Los arquitectos Leonardo Quinteros, Nicolás Norero y Tomás Villalón plantean un volumen compacto organizado a partir de la coexistencia de dos cuerpos: uno interior hermético que contiene la sala principal, enmarcada por un gran ventanal que utiliza la playa cercana como prolongación de la escena a modo de anfiteatro natural; y una envolvente exterior ligera y translúcida que crea, entre ambos, un espacio intermedio de transición climática capaz de albergar el vestíbulo y una zona de encuentros de la comunidad.
La obra se asienta sobre un zócalo de hormigón, que resuelve los desniveles de la topografía, aísla el edificio de las variaciones de humedad producidas por el agua del lago y la lluvia. Sobre este se alza una estructura de madera laminada encolada de origen local, construida mediante un sistema de piezas estandarizadas y prefabricadas que optimizan los tiempos de montaje, reducen el consumo de recursos y contribuyen a garantizar la eficiencia energética.

Teatro educativo de las artes de Panguipulli por Leonardo Quinteros, Nicolás Norero, Tomás Villalón. Fotografía por Pablo Casals.
Descripción del proyecto por Quinteros, Norero, Villalón
Contexto - comunidad
La educación en Chile no solo se enfrenta a dificultades políticas, sino que cientos de miles de niños no pueden acceder a ella por problemas de accesibilidad.
Panguipulli es una localidad en medio del sur de Chile, lugar poblado de lagos, ríos y volcanes. Cientos de escuelas están repartidas en pequeños pueblos, donde fundamentalmente la población es alfabetizada.
Hace ya algunos años, surge la idea de posicionar un enclave que permita a miles de niños acceder a la música, la danza, la pintura y el teatro, abriendo un nuevo espacio para formar y abrir este conocimiento a la comunidad.
Esta idea se concreta por medio de este pequeño teatro para 250 personas, que más que ello es una gran sala para educar y fomentar la cultura en niños, jóvenes y familias que hoy no tienen acceso a este tipo de formación.
Hoy son más de 40 escuelas que participan de este trabajo, 30 rurales, 10 de las comunidades próximas, ayudando a más de 8.000 niños de toda la región.
El lugar, un sitio emplazado en el borde del lago, funda una naciente costanera, que deberá entablar una relación con la playa, el lago y la ciudad. El proyecto, fruto de un concurso público, se posiciona como un cuerpo compacto, generando la menor cantidad de muros ciegos en sus bordes. La compresión, permite que los árboles del sitio permanezcan entregando sombra y altura, generando una plaza arbolada hacia la ciudad, y una playa abierta hacia el lago.
Arquitectura
El proyecto es un cuerpo que se comprime para definir dos cosas: una envolvente ligera, translúcida y permeable; y otro cuerpo en su interior que se plantea como un volumen hermético que alberga la sala.
Entre ambos, un vacío que será indeterminado, que alberga una cafetería, un foyer, pero fundamentalmente la vida de la comunidad, la dinámica de los niños y jóvenes y la agenda de la corporación según cada estación del año.
El volumen interior, alberga una sala de 250 personas, pensada como un vacío flexible para ensayar y presentar: resuelto desde los aspectos acústicos, térmicos, lumínicos y escénicos, permite presentar música, teatro y danza en diversos formatos.
La escena define una ventana al lago en todo su ancho, permitiendo que las presentaciones establezcan relaciones con el paisaje, y que en verano, el teatro active sus usos desde la playa permitiendo presentaciones hacia el exterior.
En el suelo, un zócalo de hormigón define la negociación con la topografía. La pieza alberga camarines y servicios, absorbiendo el desnivel del sitio, articulando un borde hacia el humedal presente, y actuando como una solución frente a la lluvia y la relación con el nivel del agua del lago.
Constructivamente, el proyecto se propone en base a madera laminada encolada (MLE), material de la zona, diseñada de manera mecanizada. El diseño se propone en base a piezas estandarizadas, a modo de unidades repetidas, lo que permite simplificar detalles, facilitando los tiempos de montaje con notables ahorros en inversión tanto económica como energética.
Comportamiento - comunidad
El teatro de las artes es más una gran sala de clases que un teatro, un edificio abierto y comunitario que permite formar y fomentar el desarrollo de la educación en territorios tan complejos como el sur de Chile.
Hoy, la comunidad ha desarrollado más de 200 eventos, posicionando a más de 8.000 artistas en el escenario, siendo un 30% de ellos estudiantes de localidades cercanas, y un 20% de estudiantes de zonas rurales.
Los artistas y presentaciones son instancias de encuentro comunitario, donde las familias concurren al encuentro con la cultura, llevando esta formación a miles de personas.
Por otra parte, el edificio coexiste de manera armónica con el humedal presente, el borde del lago y los árboles existentes. Todas estas unidades ambientales hoy forman un solo paisaje.
A nivel urbano, el teatro define un cuerpo cuya altura dialoga con los árboles entablando una nueva relación con una naciente costanera. La playa, los árboles, el teatro y un recorrido de borde definen esta relación que la ciudad no poseía. Hoy este naciente sistema construye el frágil y bello rostro de la ciudad de Panguipulli hacia el lago.
Desde el punto de vista sustentable, la estrategia de una caja dentro de otra permite resguardar los aspectos térmicos y climáticos con mucha eficiencia.
La piel exterior resguarda los aspectos de intemperie, como lluvia, polvo y ruido, protegiendo un interior intermedio donde los niveles de transparencia y opacidad están calibrados para su eficiencia energética pasiva. El interior de la sala recibe apoyo puntual solo cuando es necesario.