Configurada mediante una serie de módulos y con la idea de implantar una casa sostenible que no superara los límites ambientales, Casa Bloc, proyectada por Ágora Arquitectura, propone la construcción de una vivienda mediante la utilización de materiales como el corcho, la madera laminada, los paneles de OSB.
Una malla de 1,5 m x 1,5 m delimita el espacio, estructurado mediante unos pilares perimetrales y unos muros que se sitúan en la parte central de la vivienda. Dejando una base libre de 24 módulos, la vivienda se reviste de un cerramiento fijo formado por cajones de OSB rellenos de virutas. Unas aberturas correderas permiten la conexión transversal con el exterior.
El conjunto de 4 espacios desjerarquizados propone únicamente la programación del núcleo del baño, oculto tras el vestíbulo. Un espacio que indistintamente servirá de habitación, salón o comedor, iluminado centralmente mediante la abertura de dos lucernarios.

Casa Bosc por Ágora Arquitectura. Fotografía por Adrià Goulà.
Descripción del proyecto por Ágora Arquitectura
Al llegar a Camprodon advertimos, un consumo desmesurado de suelo. Cuando recibimos el encargo, incluso vimos cómo en nuestra parcela unos árboles ya habían sido cortados, un camino rodado ya había sido construido hasta la mitad del terreno y una superficie plana, absolutamente ajena a la orografía del lugar, ya había desfigurado la topografía boscosa original.
Pensamos en revertir esta forma salvaje de construir el territorio habitual en las urbes periféricas. Propusimos recuperar el bosque original del terreno; el único que quedaba entre el resto de parcelas edificadas, y habilitar un espacio mínimo, que permitiera hacer gozar a su futuro habitante de la realmente naturaleza salvaje del lugar.
Se propuso reparar la pendiente natural del terreno. Se localizó un lugar ventajoso para la futura casa; justo detrás de la sombra de unos árboles centenarios, orientados a Sur, que afortunadamente aún no habían sido cortados. Y se sugirió una sutil incisión en el relieve, que permitiera adentrarse en el bosque de forma reflexiva y con la mínima huella posible. Queda hoy aún pendiente, plantar un conjunto de árboles en el lugar que fueron cortados. Será entonces cuando nuestro paso habrá sido realmente silencioso.
Reside en el proyecto una búsqueda de armonía con el tiempo y lugar del emplazamiento. El corcho y la madera laminada y los paneles de OSB propuestos persiguen fundirse con el bosque que rodea la casa en una apuesta por la reducción de consumo de C02. El camino de traviesas de tren recicladas, las virutas de la propia construcción transformadas como aislante de la casa, las piedras de la excavación aprovechadas como drenajes de la evacuación de la cubierta, se muestran a favor de re-naturalizar el artificio en la idea de no sobrepasar los límites ambientales de nuestro planeta.
Una malla de 1,5mx1,5m construida mediante una sección de madera laminada de 160x80mm habilita una base libre de 24 módulos. La malla se separa verticalmente 2,5m mediante una serie de pilares de 160x80mm ubicados en el perímetro. Se añaden una serie de muros formados por los mismos pilares en las partes centrales de la casa persiguiendo estabilidad. Entre la malla, se sitúa un cerramiento fijo formado a través de una serie de cajones de OSB rellenos de virutas diseñados para facilitar la puesta en obra. La ausencia de cerramiento habilita una serie de aberturas correderas, que potencian especialmente la conexión transversal con el exterior. Todo fue ensayado previamente, en un taller de prefabricación. Incluso se generó un manual de autoconstrucción, que sugiere una fácil extrapolación y democratización del sistema ante nuevos modos de habitar.
La construcción configura un conjunto de 4 espacios des-jerarquizados, que sirven indistintamente de habitación, salón o comedor. En esta ocasión, tan solo un espacio ha sido programado. Entre dos de los tres muros centrales de la casa se encaja el núcleo de aguas. El volumen resultante contribuye a crear un vestíbulo previo en el acceso oculto de la casa. El cuerpo, oculta el baño en su interior. Un espacio conectado con la luz del cielo a través de dos pequeños lucernarios. En el lado contrario, la caja visibiliza la cocina en el centro de la casa. Sin perspectiva de género. Mirando el bosque. Bajo el calor del fuego. Respondiendo a los retos futuros.