La vivienda ideada por Comas-Pont arquitectes se organiza en dos volúmenes que se adaptan al desnivel del terreno. El programa de día se sitúa en la planta semisótano, directamente conectado con el jardín y articulado alrededor de un patio que contiene la higuera y favorece la ventilación cruzada. Sobre la cota de acceso, un volumen de planta baja y primera planta distribuye las estancias de la vivienda.
Un segundo volumen de planta baja, desplazado respecto al primero, genera una doble altura en la sala de estar y permite incorporar visualmente la higuera al interior. Entre ambos se produce el acceso desde la calle, concebido como un patio exterior que conserva las vistas y conduce hacia el jardín mediante una escalera cubierta.
La construcción apuesta por un sistema sencillo, económico y de elevada inercia térmica, basado en muros de carga de bloque de hormigón y techos colaborantes vistos, dejando expresada la materialidad de los elementos constructivos. El aislamiento y el revestimiento SATE en las fachadas de planta primera permiten integrar el volumen en el entorno, mientras que los muros de bloque y los pavimentos de hormigón contribuyen al comportamiento térmico de la vivienda.

Casa de la Higuera por Comas-Pont arquitectes. Fotografía por Adrià Goula.
Descripción del proyecto por Comas-Pont Arquitectes
Una higuera centenaria, un desnivel entre la calle y el jardín y la humildad de las construcciones vecinas guían el proyecto.
El proyecto decide encajar la casa entre el desnivel y la higuera, respetándola y otorgándole protagonismo. El programa de día se concentra en la planta semisótano, con conexión directa al jardín y un patio que contiene la higuera y permite la ventilación cruzada. El resto de programa se sitúa en un pequeño edificio de planta baja y piso que cierra el conjunto de viviendas dotándolas de una cierta homogeneidad volumétrica.
Un pequeño volumen de planta baja permite una doble altura de la sala de estar para potenciar la visión de la higuera, integrándola en el interior, y a la vez genera un filtro hacia el edificio de tres plantas que tiene como vecino.
El espacio entre estos dos volúmenes es donde se produce el acceso a la vivienda, como patio de entrada exterior desde la calle, integrando la higuera y conservando las vistas. Una escalera cubierta conecta directamente con el jardín sin pasar por el interior, indica el camino para los amigos y visitas ocasionales.
Adaptabilidad Topográfica
La vivienda reconoce el desnivel existente entre la calle y el jardín y sitúa la zona de día (estar-comedor-cocina y zona de juegos polivalente) en conexión directa con el jardín, resiguiendo el talud existente sin apenas realizar movimiento de tierras.
Tipología no jerarquizada
El resto de la vivienda, para dos adultos y dos hijos, se reparte como espacios de la misma dimensión, sin jerarquía, a lado y lado de la escalera y compartiendo un solo lavabo.
Se permiten espacios sin uso definido, en la planta acceso un espacio que puede ser despacho, estudio, habitación de invitados… En planta jardín una zona compartida polivalente (zona de juegos, zona de estudio…).
Gracias a la sección de la cubierta inclinada, se aprovecha el techo del lavabo para un espacio de juego para los niños recuperando el concepto de cabaña en el árbol.
Relación con el contexto
Las construcciones vecinas son humildes, sin pretensiones y con cierto aire de autoconstrucción. Se propone un sistema constructivo honesto de doble hoja de bloque de hormigón armado con aislamiento, substituyendo la hoja exterior por un revestimiento Sate a partir de planta primera integrando el edificio en el entorno construido. Asimismo, se respeta la altura de las construcciones des de la calle y el jardín.
El volumen de planta y piso cierra el conjunto de casas existente en la calle. Reculado, el volumen de planta baja que permite el doble espacio de la sala de estar, dialoga con el edificio en testero que corta la tipología de la calle, a la vez que protege el acceso peatonal de las vistas directas de los vecinos.
Presupuesto
El sistema constructivo económico de muros de carga y techos col laborantes vistos permite la adaptación a las posibilidades económicas de los clientes. Se propone realizar una construcción honesta i de alta inercia térmica dejando a la vista la materialidad de los elementos constructivos. Nos gusta la idea de poder realizar una arquitectura responsable y con espacios de calidad para toda la población.
Sostenibilidad
Se respeta la existencia de una higuera centenaria como compromiso ambiental inicial y nos proponemos darle protagonismo.
Los porches en planta jardín y los bacones en planta baja y primera protegen del sol en verano, y se controla la radiación solar con la utilización de persianas de cuerda típicas de las construcciones vernáculas.
Los muros de bloque junto con el pavimento de hormigón otorgan una gran inercia térmica. Y el patio posterior con la higuera favorece la ventilación cruzada, consiguiendo una vivienda pasiva con un buen comportamiento ambiental. Una chimenea a doble altura ayuda a mitigar la estratificación del doble espacio.