Esta propuesta desafiaba a Le Cobusier y le ofrecía la oportunidad de ensalzar sus trabajos dentro de su propia obra arquitectónica. Nunca antes en Suiza un museo privado había sido dirigido por una mujer. En mayo de ese mismo año Le Corbusier aceptó el proyecto de Heidi Weber para construir la "Maison d'Homme”.
Heidi Weber invirtió todo lo que tenía (incluyendo su propia casa) para poder financiar este ambicioso proyecto.
El proyecto
Aunque en un primer momento, la obra fue concebida en hormigón por el propio arquitecto, es gracias a Heide Weber que la estructura final se proyectó en acero. Pues quería reflejar algo que reflejase mejor la modernidad, y para ella el homigón ya se había quedado en el pasado. Se considera uno de los últimos proyectos de Le Corbusier en que la ligereza va acompañad de los avances tecnológicos.
La idea principal del proyecto de Le Corbusier se basa en la cubierta, llegando a ser el punto inicial de la construcción. Esta, exenta de la estructura principal, se puede considerar una escultura en sí misma. Por lo que el espacio expositivo, constituido por los Modulor-cubes, se construyeron posteriormente.
Techo/Cubierta
Una vez destacada la cubierta, Le Corbusier resuelve el espacio intersticial entre cubierta y módulos con dos “leitmotiv” clave del Movimiento Moderno. La cubierta transitable y su opuesto, el techo inclinado. Con una superficie de 12 x 26,3 metros, se realizó mediante láminas de metal soldadas de 5 mm de espesor. Consiste en dos partes cuadradas, cada una de las cuales se divide en cuatro piezas diseñadas en dos tonos. El resultado final genera una figura geométrica compleja donde encontramos diferentes pendientes.
El espacio interior de la Maison d'Homme se encuentra bajo este sistema de cubierta y terraza. Es un espacio metabólico donde los módulos se repiten de forma infinita. La cubierta, con su estructura independiente, define el espacio cubriendo los elementos, marcando los límites que regulan y acotando el número de estos módulos, quedando controlado este sistema de multiplicación.
Espacio Interior
Una vez establecida la estructura metálica y dos unidades cúbicas, el espacio se divide en dos grandes salas. En el lado este encontramos una escalera de hormigón que conecta dos pisos. El lado oeste, por su parte, contiene un espacio de doble altura. En planta baja estas dos alas se conectan mediante un gran pasillo que puede cerrarse o quedar abierto al sur mediante una gran puerta al exterior.
En el primer piso, la escalera de hormigón organiza y divide el espacio, dando lugar a una pequeña oficina y un área entendida como una biblioteca. Al este, se encuentra una sala de exposiciones de un solo piso. Esta división del espacio será desarrollada por Le Corbusier posteriormente en la construcción de la Citröhan House y detallada en la Unité d'habitation de Marsella.
La Rampa y la escalera
Heidi Weber invirtió todo lo que tenía (incluyendo su propia casa) para poder financiar este ambicioso proyecto.
El proyecto
Aunque en un primer momento, la obra fue concebida en hormigón por el propio arquitecto, es gracias a Heide Weber que la estructura final se proyectó en acero. Pues quería reflejar algo que reflejase mejor la modernidad, y para ella el homigón ya se había quedado en el pasado. Se considera uno de los últimos proyectos de Le Corbusier en que la ligereza va acompañad de los avances tecnológicos.
La idea principal del proyecto de Le Corbusier se basa en la cubierta, llegando a ser el punto inicial de la construcción. Esta, exenta de la estructura principal, se puede considerar una escultura en sí misma. Por lo que el espacio expositivo, constituido por los Modulor-cubes, se construyeron posteriormente.
Techo/Cubierta
Una vez destacada la cubierta, Le Corbusier resuelve el espacio intersticial entre cubierta y módulos con dos “leitmotiv” clave del Movimiento Moderno. La cubierta transitable y su opuesto, el techo inclinado. Con una superficie de 12 x 26,3 metros, se realizó mediante láminas de metal soldadas de 5 mm de espesor. Consiste en dos partes cuadradas, cada una de las cuales se divide en cuatro piezas diseñadas en dos tonos. El resultado final genera una figura geométrica compleja donde encontramos diferentes pendientes.
El espacio interior de la Maison d'Homme se encuentra bajo este sistema de cubierta y terraza. Es un espacio metabólico donde los módulos se repiten de forma infinita. La cubierta, con su estructura independiente, define el espacio cubriendo los elementos, marcando los límites que regulan y acotando el número de estos módulos, quedando controlado este sistema de multiplicación.
Espacio Interior
Una vez establecida la estructura metálica y dos unidades cúbicas, el espacio se divide en dos grandes salas. En el lado este encontramos una escalera de hormigón que conecta dos pisos. El lado oeste, por su parte, contiene un espacio de doble altura. En planta baja estas dos alas se conectan mediante un gran pasillo que puede cerrarse o quedar abierto al sur mediante una gran puerta al exterior.
En el primer piso, la escalera de hormigón organiza y divide el espacio, dando lugar a una pequeña oficina y un área entendida como una biblioteca. Al este, se encuentra una sala de exposiciones de un solo piso. Esta división del espacio será desarrollada por Le Corbusier posteriormente en la construcción de la Citröhan House y detallada en la Unité d'habitation de Marsella.
La Rampa y la escalera
Estos dos elementos de comunicación vertical son piezas claves en la concepción del proyecto. Le Corbusier ya había expuesto estos dos sistemas en diversos proyectos -La rampa de La villa La Roche-Jeanneret y la combinación de ambos en La Villa Savoye- y los presenta en este proyecto de manera independiente entendiendo, en sus propias palabras.- “Las escaleras separan un piso del otro; una rampa se une a ellos”.
La rampa del proyecto se inicia en el sótano, elevándose desde la planta baja y continuando (desde este punto al aire libre) hasta la terraza. Lo que recuerda el promenade architectural protagonista de La Villa Savoye.
La rampa, insertada en una caja de hormigón, se eleva física y también metafóricamente, introduciendo prograsivamente la luz en su interior a través de esporádicas aperturas hasta llegar a una apertura total en la terraza.
La rampa, insertada en una caja de hormigón, se eleva física y también metafóricamente, introduciendo prograsivamente la luz en su interior a través de esporádicas aperturas hasta llegar a una apertura total en la terraza.