El proyecto de Ignacio Carón, Fabio Estremera, Andres Francesconi y Ezequiel Spinelli organiza el centro a través de un eje este-oeste en toda la parcela, funcionando como un pasillo que vincula las diferentes funciones, tanto interiores como exteriores. Se plantea el centro como un único espacio con diferentes zonas pero características comunes. El Patio Principal, el Foyer, el SUM, el Patio Secundario y los Salones generan un conjunto espacial y funcional que permite infinitos escenarios.
En este planteamiento, el Patio Principal funciona como un hall al aire libre, desde el cual se accede al Foyer, que funciona de igual modo para el Salón de Usos Múltiples. Por otro lado, la galería funciona como espacio de circulación y como espacio flexible, al mismo tiempo que contiene y enmarca el paisaje. En los lados este y norte se encuentran los servicios de apoyo para su funcionamiento, los cuales están conectados entre sí y con los otros espacios para crear una circulación técnica precisa y clara.
El Centro de Convenciones de Cafayate es un edificio eficiente en términos económicos, ambientales y funcionales. Esto se consigue gracias a aspectos como el uso de muros anchos y aberturas pequeñas, consiguiendo el mayor confort térmico. La forma en que se han repartido los espacios y los volúmenes permite la ventilación cruzada, mientras que las galerías y el sistema de parasoles regulan la entrada de luz y sol.
Centro de convenciones de Cafayate por Ignacio Carón, Fabio Estremera, Andres Francesconi, Ezequiel Spinelli. Fotografía por Javier Agustin Rojas.
Descripción del proyecto por Ignacio Carón, Fabio Estremera, Andres Francesconi, Ezequiel Spinelli
El proyecto se propone como articulador del futuro Paseo Costero sobre el rio Loro Huasi en su conexión hacia el centro de la ciudad, a través de una plaza pública sobre la Ruta Nacional Nº 40 que actúa a su vez como antesala de acceso al Centro de Convenciones.
A nivel conjunto, la intervención se articula mediante un eje Este-Oeste (peatonal y vehicular) que toma la totalidad del predio y actúa como conector de las diferentes funciones tanto interiores como exteriores. En tal sentido el proyecto busca una unidad de funcionamiento compuesto por diversas piezas que interactúan entre sí.
El Centro de Convenciones, se plantea como un edificio eficiente, tanto en términos económicos (costos de construcción y mantenimiento), ambientales (huella de carbono, funcionamiento energético) y funcionales (espacios de usos amplios, con buena iluminación ventilación y visuales), para lo cual se propone un paralelepípedo de base cuadrada, compacto, simple y claro en su geometría.
El proyecto está concebido como un gran y único espacio que a su vez contiene diferentes áreas de similares características. En tal sentido Patio principal, Foyer, Sum, Patio secundario y Salones principales conforman un conjunto espacial y funcional de gran integración y flexibilidad, que posibilita un sin número de situaciones tanto en funcionamiento como en características espaciales.
Rodeando a este gran espacio, en sus lados Este y Norte, se disponen los servicios de apoyo para su funcionamiento (administración, sanitarios, vestuarios, cocina y depósitos), conectados entre sí y a las diferentes áreas servidas mediante una circulación técnica precisa y clara.
El edificio retoma dos elementos característicos de la arquitectura tradicional de la región como lo son el patio y la galería, para reinterpretarlos como elementos activos dentro de la propuesta.
En este esquema el Patio Principal se plantea como un hall al aire libre desde el cual es posible acceder al Foyer funcionando también como desborde del Salón de Usos Múltiples. En tanto la galería en los bordes Sur y Oeste del edificio, es repensada no solamente como un espacio de circulación sino como un espacio flexible capaz de albergar diversas funciones e integrarse espacial y funcionalmente al edificio, al tiempo que contiene y enmarca el paisaje.
Al igual que en la arquitectura del noroeste argentino, el proyecto busca obtener el mayor confort térmico a través de la proyección de volúmenes de carácter sólido, de muros anchos y aberturas estrechas hacia el exterior y planos más abiertos hacia patio interior.
Al mismo tiempo, la disposición y continuidad que establecen los patios y los volúmenes, permiten la ventilación cruzada de los espacios a los que sirven, como medio de acondicionamiento térmico pasivo.
Las galerías y el sistema de parasoles en las áreas aventanadas, funcionan como elementos reguladores de la luz y el sol.
La imagen del edificio surge de la relación compositiva entre los volúmenes sólidos y las galerías, buscando simplicidad y claridad visual, en concordancia con el juego de llenos y vacíos de la arquitectura tradicional del noroeste de Argentina.