La propuesta de Vallribera Noray Arquitectes hace que la circulación vertical se convierta en la protagonista principal de la actividad interior, gracias a la luz natural que baña los peldaños desde un lucernario cenital. Cocina, comedor y estudio se ubican a un lado de este espacio de transición, mientras que una sala de juegos, los baños y la lavandería se sitúan en el otro.
La construcción utiliza un sistema mixto que combina armoniosamente la madera y la obra tradicional, complementando las diferentes alturas presentes en el interior y generando espacios acogedores y luminosos que disuelven las alargadas proporciones del emplazamiento. Superado estratégicamente el principal reto inicial —construir en un solar estrecho de Sabadell—, se presenta una vivienda espaciosa, luminosa y acogedora, que se adapta a las necesidades contemporáneas de una familia que supo reconocer oportunamente las virtudes ocultas de la parcela.

115ARI, nueva casa entre medianeras en Sabadell por Vallribera Noray Arquitectes. Fotografía por José Hevia.
Descripción del proyecto por Vallribera Noray Arquitectes
Cuando la familia nos enseñó el solar por primera vez, lo hizo con cierto escepticismo. «¿Estáis seguros de que aquí cabe una casa? Es un solar muy estrecho», decían. Pero más allá de esas dudas, también supieron ver que aquella parcela les ofrecía la oportunidad de cambiar de vida, y nos confiaron el reto.
El solar era uno de los más estrechos y largos que nos habíamos encontrado: apenas 3,80 metros de ancho, con casas vecinas muy altas. Sin embargo, tenía una excelente orientación, un gran patio y una familia decidida a construir un hogar que los acercara al estilo de vida que deseaban. Aceptamos el reto enseguida y, pocos días después, empezamos a trabajar en el proyecto.
Para evitar que la nueva casa quedara encajada entre los muros medianeros, edificamos hasta la profundidad máxima permitida por la normativa. Pero como no necesitaban una casa tan grande, vaciamos la parte central y dispusimos las estancias principales entre este patio interior y las fachadas.
En el punto más alto de la vivienda aparece una fachada interior con un vacío vertical y un gran lucernario que comunican todas las plantas e inundan de luz natural el corazón de la casa. Las piezas se organizan alrededor de este espacio central: a un lado, la cocina, el comedor y el estudio; al otro, una sala de juegos, los baños y la lavandería. Las fachadas exteriores se reservan para los tres dormitorios.
Optamos por un sistema constructivo mixto que combina la madera con la obra tradicional. Los forjados, de madera maciza, se ejecutan con vigas machihembradas que permiten un montaje por fases y se terminan únicamente con un barnizado. La cubierta y las fachadas se resuelven con entramado ligero de madera y paneles contrachapados de abedul vistos. La obra vista se reserve para la fachada interior, las terrazas y los espacios en contacto directo con el exterior.
Estos espacios de transición se tratan como si fueran galerías. Los muros de ladrillo visto y el pavimento cerámico invitan a llenarlos de vegetación. Esta estrategia acerca el exterior al interior y suaviza la percepción de profundidad gracias a la entrada de luz que se produce sobre el comedor. La combinación de materiales y las diferentes alturas interiores generan espacios de calidad en el corazón de la vivienda, pese a sus proporciones estrechas y alargadas.
Además, estas decisiones responden a criterios de construcción pasiva para optimizar la eficiencia de la casa. En invierno, las grandes aberturas orientadas al sur y el lucernario actúan como captadores solares; los muros de obra y el pavimento cerámico acumulan calor durante el día para liberarlo por la noche. En verano, los aleros y las persianas orientables bloquean la radiación directa, mientras que el lucernario potencia la ventilación cruzada nocturna para refrescar el ambiente.
Gracias a estos sistemas pasivos y a un aislamiento adecuado, se elimina la necesidad de calefacción y refrigeración. No se instala climatización mecánica y, en su lugar, los paneles fotovoltaicos cubren buena parte de la demanda energética anual.
Hoy, las dudas que generaba aquel solar han desaparecido. En ese terreno estrecho y alargado se levanta ahora una vivienda espaciosa, luminosa y coherente con el estilo de vida de una familia que supo reconocer las virtudes ocultas de una oportunidad poco evidente.