La intervención realizada por SpY se configura como un gran triángulo negro de veinte metros de lado que emerge frente al Palacio de Cibeles, alterando las perspectivas habituales de la plaza. Su perímetro incorpora pequeños orificios que funcionan como visores que transmiten imágenes a través de pantallas conectadas a cámaras de vigilancia CCTV, situadas en la parte superior de la estructura, ofreciendo nuevas perspectivas de la arquitectura, los transeúntes y el tráfico.
Su configuración incorpora una estructura de veinte metros por lado, cámaras de vigilancia CCTV y pantallas integradas en los puntos de observación. El acabado negro de su superficie refuerza su carácter escultórico y su condición de elemento disruptivo dentro del espacio público.

Panóptico por SpY. Fotografía por Rubén P. Bescós
Descripción del proyecto por SpY
PANÓPTICO plantea una reflexión sobre nuestra forma de observar el espacio contemporáneo. A través de una intervención de gran escala, SpY introduce una geometría radical en uno de los escenarios más reconocibles de Madrid, proponiendo una nueva relación entre el cuerpo, la arquitectura y el paisaje urbano.
Frente al Palacio de Cibeles, un triángulo negro de veinte metros de lado emerge como una interrupción inesperada. Su geometría elemental y su presencia imponente contrastan con la singularidad arquitectónica del entorno, alterando las líneas de visión habituales de la plaza y transformando temporalmente un paisaje profundamente integrado en el imaginario cotidiano de la ciudad.
La dimensión de la instalación establece una relación directa con el cuerpo humano. Su geometría trasciende la condición puramente formal para convertirse en una presencia física que modifica las referencias habituales de proporción y condiciona el desplazamiento, la orientación y la manera de mirar.
A medida que el público se aproxima y recorre su perímetro, la obra revela discretos orificios que despiertan la curiosidad e invitan a mirar a través de ellos. Estos funcionan como visores equipados con pantallas conectadas a cámaras de vigilancia CCTV situadas en la parte superior de la estructura. Allí donde el triángulo había interrumpido la visión de la plaza, la obra devuelve ahora imágenes fragmentadas del paisaje urbano: la arquitectura, los transeúntes y el tráfico reaparecen desde perspectivas inesperadas.
Este dispositivo introduce una reflexión sobre los mecanismos de vigilancia contemporáneos. El concepto de Panóptico plantea cómo la posibilidad de estar siendo observado puede llevar al individuo a interiorizar la vigilancia y regular su propio comportamiento, incluso en ausencia de un observador visible.
En una sociedad donde nuestra relación con el mundo está cada vez más mediada por cámaras, pantallas y dispositivos digitales, esta reflexión adquiere una nueva dimensión. Observamos, registramos y compartimos constantemente nuestro entorno, participando voluntariamente en sistemas que también nos exponen a la mirada de los demás. La tecnología ha ampliado nuestra capacidad de observar, pero también ha transformado nuestra relación con la privacidad y el control.
PANÓPTICO sitúa al espectador en el centro de esta paradoja: al utilizar los visores para descubrir el paisaje, participa activamente en un sistema de vigilancia del que también puede ser objeto. La obra invita así a cuestionar hasta qué punto hemos normalizado estos mecanismos y los hemos incorporado a nuestra vida cotidiana.