El programa del proyecto realizado por Dominique Coulon & Associés se organiza visualmente a través de extensiones de colores y texturas contrastantes que funcionan como hitos sensoriales para identificar cada una de sus funciones.
Las fachadas combinan listones de madera clara, paneles de madera tratada mediante quemado, grandes superficies acristaladas para aprovechar al máximo la luz solar, acabados en revoco blanco y revestimientos oscuros con textura mineral. Estos materiales funcionan como aislamiento térmico que optimiza el consumo energético de la escuela, logrando un equilibrio perfecto entre un diseño arquitectónico acogedor y el cumplimiento de los estándares de sostenibilidad actuales.

Renovación de la Escuela infantil y primaria La Beaujoire por Dominique Coulon & Associés. Fotografía por Eugeni Pons.
Descripción del proyecto por Dominique Coulon & Associés
Renovación y ampliación de la escuela infantil y primaria La Beaujoire, en Nantes
Con el fin de desarrollar sus barrios, la ciudad de Nantes decidió construir siete nuevas escuelas primarias y renovar 27 de las ya existentes. El ayuntamiento nos confió la tarea de rehabilitar dos de ellas.
Nuestra intervención en la escuela infantil y primaria La Beaujoire permitió aumentar su capacidad y alinear el centro con los objetivos medioambientales de la ciudad. Abordamos el lugar como si fuera un juego de construcción infantil. Añadimos ampliaciones de diversos colores a los edificios existentes, creando un conjunto similar a una pequeña aldea —que ocupa una superficie de 3.720 m²—, donde las edificaciones parecen haberse entrelazado en una especie de «choque» controlado. El proyecto orquesta un caos lúdico, evitando diseños repetitivos, los recorridos son variados y los niños se desplazan a través de un juego tridimensional que bien podrían haber diseñado ellos mismos. Gracias a sus rincones para esconderse, sus múltiples espacios y su variedad cromática, el complejo escolar parece más pequeño de lo que es en realidad; tiene, de hecho, una escala perfectamente adaptada a los niños.
Las nuevas estructuras funcionan como hitos sensoriales y coloridos que permiten a los usuarios distinguir rápidamente los distintos edificios y sus funciones. Un cilindro revestido con tablillas de madera clara alberga la biblioteca; un revestimiento rojo, combinado con amplios paramentos acristalados, define el nuevo espacio para actividades extraescolares; un revestimiento gris envuelve la ampliación de la escuela infantil; la sala de psicomotricidad está revestida con tablas de madera quemada; un gran volumen acabado en revoco blanco acoge la ampliación de la escuela primaria; y, finalmente, un revestimiento negro con una textura que recuerda a escamas minerales envuelve el comedor escolar.
La conexión entre las estructuras existentes —escuela primaria, escuela infantil y comedor—, lograda mediante la eliminación de tabiques, ha dado lugar a un largo recorrido interior. Este trayecto se ve jalonado por nuevos espacios tan diversos como las actividades que en ellos se desarrollan, permitiendo atravesar todo el complejo escolar de un extremo a otro, de oeste a este.
No obstante, ha sido el paisaje el factor que, en gran medida, ha determinado nuestro enfoque arquitectónico. Dado que en el lugar ya existían árboles de gran porte, decidimos conservarlos, disponiendo las nuevas edificaciones a su alrededor para evitar cualquier afección sobre ellos. El resultado es una relación armoniosa entre los edificios y el entorno natural, junto con amplias zonas de césped que constituyen espacios plenamente funcionales para diversas actividades. El nuevo complejo mantiene una relación sutil con su entorno; de hecho, el elemento más destacado de este —un majestuoso alcornoque— forma parte de la ampliación principal, la cual ha sido diseñada en torno a él.
Desde la abundante luz natural hasta la omnipresente vegetación, todo en este lugar ha sido concebido para fomentar el gusto por el aprendizaje. Se ha incorporado, además, un huerto como herramienta pedagógica, utilizable durante todo el año. Por otra parte, diversos grupos de plantas aromáticas y con flores ocupan los espacios inaccesibles situados entre los edificios. Estas áreas verdes se han convertido en refugios para mariposas y aves, ofreciendo un espectáculo tanto para los niños pequeños como para los adultos que frecuentan el nuevo recinto.