Para el Pabellón Vækerøåsen, R21 Arkitekter plantea un volumen parcialmente excavado en el terreno, con una planta inferior adaptada a la pendiente que alberga usos flexibles y servicios. La planta superior se prolonga hacia el exterior a través de una terraza.
La estructura, de muros portantes, actúa como una continuación de la ladera y sostiene una gran viga de hormigón que, precisa y contundente, permite liberar la planta inferior y domina la expresión de la fachada. La madera y el vidrio adquieren un carácter más liviano en este edificio pesado y ligero, cerrado y abierto, hundido y libre.

Pabellón Vækerøåsen por R21 Arkitekter. Fotografía por Ruben Ratkusic.
Descripción del proyecto por R21 Arkitekter
El proyecto plantea un pequeño pabellón destinado a aparcamiento, gimnasio y espacio multifuncional, capaz de transformarse y acoger diferentes usos. El conjunto se completa con espacios ajardinados y una terraza vinculada al paisaje.
La parcela desciende con una pendiente pronunciada hacia el noreste. La normativa establece como referencia para la nueva intervención la superficie ocupada por el volumen existente. La topografía y, sobre todo, la apertura de las vistas hacia el fiordo de Oslo determinan la posición natural del edificio sobre el terreno.
El proyecto se organiza en un volumen parcialmente excavado en la parcela. La planta inferior se adapta a la pendiente y concentra los espacios de servicio y uso flexible, mientras que la planta superior se prolonga hacia el exterior mediante una terraza, estableciendo una relación directa con las vistas sobre el fiordo.
Contra la ladera, y como continuación de ella, los muros portantes sostienen una gran viga de hormigón de 1,4 × 15 metros. Esta pieza, precisa y contundente, libera la planta inferior y permite que el espacio se organice con libertad, ofreciendo flexibilidad al movimiento y al uso. La viga domina la expresión de la fachada, mientras que el resto de los materiales —madera de cedro y vidrio— adquieren un carácter más liviano.
Entre lo pesado y lo ligero, entre lo cerrado y lo abierto, el pabellón busca hundirse en el terreno, liberar la vista y hacer de la topografía una parte esencial de la arquitectura.