Nacido en Tolmino, entonces parte del Reino de Italia y hoy en Eslovenia, Piccinato creció en una Europa marcada por la guerra, los cambios de fronteras y las rupturas políticas. Era sobrino de Luigi Piccinato, una de las figuras principales del urbanismo italiano del siglo XX, aunque desarrollaría una trayectoria intelectual propia y diferenciada.
Estudió Arquitectura en la Universidad de Roma, actual Sapienza, donde se graduó en 1960. Allí conoció a Manfredo Tafuri, con quien estableció una estrecha amistad intelectual. Ambos participaron en el ambiente crítico que cuestionaba la enseñanza arquitectónica convencional y se vincularon a AUA, Architetti Urbanisti Associati, junto a Vieri Quilici, Lucio Barbera y otros.

Grupo de arquitectura romano, AUA (Architetti Urbanisti Associati), activo entre 1958 y 1965.
Los viajes fueron fundamentales en su formación. Con Tafuri recorrió Alemania y Escandinavia para conocer directamente la obra de Alvar Aalto, Eliel y Eero Saarinen, Reima Pietilä y otros arquitectos que hasta entonces habían conocido principalmente a través de revistas. Al mismo tiempo, Piccinato estuvo profundamente inmerso en la vida cultural de la Roma de comienzos de los años sesenta, desde el cine de Antonioni hasta el teatro experimental de Carmelo Bene y las vanguardias artísticas. Estas experiencias contribuyeron a configurar su manera de entender el urbanismo no simplemente como una técnica para organizar el espacio, sino como una forma de interpretar las fuerzas sociales, económicas y políticas que dan forma a las ciudades.
Tras graduarse, trabajó en el estudio romano de su tío, Luigi Piccinato, durante un periodo de rápida expansión metropolitana y de intenso debate sobre el nuevo plan regulador de Roma. Su carrera adquirió pronto una dimensión internacional. Participó en el Harvard International Seminar en 1963, fue investigador visitante en el MIT en 1966, investigador asociado en la University of California, Berkeley, en 1967, y posteriormente senior fellow en Wayne State University. Entre 1968 y 1969 coordinó los planes directores de Budva y Ulcinj, en Yugoslavia, dentro de un programa regional de urbanismo de Naciones Unidas.
En 1969, Piccinato comenzó a enseñar Teoría del Urbanismo en el IUAV de Venecia. Allí desempeñó un papel activo en la consolidación del urbanismo como disciplina académica autónoma en Italia.

Portada del libro «La costruzione dell'urbanistica: Germania 1871-1914» de Giorgio Piccinato. Editado por Officina Edizioni, Roma, 1977.
Su libro de 1974, «La costruzione dell'urbanistica. Germania 1871–1914», se convirtió en una de sus aportaciones más importantes. En lugar de presentar la historia del urbanismo como una sucesión de planes y modelos formales, Piccinato analizó el surgimiento del urbanismo moderno a través de la industrialización, la vivienda, el suelo, la administración municipal, las infraestructuras y el conflicto político. Desde esta perspectiva, la ciudad no podía separarse de las instituciones y de las fuerzas sociales que la producían.
Entre 1982 y 1988 dirigió el Departamento de Urbanística del IUAV y, posteriormente, coordinó un doctorado interuniversitario en urbanismo territorial junto con los politécnicos de Milán y Turín. Su actividad académica permaneció estrechamente vinculada a la investigación profesional y a la práctica urbanística.
Piccinato trabajó sobre centros históricos, el Mezzogiorno, la urbanización difusa del Véneto, el urbanismo mediterráneo, Addis Abeba, América Latina y numerosos programas europeos. También colaboró con Naciones Unidas y fue uno de los fundadores de la Association of European Schools of Planning (AESOP) en 1987, institución que presidió entre 1992 y 1994.

Portada del libro «Città del mondo: Quaderni del Dipartimento di studi urbani (n. 1)», editado por Giorgio Piccinato y publicado por Quodlibet en 2009.
A mediados de los años noventa regresó a Roma para incorporarse a la Universidad Roma Tre, donde dirigió el Departamento de Estudios Urbanos y un programa de doctorado sobre políticas territoriales y proyectos locales. En 2010 fue nombrado profesor emérito de Urbanística.
Su actividad internacional continuó mediante colaboraciones con UNESCO en ciudades históricas como Fez, Meknes, Tallin y Damasco. Para Piccinato, la ciudad histórica no era un objeto estático destinado únicamente a la conservación, sino un organismo vivo en el que era necesario negociar entre las formas heredadas, el desarrollo, el turismo y el cambio social.
Entre sus publicaciones se encuentran «Città, territorio e politiche di piano in America Latina» (1991), «Alla ricerca del centro storico» (1996), «Un mondo di città» (2002) y «Fermoimmagine. Studi sulla felicità urbana» (2008). En 2020 publicó «Il carretto dei gelati. Un'introduzione all'urbanistica», donde retomaba más de medio siglo de reflexiones sobre la ciudad.
Giorgio Piccinato falleció en Roma el 28 de agosto de 2026.