según el informe del Foro Económico Mundial, la circularidad material permitirá reducir sustancialmente los niveles de CO2, y generar nueva actividad económica hasta 2050. También destaca la importancia de proyectos pioneros como éste, que demuestren la viabilidad y escalabilidad de la economía circular.