Como premisa, el complejo industrial desarrollado por Martín Lejarraga se articula en torno a la idea de eficiencia funcional: la disposición del programa se esfuerza por la optimización de recorridos que mejoren la operatividad de la compañía. Al norte, el nuevo pabellón de servicios comprende los vestuarios y espacios de apoyo generales, fundamentales en el funcionamiento de la empresa. Hacia el sur, el corazón administrativo del conjunto, recupera y complementa el antiguo edificio de servicios, dando como resultado un conjunto de oficinas que responden oportunamente a los programas de uso contemporáneos.
La cerámica blanca empleada como revestimiento en los exteriores, no solo aporta eficiencia energética a la intervención, sino que a su vez, apuesta por una imagen homogénea y continua que unifique el conjunto. Como complemento, una cornisa metálica de color rojo remata las edificaciones subrayando y reforzando la identidad corporativa de HTBA.

Complejo de oficinas y servicios de HTBA por Martín Lejarraga. Fotografía por David Frutos.
Descripción del proyecto por Martín Lejarraga
El complejo de oficinas y servicios de HTBA representa un hito en la evolución de la planta industrial de la huerta de Beniel, reflejando de manera orgánica la identidad y los valores de una empresa con más de 40 años de experiencia en el sector de los flavonoides cítricos y las formas activas de vitamina B12.
La propuesta arquitectónica se articula en torno a la eficiencia funcional, con un proyecto que optimiza los recorridos productivos, pensados como una cadena de montaje que organiza el flujo de personas y materiales con precisión. Esta organización no solo mejora la operatividad, sino que también establece una relación fluida entre los distintos elementos del complejo, en la que cada espacio responde a una lógica que facilita tanto la circulación como el trabajo.
La intervención, a modo de interfaz arquitectónico, se distribuye en dos edificios ubicados a ambos lados del control de accesos, creando un frente construido que, más allá de su función práctica, también refuerza la identidad corporativa de la empresa.
En la entrada principal ubicada en la vía que conecta Beniel con la Zeneta, una gran cubierta roja, color distintivo de HTBA, estructura la circulación dentro de la planta. Este elemento se convierte en un elemento visual clave que actúa como punto de referencia y orientación para los usuarios.
Los edificios, de envolventes ventiladas revestidas de cerámica blanca, aportan eficiencia y continuidad al conjunto, al tiempo que una cornisa metálica roja que remata las edificaciones en continuidad subraya la identidad corporativa, logrando una imagen homogénea y distintiva que se integra con el entorno industrial.
Al norte del control de accesos, el nuevo pabellón alberga los vestuarios y servicios generales, clave en el funcionamiento del complejo, se convierte en el inicio y final de la jornada laboral para los empleados. Su diseño no solo facilita la circulación interna, sino que también ofrece un entorno funcional que responde al bienestar del personal, incorporando soluciones que, desde la ergonomía, mejoran la comodidad y el bienestar de los usuarios. Este enfoque, tan relevante en la organización interna del complejo, refuerza la organización de los espacios complementarios al trabajo.
Al sur, el pabellón de oficinas, que recupera y amplía el antiguo edificio de servicios, se presenta como el corazón administrativo del complejo. Manteniendo los elementos estructurantes originales, la intervención lo complementa con nuevos sistemas constructivos e instalaciones que lo hacen plenamente operativo, devolviéndolo a la actividad para dar respuesta a los programas de uso contemporáneos.
Su acceso está marcado por un naranjo, árbol insignia de HTBA por su fuerte vínculo con los flavonoides cítricos, que introduce a los visitantes en un amplio vestíbulo de doble altura. Este espacio actúa como un punto de conexión visual y funcional entre los dos niveles de oficina, generando una atmósfera abierta y colaborativa.
Los espacios de trabajo han sido diseñados para fomentar la interacción y el trabajo en equipo, utilizando de forma eficiente y sostenible materiales que contribuyen al confort acústico y visual, creando un ambiente que, además de ser eficiente, resulta amable y confortable.
Este enfoque integral, que combina innovación tipológica, soluciones constructivas eficientes y una organización que potencia la funcionalidad, convierte al complejo de HTBA en un ejemplo de arquitectura de servicios que no solo responde a las necesidades operativas de la empresa, sino que también promueve el bienestar de quienes lo habitan, fusionando estética, eficiencia y confort en un mismo espacio.