Title

M-014
Primavera 2004

 

Editorial |
Primavera 2004 - José Juan Barba

 

Resulta difícil no comenzar este número sin que el texto se vea impregnado por el 11-M, sin hacer una referencia a dichos acontecimientos y con ello intentar trasladar una visión de los hechos al mundo de la Arquitectura.

Entre la catarsis de reflexiones que estos días se han ido vertiendo, vomitando o exponiendo, han ido apareciendo la de algunos que acertadamente han redescubierto que el terror no tiene por que encontrar su Arquitectura en la verticalidad de un edificio, de una ciudad, que dicha sin razón, -o quizá tan solo otro reflejo más de nuestra falta de razón- encuentra igualmente su macabro cobijo, su "domus", en lo horizontal, como ocurrió con los serpenteantes trenes de cercanías que estallaron camino de la estación de Atocha en Madrid. La situación no depende por tanto de verticalidad u horizontalidad sino de la capacidad que dichas estructuras tienen para densificar y compactar actividades de nuestra sociedad.

Hace poco alguien dijo que las ciudades verticales son las mejores -siempre me sorprendo de la facilidad que tienen algunos para esgrimir recetas a su falta de razón-, considero que la verticalidad por si sola no aporta nada a las estructuras urbanas de nuestra sociedad, que solo acompañadas de densidad, continuidad, compacidad y complejidad las ciudades funcionan mejor que cuando solo son estructuras difusas. Algunos pensaron que las estructuras difusas les alejaban de peligros concretos pues era más difícil concretar un objetivo y sin embargo el problema radicaba en la necesaria concentración que los sistemas de producción generan. Como un imán, la centralidad recoge a ingentes grupos de población desde diferentes áreas y los concentra durante unas horas en estructura temporales, en Arquitecturas móviles.

Si nuestra sociedad tuviera ciudades o estructuras urbanas que permitiesen una compleja masa social, no segregada por clases, si nuestras ciudades fuesen lo suficientemente compactas y continuas, no sectorizadas ni necesitadas de desplazamientos masivos de zonas monofuncionales a zonas monofuncionales -áreas residenciales, áreas de ocio, áreas comerciales, áreas de descanso, áreas vacías...- ó si nuestras ciudades tuviesen la suficiente densificación para permitir aglutinar y metabolizar los anteriores factores sin generar hiperdensidades localizadas o temporales, seguramente estaríamos hablando de ciudades más razonables, menos agresivas con el entorno por el consumo de energías y materias primas, ciudades más vivideras. Sin embargo estas ciudades, resultado de la razón humana, tampoco tendrían por que ser más seguras o más inmunes frente a ataques como los del 11-M, pues estos ataques son el resultado de la falta de razón.

La Arquitectura ha pasado de querer hacer las ciudades del futuro a ignorarlas. Se intentó definir la ciudad con una postura de titanes, ex novo y éstas se revolvieron ante una postura tan ingenua y moral. Hubo fracasos estrepitosos que provocaron una renuncia a incidir  en la ciudad, ganaron los derrotistas.

Se dejó de pensar en las ciudades y algunos creen que basta con embellecerlas o folclorizarlas. La batalla ante las presiones especulativas parece estar tan perdida que incluso más recientemente algunos creen que el urbanismo es irreconciliable con la Arquitectura, -habría que volver a definir el concepto de urbatectura-, incluso algunos, en un gran alarde de abanderamiento de tal postura antiurbana, se empeñan en prohibir que los estudiantes presenten como trabajo final de sus estudios proyectos de Arquitectura a escala urbana. El tiempo pasa y pienso que No aprendemos nada, qué obsesión la de la Academia -sí, ya sé que no existe, pero permítaseme esta licencia para eufemísticamente aglutinar algunas opiniones- por resolver la Arquitectura tan solo en términos estilísticos o formales, qué obsesión por cavar la tumba de la Arquitectura.

