La Guardería para Benetton proyectada por Alberto Campo Baeza fue planteada con espacios diferenciados según sus usos y proximidad al centro. La pieza principal es el núcleo y eje del proyecto, le rodean cuatro prismas de menor altura donde se desarrollan las aulas de los niños, para finalmente todos estar abrazados por unos patios, donde los niños están protegidos y al mismo tiempo participan del exterior, delimitados por un muro circular que rodea al conjunto.
Los patios son proyectados con diferentes pavimentos siguiendo un criterio de uso que los clasifica como: aire, tierra, fuego y agua. A todo ello se suma un minimalista uso del color blanco que lo envuelve e inunda todo.
Los patios son proyectados con diferentes pavimentos siguiendo un criterio de uso que los clasifica como: aire, tierra, fuego y agua. A todo ello se suma un minimalista uso del color blanco que lo envuelve e inunda todo.
Descripción del proyecto por Alberto Campo Baeza
UNA CAJA ABIERTA AL CIELO
Construimos una caja cuadrada formada por nueve cuadrados. El central emerge para tomar la luz de lo alto del vestíbulo. En los circundantes se organizan las aulas.
Se inscribe en una caja circular mayor conformada por muros circulares dobles. Una caja abierta al cielo que forma cuatro patios que sugieren los cuatro elementos: aire, tierra, fuego, agua.
El espacio entre los muros perimetrales sirve de lugar “secreto” para los niños. El espacio de los patios, tensados entre la curva y la recta, se muestra especialmente interesante.
El espacio central, más alto y con la luz de lo alto, recuerda a un hamman por la manera en que recoge la luz del sol a través de nueve perforaciones en el techo y tres más en cada una de sus cuatro fachadas.
Los niños han entendido bien el edificio, y han llegado a publicar un libro con sus expresiones. Y son felices allí.