El estudio AZC ha sido el encargado de intervenir los edificios de oficinas de la Avenida del Général Leclerc, en Bolougne Billancourt, una localidad francesa en la región de la Isla de Francia, a escasos 10 km del centro de París. Los dos edificios de oficinas están interconectados a través de la planta baja, que se extiende con un vestíbulo compartido y espacios privados para negocios al sur del mismo. Las fachadas originales, como era característico en la época de su construcción, contaban con unas aletas de hormigón muy cercanas entre sí y columnas estructurales. El objetivo los arquitectos fue abrir las mismas mediante la eliminación de cinco de cada seis columnas, consiguiendo una nueva fachada acristalada en su mayor parte.
Descripción del proyecto por AZC
El proyecto consiste en la renovación de un edificio existente, de una superficie de 10.544m2 en Boulogne Billancourt, el rediseño de las fachadas, teniendo en cuenta la estructura general, la renovación de los locales técnicos, y la optimización de espacios de oficinas.
El edificio necesitaba una renovación arquitectónica justificada por la evolución de los usos del espacio de oficina, así como las normas energéticas.
Los temas de eficiencia energética fueron abordados de manera sutil, en las fachadas y el diseño de las instalaciones, mediante la personalización de las soluciones en lugar de la simple aplicación bruta de la normativa vigente. Las fachadas de todo el edificio fueron eliminadas, limpiándolas totalmente de elementos superfluos. La estructura completa se consolidó con el objetivo de obtener una buena estabilidad y una transparencia total (65% en vidrio).
La nueva piel del edificio es una fachada doble ventilada de espesor ligero.
La idea de una flexibilidad total se ha conseguido a través de 1.350 paneles de fachada, modulados de manera uniforme, que corresponden también a la reticulación de los falsos techos, y también gracias a la irrigación eléctrica y técnica de las oficinas por medio de suelos elevados y falsos techos.
La nueva imagen del edificio se configura tanto fuera de la restricción en cuanto a la economía de medios como en la toma en cuenta de los deseos y necesidades expresados por el cliente. Nuestra propuesta destaca la generosidad del espacio, la luz, la comodidad y el bienestar. Hoy más que nunca las empresas son sensibles a la imagen que sus fachadas presentan al mundo, así como a la comodidad que son capaces de proporcionar a sus empleados.