La vivienda ideada por R21 Arkitekter se encuentra protegida por una cubierta independiente. En cuanto a su distribución, el programa cuenta con tres dormitorios, dos baños, zonas de día y terrazas. El espacio común ocupa el centro de la planta y se prolonga hacia el exterior, mientras las habitaciones se resguardan tras los muros para mantener la privacidad manteniendo la relación con el entorno.
El basamento de hormigón rojo recoge los tonos de la tierra y permitirá que la vegetación lo cubra progresivamente y, sobre él, la cubierta de cobre evolucionará con el paso del tiempo hasta adquirir su propia pátina. En el interior, la madera y la piedra de tonos claros, junto con la precisión de las uniones y los detalles constructivos, configuran una atmósfera cálida e íntima.

Cabaña Ostøya por R21 Arkitekter. Fotografía por Ruben Ratkusic.
Descripción del proyecto por R21 Arkitekter
El encargo se inscribe en el plan de protección de costas del municipio Bærum y se encuentra en la isla de Ostøya, frente al paisaje abierto del fiordo. La nueva cabaña ocupa la huella de la construcción existente.
El proyecto parte de una idea sencilla: construir sobre lo que ya existe. La geometría rectangular de la antigua cabaña se conserva y se convierte en el orden de la nueva casa. Un muro perimetral de hormigón fija la construcción al terreno. Es muro, zócalo y límite. Contiene la tierra y, al mismo tiempo, deja que el paisaje continúe más allá de él.
Sobre este basamento se posa la vivienda. La cubierta, una pieza independiente de cobre, se separa del terreno y parece flotar sobre la casa. Un conjunto preciso de pilares establece su apoyo y construye el ritmo de las fachadas exteriores.
El programa consta de tres habitaciones, dos baños, zonas de día y terrazas. El espacio de día constituye el centro de la casa y se prolonga hacia las terrazas y hacia el exterior. Las habitaciones, protegidas por los muros, mantienen la intimidad sin cerrarse completamente al exterior.
El cerramiento de vidrio establece una relación directa con el paisaje, mientras los tamices exteriores de madera filtran la luz. El hormigón rojo del basamento recoge los tonos de la tierra y podrá ser progresivamente tomado por la vegetación. El cobre de la cubierta cambiará con los años y adquirirá su propia pátina. En el interior, la madera y la piedra de tonos claros construyen una atmósfera cálida y doméstica. Esto, junto con una cuidadosa atención en la precisión y los detalles, le da a la construcción una sensación íntima de hogar.