El proyecto ha sido encargado a SANAA y se construirá en una zona industrial abandonada. Se concibe como un gran parque de aproximadamente 10.500 metros cuadrados, dentro del cual se encaja el amplio programa en volúmenes sinuosos, creando una especial relación de continuidad entre arquitectura y naturaleza.
La propuesta de SANAA, un volumen de dos niveles, planta baja y sótano, tendrá 9.600 metros cuadrados y albergará: una zona deportiva de más de 800 metros cuadrados con canchas deportivas, una guardería de 650 metros cuadrados (podrá albergar hasta 60 niños), un espacio diáfano multifuncional de más de 700 metros cuadrados destinado a conferencias o exposiciones, equipado con un bar-cafetería, un de unos 900 metros cuadrados y en la planta sótano, además de las salas de servicio y vestuarios, se ubicará el archivo histórico de la empresa de 2.500 metros cuadrados con una zona especial de consulta.
Las fachadas están en gran parte acristaladas para aprovechar al máximo la luz natural y crear conexiones visuales con la vegetación del parque.
La propuesta de SANAA, un volumen de dos niveles, planta baja y sótano, tendrá 9.600 metros cuadrados y albergará: una zona deportiva de más de 800 metros cuadrados con canchas deportivas, una guardería de 650 metros cuadrados (podrá albergar hasta 60 niños), un espacio diáfano multifuncional de más de 700 metros cuadrados destinado a conferencias o exposiciones, equipado con un bar-cafetería, un de unos 900 metros cuadrados y en la planta sótano, además de las salas de servicio y vestuarios, se ubicará el archivo histórico de la empresa de 2.500 metros cuadrados con una zona especial de consulta.
Las fachadas están en gran parte acristaladas para aprovechar al máximo la luz natural y crear conexiones visuales con la vegetación del parque.