El tradicional cuento de hadas aleman de chicas perdidas en los bosques toma un giro en el siglo XXI en el Park Avenue Armory, donde el artista / activista chino Ai Weiwei y los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron han colaborado para crear esta instalación inmersiva. El trabajo en dos partes, que se presentó al público ayer miércoles 7 de junio (se puede visitar hasta el 6 de agosto), explora el significado del espacio público en nuestro mundo cargado de vigilancia, haciendo referencia a la historia de Hansel and Gretel en la que los niños pierden su camino y perciben una sensación de amenaza en un espacio que conocen y en el que confían. Los artistas aprovechan la gran amplitud del Wade Thompson Drill Hall, creando un lugar público del siglo XXI en el que el ambiente es desconcertante, la entrada es inesperada, cada movimiento es rastreado y examinado por drones y comunicado a un público desconocido.
La instalación del proyecto comenzó la semana pasada, y grupos de alrededor de 75 personas han servido como cobayas para afinar la tecnología, incluyendo el software de reconocimiento facial y mapeo de calor. Esto genero algunas lecciones inesperadas sobre la vigilancia, como que la ropa hecha de telas transpirables como el algodón hace que sea más facil que una persona sea grabada por la cámara, explica Robertson. Esta era quizás una vieja noticia para Ai, quien permanecio en arresto domiciliario en China durante años, y bromeó ante la prensa de que la tasa de exactitud de la tecnología de reconocimiento facial de China es del "150%"
En general, la instalación es "un equilibrio entre la amenaza y la diversión", dice Robertson. "Creo que es como el sexo, a veces la lujuria viene con dolor, pero no a todo el mundo le gusta. A veces los sentimientos pueden ser muy contradictorios", dice Herzog. Añade que un proyecto de arte como este, "que no es un espacio ordinario, tiene una estructura psicológica más compleja. Te da más posibilidades de disfrutar o de percibir, y espero que hayamos logrado tal complejidad".
Los visitantes pueden pasear por el piso de Armory, al que se le ha dado una ligera curvatura, como si todo el mundo se desplazase a través de la parte superior de un submarino. Una grupo de 56 ordenadores con cámaras infrarrojas controlan el área reticulada, rastreando y fotografiando todos los movimientos humanos. Si permaneces en un lugar por unos segundos, la tecnología se congelará y proyectará tu imagen granulada en el suelo, y podrás generar una serie de retratos fantasmales.
La segunda etapa de "Hansel & Gretel" se muestra accediendo a través de la entrada principal tradicional de la Armory, la zona es una especie de sala educativa. Los visitantes que acaban de salir del área de vigilancia pueden explorar los temas principales de la propuesta en tabletas; También pueden tomar fotografías de sí mismos y pueden optar por tener sus retratos de reconocimiento facial impreso por 10$ (?)
La presidenta de Armory Park Avenue, Rebecca Robertson, dijo que esperaba que la instalación fuera "misteriosa, extraña y aterradora, como suele ser la vigilancia". Sin embargo, está lejos de ser eso. Lo que podría ser un cuento de advertencia termina como un juego, que atraerá tanto a los niños como a los que envían constantes selfies por Instagram.
El trabajo desarrollado se apoya en la realización compartida de ideas e investigación. Ai Weiwei ha descrito sus colaboraciones de la siguiente manera: "Mi experiencia de trabajar con Jacques y Pierre es que nunca pensamos por separado. Es como tres soldados en la guerra, y eso es una buena sensación: tenemos una comprensión constante".
Hansel & Gretel is supported in part by the M K Reichert Sternlicht Foundation, Jeanne Donovan Fisher, Ken Kuchin and Tyler Morgan, and by public funds from the Swiss Arts Council Pro Helvetia.
