FORarquitectura elaboró un catálogo de las patologías y deficiencias de Casa Sotarrá para justificar la necesidad de una rehabilitación respetuosa con el volumen del edificio existente, que no alterara la altura ni el perímetro originales y que permitiera restaurar los elementos estructurales de la cubierta, redistribuir el interior y mejorar la eficiencia energética.
El proyecto integra la materialidad tradicional del entorno con la aplicación de nuevas tecnologías, como una cubierta de teja plana con cámara microventilada, y traza un camino basado en la tradición, la sostenibilidad y la preservación, orientado a conservar y poner en valor el patrimonio sociocultural de la ciudad.mino a seguir basado en la tradición, la sostenibilidad y la preservación que promueve la conservación y la puesta en valor del patrimonio sociocultural de la ciudad.

Casa Sotarrá por FORarquitectura. Fotografía por Juanca Lagares.
Descripción del proyecto por FORarquitectura
La barriada de «Las Playas de El Palo» es una extensa lengua del borde litoral compuesta por más de 500 inmuebles ubicados en primera línea de la zona este de Málaga. En esta área, presionada por el crecimiento urbanístico, la presión turística y la tensión generada entre los vecinos que luchan por mantener sus singulares y pintorescas infraviviendas surge la oportunidad (2021) de iniciar un complejo viaje entre trámites administrativos. Este proceso ha estado marcado por enfrentamientos con administraciones inconexas y la defensa de la lógica y la coherencia para llevar a cabo operaciones en uno de estos peculiares inmuebles.
Sotarrá se define como las «faenas propias del sotarráez» o el acto de remendar redes. Este es un término propio que los vecinos de El Palo recogen en su vocabulario marengo, y es precisamente esta palabra la que actúa como abanderada en la defensa del proyecto.
El proyecto consiste en el «remiendo» de una infravivienda cuyos espacios interiores apenas cumplían con las superficies mínimas exigidas por el PGOU de Málaga. Su estado de conservación era crítico, ya que la situación normativa y legal sitúa a estas viviendas en un limbo donde la única salida suele ser la autoconstrucción —sin supervisión técnica en el 95% de los casos—. Las condiciones de seguridad estructural y habitabilidad eran cuestionables: algunas estancias carecían de iluminación y ventilación natural, sumado al riesgo de vivir bajo una estructura en peligro de colapso.
Ante esta situación en el inmueble de la calle Banda del Mar 57, se elaboró un catálogo de patologías y carencias para defender la necesidad de realizar obras de: Restitución de los elementos estructurales de cubrición, redistribución interior y mejora de la eficiencia energética.
El proyecto respeta el volumen edificado, manteniendo los 90 m² construidos y reorganizando los 72,80 m² útiles sin alterar la altura ni el perímetro original.
Casa Sotarrá se erige como un ejemplo de esperanza de vida para el barrio. Su arquitectura se proyecta desde la sensibilidad, integrando la materialidad tradicional del contexto con la aplicación de nuevas tecnologías, como la nueva cubierta de teja plana con cámara microventilada. Esta intervención aporta un «balón de oxígeno» para el resto de las casas del entorno, marcando un camino a seguir basado en la tradición, la sostenibilidad y la preservación de un lugar icónico para Málaga.
El valor de esta obra de «rehabilitación» reside no sólo en la intervención técnica sino en la repercusión que genera en el barrio, fomentando la conservación y puesta en valor de un lugar que, por su singularidad y aportación al ideario histórico de la ciudad, forma parte del patrimonio socio cultural de la ciudad.