Para el Complejo Escolar Victor Hugo, Marjan Hessamfar & Joe Vérons Architects & Urbanists integraron un centro de ocio con espacios compartidos en una organización fluida y segura que separa entidades y flujos, a la vez que potencia la adaptabilidad multifuncional de las instalaciones y la interacción.
La estructura del complejo es mixta, con hormigón en la planta baja y madera en la primera planta. La madera se utiliza en diferentes formatos: paneles de madera en las fachadas de ladrillo, entramados de madera en las paredes, fibra de madera para el aislamiento, falsos techos de fibra de madera, revestimientos, etc.

Complejo escolar Victor Hugo por Marjan hessamfar & Joe Vérons. Fotografía por Jean-François Tremege.
Descripción del proyecto por Marjan Hessamfar & Joe Vérons architects
Con capacidad para más de 600 alumnos, el centro se organiza en dos complejos escolares, cada uno con una guardería y una escuela primaria, para un total de 26 aulas (13 por grupo). Integra un centro de ocio con espacios comunes, fomentando así el uso compartido. Diseñado como motor de la transformación urbana, impulsa y visibiliza los cambios en curso, especialmente a través del papel destacado que otorga al paisaje, contribuyendo así a la revalorización de la imagen del barrio.
Entre la ciudad y la naturaleza: arquitectura en diálogo con su entorno
La arquitectura del proyecto establece un diálogo estrecho entre la ciudad y la naturaleza, el entorno construido y el paisaje. La geografía del emplazamiento ha influido en el diseño del colegio. El terreno, la vegetación y el edificio se interpenetran y se fusionan para crear continuidad entre el espacio público y el centro. La disposición de la plaza de acceso también forma parte de este enfoque: con una amplia vegetación, realza la topografía y los árboles existentes, creando un paisaje armonioso y sereno.
Sostenibilidad y confort: arquitectura funcional y adaptable
El proyecto se basa en un enfoque bioclimático, asociado a una paleta de materiales sostenibles —principalmente de origen biológico y geológico— y al uso de la prefabricación. La estructura mixta, que combina hormigón de bajas emisiones de carbono en la planta baja y estructura de madera en la primera planta, presenta fachadas de ladrillo de arcilla y paneles de madera, paredes con estructura de madera y aislamiento de fibra de madera. La distribución interior amplía este enfoque con soluciones duraderas y de baja huella de carbono: falsos techos de fibra de madera, suelos de linóleo, carpintería, puertas, mobiliario y revestimientos de madera.
Organización fluida y segura al servicio de los usuarios
La organización del grupo escolar separa claramente las entidades y los flujos para garantizar la seguridad y la claridad. Cada escuela tiene su propio acceso, a la vez que se beneficia de espacios comunes de fácil acceso. Estos espacios comunes potencian la adaptabilidad multifuncional del edificio y fomentan la interacción. El centro de ocio, situado en el centro del conjunto, garantiza la continuidad de los usos entre el horario escolar y el de las actividades extraescolares. Los recorridos intuitivos, fluidos y adaptados a todas las edades, limitan la interacción entre personas y facilitan la vigilancia. Los pasillos, amplios y bien iluminados, se convierten en auténticos espacios habitables que contribuyen a la calidad general de la experiencia de los usuarios.