El edificio poryectado por Kéré Architecture constará de cinco plantas, con la administración en la planta baja. Las instalaciones para niños están agrupadas por edades en los tres pisos centrales. El piso superior es una terraza cubierta donde los niños pueden jugar y disfrutar del espacio exterior protegido, con vistas panorámicas de Múnich. Esta zona de juegos al aire libre se llamará Himmelswiese, que en alemán significa «campo de los cielos».
El nuevo edificio dentro del campus de TUM se construirá con madera, teniendo en cuenta las normas y estándares locales de eficiencia energética, confort térmico, protección contra incendios y acústica. Esto tiene como objetivo minimizar la huella de carbono del edificio manteniendo una construcción simple y de alta calidad en línea con la filosofía de Kéré Arquitectura. El estudio colabora con la firma austriaca Hermann Kaufmann + Partner, experta en construcción con madera.