El programa desarrollado por Ariel Jacubovich Oficina de Arquitectura se organiza en diez niveles, con un programa que combina locales comerciales, oficinas y viviendas. Las veinte unidades residenciales son todas diferentes e incorporan dobles alturas, medios niveles, dúplex, tríplex y terrazas-jardín, proponiendo una alternativa a la homogeneización típica de la vivienda colectiva contemporánea.
El edificio se materializa mediante una estructura de hormigón armado visto cuya plasticidad permite acompañar las diferentes variaciones de cada unidad y refuerza la relación entre estructura y organización espacial. La fachada de hormigón visto funciona como una piel continua, una envolvente que permite leer desde el exterior la secuencia de llenos, vacíos, terrazas y circulaciones interiores, dando como resultado una imagen arquitectónica coherente con la lógica constructiva y conceptual del proyecto.

Edificio BLOCK por Ariel Jacubovich Oficina de Arquitectura. Fotografía por Javier Agustín Rojas.
Descripción del proyecto por Ariel Jacubovich Oficina de Arquitectura
Ubicado en las inmediaciones del ex Mercado del Abasto, Block es un edificio que a lo largo de sus diez pisos desarrolla locales, oficinas y viviendas. Los veinte departamentos que componen las viviendas son todos distintos: combinan medios niveles, dobles alturas, dúplex, tríplex y terrazas-jardín, proponiendo un campo expandido para la vivienda colectiva y rompiendo la homogeneización que impone la lógica del mercado inmobiliario. El proyecto parte de una operación fundamental: hacer visible, desde el exterior, la complejidad interior del habitar contemporáneo.
Las variaciones en la sección de cada unidad generan una multiplicidad de situaciones espaciales que apuntan a enriquecer la experiencia doméstica y permiten que cada habitante se identifique con su vivienda de forma particular. Estas diferencias, lejos de disolverse, se proyectan hacia el exterior: los bloques se apilan afectándose mutuamente, desplazándose y generando vacíos que determinan la forma final del edificio.
La morfología no es impuesta a priori o desde afuera sino que surge de las relaciones internas entre las viviendas, de cómo se encastran y se afectan unas a otras. Esa misma lógica hace que la envolvente, una cáscara continua de hormigón visto calado, vuelva legible la organización interna del edificio a través de la fachada. Cada unidad perfora la piel sin interrumpir su continuidad estructural, dejando entrever, desde la calle, el modo en que se desarrolla la vida en el interior.
La construcción se resuelve con una estructura portante de hormigón armado que avanza, retrocede o cambia de forma según si divide o no unidades entre sí, reforzando visualmente la relación entre estructura y formas de ocupación. El resultado es un edificio que se revela progresivamente: al desplazarse por la vereda, la fachada muta y deja entrever la secuencia de llenos y vacíos, terrazas, escaleras y dobles alturas que configuran su espacialidad.
Block forma parte de una serie de proyectos de vivienda colectiva desarrollados por la Oficina para el mercado inmobiliario, basados en figuras lúdicas como estrategia proyectual para explorar nuevas lógicas de organización y variación de unidades de vivienda. Entre ellos se encuentran Puzzlehomes, Tetris y Cubik, este último actualmente en construcción.
El proyecto encuentra su referencia en la memoria del barrio y del propio mercado cuando existía como proveedor mayorista de la Ciudad de Buenos Aires y donde las mercaderías se apilaban en las calles, dejando huecos entre los cajones a medida que ganaban altura. Block traduce esa lógica en una versión arquitectónica: un juego de encastres, acumulaciones y desplazamientos que producen una figura amorfa pero coherente, donde, como en una partida, cada decisión proyectual desencadena la siguiente.
La forma final no responde a una tipología, sino a un proceso de diseño por reglas para la variación y sistematicidad más que la repetición. El edificio, así, no busca imponerse sobre el contexto sino prolongar la vitalidad del barrio incorporándose a la ecología urbana del Abasto, acentuando sus ritmos, su mixtura programática y su historia en una pieza de arquitectura que propone nuevos modos de habitar en la ciudad.