Los condensadores sociales, una expresión bastante ingenieril, unidos a las ideas de tiempo y movimiento han hecho que el concepto fluya desde el mundo de la Arquitectura para ser un claro reflejo de lo que las máquinas han conseguido llegar a ser en nuestra sociedad, los verdaderos aglutinadores espacio-temporales de las densidades, necesarias para optimizar el rendimiento del terror. Mientras algunos piensan en Orwell y en cómo la ingeniera incluso mata y se lleva parte conceptual de la propia Arquitectura con los mecanismos del 11-M,  me gustaría que el lector pensase en la Arquitectura que está quedando

En las calladas galerías de la muerte
Breves suspiros y respirar sofocado,
Aliento entrecortado y suspiros callados;
En algún lugar el alma llora.
Y yo camino errante solo
Sin prisa sin esperanza sin miedo
Sin tacto ni contacto
No hay gemir
De almas moribundas
Nada hay aquí
Sino el cálido
Aroma seco sin aire y dulce
De las callejas de la muerte
De las galerías de la muerte

(T.S.Eliot, Inventos de la liebre de marzo)

Seguirá habiendo fracasos pero sin embargo, a algunos nadie nos quitará la utopía, o al menos tender a ella, de que otra ciudad es posible y también otra sociedad.

Primavera 2004 - José Juan Barba

UTOPÍA

VIVIENDA EN LA VIRREINA. BARCELONA

KOSTIS VELONIS

ACTITUDES DEL ESPACIO

J.L. Pajares. COMO UN CUCHILLO EN EL AGUA. LA ESCULTURA FLUIDA.

MARISA BRONZINI. "HILOS DE LA MEMORIA"

REHABILITACIÓN DE LA RUE PAMS EN PORT-VENDRES. Michèle & Miquel

LUIGI MORETTI (1907-1973). LA CASA DEL GIRASOL Y CORSO ITALIA. E. CARRANO

LA "CIUDAD DEL POST-PLANEAMIENTO": ¿UNA INSTALACIÓN DE ARTE? ... YORGHOS TZIRTZILAKIS


CONTENTS
 

METALOCUS-014 - José Juan Barba 4
 

T01. Utopía - Iordanis Stilidis 14
 

A01. Vivienda en la Virreina. Barcelona. - Michele & Miquel 20
 

AA02. Kostis Velonis - Katerina Gregos 30
 

A03. Actitudes del espacio - Katerini Antonakaki, Emmanuel Jorand-Briquet 36
 

AA04. José Luis Pajares. Como un cuchillo en el agua. La escultura fluida. - Julio César Abad Vidal 44
 

AA05. Marisa Bronzini. "Hilos de la memoria". - Massimiliano Spadoni 54
 

A06. Rehabilitación de la Rue Pams en Port-Vendres. Francia. - Michèle & Miquel 64
 

A07. Illa, principios de iluminación. - Octavio Mestre 74
 

A08. Marsella: cuartos de verano. La cabina de papel de muro. - Olivier Bedu, Christian Geschwindermann 80
 

T02. Luigi Moretti (1907-1973). La casa del Girasole y el complejo residencial de Corso Italia. - Eleonora Carrano 84
 

A09. El nuevo museo benakis. Atenas. - Maria Kokkinou, Andreas Kourkoulas 92
 

A010. Ampliación de vivienda en Psychico. Atenas. - Iro Bertaki, Costis Paniyiris 100
 

P01. Plan especial Parque de Levante y Parque Molino Tres Ciegos. Cordoba. - Manuel Ocaña 106
 

A011. Poly/Mono-katoikia. Atenas. - Yannis Aesopos 112
 

A012. Edificio, Centro de Mayores. Madrid. - J. L. Esteban Penelas 118
 

A013. Cap Girona-3 en Montilivi. Gerona. - Jaime Coll & Judith Leclerc 124
 

A014. La estructura de la "Body House". Rótterdam. - Monolab 130
 

P02. Ayuntaniento en Mygdonia. - Nikos Tsinikas, Fani Vavili; Nitora Antonakaki 136
 

P03. La oficina contemporanea de arquitectura. Concurso de diseño industrial por la compañia SATO. - Artopoulos Giorgos, Iacovou Popi 140
 

T03. La ciudad del "post-planeamiento": ¿un trabajo de instalacion? Hacia una nueva expresividad territorial del arte. - Yorghos Tzirtzilakis 144

METALOCUSMAGAZINE